El impacto económico del actual confinamiento mundial por la COVID-19 será grave. Una prioridad esencial para apoyar la recuperación económica es invertir en iniciativas que profundicen la integración económica y reduzcan aún más los costes comerciales.
La digitalización y la creación de ecosistemas especializados serán el método más eficiente para reducir los costes comerciales a escala mundial, lo que beneficiará a todos los países afectados actualmente por la COVID-19.
La oportunidad: ayuda rápida a gran escala
A diferencia de los paquetes nacionales de ayuda, las iniciativas de inversión en la digitalización del comercio mundial no cuentan con un patrocinador natural. Sin embargo, los actores establecidos del sector logístico pueden actuar con rapidez y de forma coordinada para apoyar la recuperación de la economía mundial tras la COVID-19. (Por ejemplo, las cinco principales navieras de contenedores —APM-Maersk, MSC, COSCO, CMA-CGM y Hapaq Lloyd— representan dos tercios del comercio en contenedores, que a su vez abarca el 60 % del comercio marítimo). Además, al ser el grupo de actores que más se beneficiaría, podrían reducir rápidamente sus costes, encontrar menos barreras a la innovación y aumentar su participación en el mercado logístico mundial.
Es importante destacar que la inversión necesaria se basará en los cálculos tradicionales del rendimiento de la inversión (ROI) y no se financiará con dinero de los contribuyentes. La digitalización del comercio mundial será un regalo que seguirá dando frutos, tanto para los actores establecidos como para la riqueza de las sociedades de todos los rincones del mundo.
El cambio: ecosistemas digitales eficientes y resilientes
Cinco redes digitales, denominadas internets logísticaspor algunos profesionales, sientan las bases para la digitalización del comercio mundial. Concebir estos sistemas como bienes comunes, como Internet, aumenta la capacidad de innovación del sector, reduce los costes y amplía la capacidad del comercio mundial. Al igual que cualquier navegador del mundo puede acceder a una página web, los actores conectados a las internets logísticas pueden compartir de inmediato información, identidades, documentos comerciales y eventos sin tener que crear conexiones individuales entre cada par de participantes. Esto reduce considerablemente los costes de establecer conexiones digitales y aumenta la confianza en que la inversión en soluciones digitales innovadoras pueda aprovecharse a escala mundial. Las internets logísticas respaldan los marcos de políticas nacionales y, por tanto, son independientes de las jurisdicciones nacionales.
Entre ellas, una de las internets logísticas más importantes que deben desarrollarse es la identidad digital para el comercio mundial, que permite contar con sistemas para autenticar la identidad digital. Conocer la identidad de la entidad con la que interactúas y quién ha firmado digitalmente un documento es fundamental en cualquier interacción digital.
Otra internet logística clave que debe desarrollarse es la interoperabilidad transfronteriza de las aduanas (CCBI, por sus siglas en inglés), que permite el intercambio electrónico transfronterizo de datos sobre permisos, licencias, etc. La Organización Mundial del Comercio (OMC) prevé que, como resultado de la reducción de los costes comerciales, el comercio podría crecer entre 1,8 y 2 puntos porcentuales adicionales al año hasta 2030, lo que supondría un crecimiento acumulado de entre 31 y 34 puntos porcentuales en 15 años. Aunque la CCBI no explicará toda la reducción de los costes comerciales, la digitalización contribuirá de manera importante.
Ya se han celebrado numerosas conferencias y se han llevado a cabo investigaciones, iniciativas de normalización y proyectos piloto que han definido claramente el rumbo de cada internet logística. El siguiente paso es hacerlas realidad mediante la colaboración: el sector logístico invierte en establecer las bases, lo que aportará beneficios a largo plazo al sector y acelerará la recuperación económica posterior a la COVID-19. Estas bases incluyen implementaciones de código abierto, componentes de conectividad y modelos de negocio para ofrecer funciones de internet logística. Esto permitirá que las organizaciones desarrollen de manera independiente internets logísticas interoperables en sus respectivos ámbitos de interés. Así, igual que Internet parece una sola red aunque en realidad es una red de redes independientes, las internets logísticas parecerán una red coherente, aunque en realidad se implementarán como una red de redes.
El desafío: aprovechar la oportunidad de colaborar
Si empezamos ahora, es realista tener listas para su puesta en producción las dos internets logísticas más importantes en el plazo de un año. Eso significa que ya en el segundo año veremos cómo contribuyen las internets logísticas a la recuperación económica mundial tras la COVID-19. La OMC prevé que la reducción de los costes comerciales puede beneficiar especialmente a las pymes y a las empresas de países en desarrollo, que se espera que sean las más afectadas por la crisis económica de la COVID-19. La OMC estima que la participación de los países en desarrollo en el comercio mundial podría crecer del 46 % en 2015 al 57 % en 2030.
La recuperación económica mundial tras la COVID-19 es una responsabilidad global, y hacerla realidad debe ser un esfuerzo de colaboración mundial.
Sin duda, la colaboración será clave. Un desafío importante para una iniciativa multilateral de comercio mundial es crear estructuras empresariales colaborativas en las que competidores acérrimos trabajen juntos para hacer realidad soluciones de este tipo basadas en ecosistemas. ¿Quién paga qué? ¿Quién decide qué? ¿Quién rinde cuentas de qué? ¿Quién se lleva el mérito? ¿Cómo se sale del acuerdo?
Otro desafío será mantener la atención en el objetivo final: el control y la responsabilidad compartidos. Al hacer realidad las cinco internets logísticas, ya sea mediante una solución descentralizada o distribuida, el control no estará en manos de unos pocos actores centrales, sino de todos. Como resultado, estos ecosistemas proporcionarán una base digital para el comercio mundial que será neutral desde el punto de vista comercial, competitivo y político.
«Los problemas de los sistemas de las cadenas de suministro —la falta de interoperabilidad, integridad, resiliencia y transparencia— serán fundamentales para abordar en el mundo posterior a la COVID-19, como parte de las iniciativas para restablecer el crecimiento mundial», explica Nadia Hewett, directora de proyectos de cadena de bloques y moneda digital del Foro Económico Mundial. «El impacto de la tecnología de registros distribuidos para ofrecer soluciones a estos problemas cobrará cada vez más relevancia y será más evidente. Recuerden que la tecnología de cadena de bloques permite una “verdad compartida” y que “yo vea lo que usted ve”. Y la confianza es esencial».
Acelerar la recuperación económica posterior a la COVID-19 mediante tecnologías de la Cuarta Revolución Industrial es una tarea tan importante que el Foro Económico Mundial adelantó la disponibilidad del Rediseñar la confianza: kit de herramientas para la implementación de la cadena de bloques. El kit contiene marcos, herramientas y recursos fundamentales para integrar la resiliencia, la integridad y la interoperabilidad en los sistemas distribuidos de las cadenas de suministro.
El ROI resulta tan atractivo para los actores establecidos, y el esfuerzo es tan importante para la recuperación económica mundial, que deben tomarse medidas inmediatas para hacerlo realidad. Ha llegado el momento de invertir para acelerar la recuperación económica tras la COVID-19, con beneficios empresariales que seguirán dando frutos durante años.


