En resumen
¿Has levantado alguna vez media tonelada? Con Guardian GT, un conjunto de brazos robóticos, podrías hacerlo aplicando apenas dos kilogramos (cinco libras) de fuerza, lo que te permitiría tener una fuerza sobrehumana.
Brazos robóticos
Elon Musk acaparó recientemente los titulares al afirmar que, para progresar y sobrevivir como especie, debemos fusionarnos con las máquinas y convertirnos en cíborgs. Y, mientras el cambio climático sigue avanzando y las dificultades biológicas de completar una misión humana a Marte se hacen cada vez más evidentes, muchos empiezan a estar de acuerdo.
No sorprende, entonces, que los investigadores de Sarcos Robotics hayan creado Guardian GT, un conjunto debrazos robóticos de dos metros capaces de levantar cada uno 230 kg (500 lb), lo que da una fuerza sobrehumana a quien los utiliza. Y, para que puedas experimentar de verdad esta capacidad sobrehumana, los brazos te permiten sentir lo que está pasando.
Según se informa, estos brazos robóticos pueden levantar media tonelada, pero al manejar la máquina, el usuario siente una fuerza de apenas dos kilogramos (cinco libras), según Wired. Las dimensiones de estos brazos están diseñadas para ser similares a las de un adulto, por lo que los usuarios deberían encontrarlos naturales y fáciles de manejar.
Sarcos Robotics prevé utilizar estos brazos para vaciar contenedores de residuos, mover tubos metálicos y realizar otras tareas con materiales extremadamente pesados. Funcionan con un motor diésel y, según se afirma, pueden desplazarse a 6 km/h (4 mph) durante 7 horas — tiempo suficiente para mover muchos objetos pesados.
Músculo metálico
Desde la ciencia ficción hasta el desarrollo de prótesis (como estos brazos robóticos), el aumento de la fuerza y las capacidades humanas sigue siendo una prioridad en muchas iniciativas. Con el atrevido nombre de «ojos cíborg», los investigadores están desarrollando prótesis oculares inalámbricas para personas con discapacidad visual; las bacterias cíborg alimentan la esperanza de lograr la fotosíntesis artificial; y empresas de todo el mundo están considerando, y a veces poniendo en práctica, la implantación de microchips a sus empleados. En resumen, estamos bien encaminados para convertirnos de verdad en un planeta de cíborgs.
Pero quizá esto no sea la pesadilla de ciencia ficción que Star Trek anunciaba con los Borg. Los brazos Guardian GT no son armas por naturaleza y están diseñados específicamente para usarse junto con una persona, evitando cualquier interacción con el cerebro que recuerde a la ciencia ficción. Y, aunque es fácil desconfiar de las tecnologías asociadas a la palabra «cíborg», la fusión del ser humano con la máquina no es necesariamente mala.
Las prótesis llevan mucho tiempo ayudando a quienes carecen de extremidades o capacidades. Sin embargo, mientras que los modelos antiguos tenían una funcionalidad limitada o inexistente, las prótesis modernas, como Guardian GT, se diseñan para ofrecer a los usuarios capacidades que superan lo naturalmente posible.
Aún está por verse si esto significa que, en el futuro, todos iremos por ahí con complementos cíborg que nos otorguen capacidades sobrehumanas. Pero hay algo seguro: esta innovación cambiará la forma en que movemos objetos pesados.


