La vida no siempre ha sido fácil para Mady Gardner. Nacida sin el antebrazo izquierdo, por debajo del codo, tareas cotidianas como recogerse el pelo en una coleta eran casi imposibles.
Ahora, la niña de ocho años, originaria de Austin, Texas, ha se convertido en la persona más joven de Estados Unidos en recibir un brazo biónico, y le encanta, sobre todo el color rosa intenso.
El nuevo brazo de Mady abre la posibilidad de realizar muchos movimientos físicos nuevos, entre ellos saludar y realizar tareas como agarrar una pelota. Dice que también tiene ganas de practicar actividades como andar en bicicleta y jugar al golf con su padre. Y lo que más le gusta es que ahora puede formar un corazón con las manos.
La madre de Mady afirma que el nuevo brazo ya ha supuesto una enorme diferencia en la vida de su hija, y se muestra optimista sobre el futuro de su “súper genial” “súper genial” hija.
Hecho a medida
El Hero Arm lo fabrica la empresa británica Open Bionics. Fundada por Joel Gibbard y Samantha Payne, la compañía ha recibido premios, entre ellos el UAE AI & Robotics International Award for Good de 1 millón de dólares.
Open Bionics ha fabricado brazos biónicos para varios niños del Reino Unido y Francia, así como para adultos. Su Hero Arm es una prótesis biónica multiagarre que puede levantar hasta ocho kilogramos, y cada una se fabrica a medida mediante escaneado e impresión 3D.
El brazo cuenta con sensores que detectan los movimientos musculares, por lo que el usuario puede controlar la mano biónica de forma muy similar a como controlaría una mano biológica.
¿El futuro de la medicina?
La robótica desempeña un papel cada vez más importante en la medicina, desde la cirugía robótica mínimamente invasiva hasta un robot “origami” ingerible en fase experimental que realiza cirugías dentro del estómago. Los robots exoesqueleto pueden ayudar a los pacientes paralizados a recuperar la movilidad, e incluso se ha desarrollado un robot para extraer muestras de sangre.


