Crisis del cobalto: qué podría significar la escasez del metal para los coches eléctricos

A Tesla drives past Tesla Motors' new showroom at Manhattan's Meatpacking District in New York City, U.S., December 14, 2017. REUTERS/Brendan McDermid
Lithium and cobalt are critical components in batteries for electric cars.Image: REUTERS/Brendan McDermid
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El aumento de la demanda de coches eléctricos se ha visto impulsado en parte por la bajada del coste de las baterías de iones de litio, fruto del progreso tecnológico, que alimentan desde coches eléctricos hasta teléfonos inteligentes.

El litio y el cobalto son componentes fundamentales de las baterías de los coches eléctricos. El rápido crecimiento de la demanda de baterías recargables ha elevado ahora los precios de estas materias primas y ha suscitado preocupación por la posible escasez de cobalto y litio, que podría ralentizar la expansión de los vehículos eléctricos.

Se prevé que el precio del cobalto se mantenga alto debido a la oferta limitada y a la creciente demanda.

El precio del carbonato de litio aumentó más del 30 % en 2017. Aún más sorprendente es el repunte del precio del cobalto, que subió un 150 % entre septiembre de 2016 y julio de 2018. Y, como muestra nuestro Gráfico de la semana del informe de abril Perspectivas de la economía mundial, los auges del precio del cobalto tienen precedentes históricos.

Image: FMI

A diferencia del litio, se prevé que el precio del cobalto se mantenga alto debido a la oferta limitada y a la creciente demanda. En 2016, más del 50 % de la oferta mundial de cobalto procedía de la República Democrática del Congo.

Los precios del cobalto también han sido volátiles debido a la inseguridad de las cadenas de suministro. El gráfico también muestra que desde 1915 se han producido cuatro episodios de auge de precios. Los de 1978–81 y 1995–96 provocaron fuertes respuestas: la producción mundial creció un 54,1 % y un 36,1 % en 1983 y 1995, respectivamente, cifras muy superiores al promedio de 50 años del 4,8 %. El repunte de los precios desde 2016 y los precios de los contratos de futuros para 2018–19 sugieren que la historia podría repetirse y que la producción podría volver a acelerarse, al menos temporalmente. De hecho, los precios del cobalto han bajado algo en los últimos meses, tras los fuertes aumentos de la producción en la República Democrática del Congo y la reducción de la demanda de China.

Sin embargo, varios avances podrían limitar esta volatilidad de los precios. Entre ellos figuran un mayor reciclaje del cobalto y nuevas técnicas de extracción para la producción primaria.

Quizá lo más importante sea que la tecnología de las baterías sigue mejorando y podría frenar el repunte de los precios del cobalto. Una de las principales alternativas al concepto de batería de iones de litio —la batería de estado sólido— permitiría fabricar baterías más pequeñas y con mayor densidad energética que no necesitan cobalto.

La investigación y la innovación continuas en este ámbito podrían impulsar nuevos avances en el desarrollo de vehículos eléctricos y dispositivos electrónicos portátiles.

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