Vivimos en un mundo lleno de distracciones. Nuestra capacidad para concentrarnos en una sola tarea o actividad está disminuyendo, aunque muchas personas insisten en que se les da bien hacer varias cosas a la vez. El neurocientífico Earl Miller dice que esas personas «se engañan a sí mismas». En realidad, lo único que hacemos es repartir la capacidad de procesamiento de nuestro cerebro entre distintas tareas mientras pasamos de una a otra. De hecho, estamos aumentando la carga cognitiva de nuestro cerebro.
A pesar de saber todo esto, he consultado mi correo electrónico al menos diez veces mientras escribía este artículo. He buscado referencias en Google y luego he seguido enlaces por madrigueras de conejo «interesantes». He notado vibrar el teléfono y lo he mirado para ver de qué mensaje se trataba.
Aunque somos conscientes de cómo afectan las distracciones a nuestra productividad, nos sigue costando resistirnos a ellas. Una de las razones es nuestra adicción a la dopamina, una sustancia química que funciona como neurotransmisor y nos hace sentir bien cuando se libera. Cada vez que recibimos información nueva , el cerebro recibe una descarga de dopamina como recompensa.
Pero si las innovaciones de nuestra era digital son en gran medida responsables de que disminuya nuestra capacidad de atención, ¿no podrían también ofrecer posibles soluciones? Miles de aplicaciones apuntan a que sí. La tienda de aplicaciones de Apple tiene una categoría entera dedicada a las aplicaciones de «productividad».
Pero crear simplemente una versión digital de una herramienta tradicional a menudo no es eficaz. Lo que hace falta son formas de animar a la gente a usar herramientas de productividad y a disfrutar de estar concentrada y ser productiva.
Una de las áreas que he estado investigando es la gamificación. La gamificación consiste en aplicar principios y mecanismos de los juegos, como ganar insignias y usar tablas de clasificación, para fomentar la participación. Un ejemplo popular es Kahoot! , que convierte los cuestionarios en juegos mediante tablas de clasificación, música y temporizadores de cuenta atrás.
Combinar la gamificación con una rutina de concentración es una forma potencialmente prometedora de mejorar la capacidad de concentrarnos en el mundo actual. Este principio se ha incorporado a diversos métodos (y aplicaciones) que ayudan a romper el ciclo. He usado algunos y mis estudiantes también. Funcionan.
La técnica Pomodoro
Tomemos la técnica Pomodoro: llamada así por un temporizador de cocina con forma de tomate, se basa en el principio de que hasta el edificio más grande se construye ladrillo a ladrillo. En vez de dejarse abrumar por tareas enormes, la idea es comprometerse con pequeñas tareas concretas que se puedan completar. Ha mejorado considerablemente la productividad de mis estudiantes y la mía.
La técnica Pomodoro se basa en lo que se conoce como pomodoro: un período de trabajo de 25 minutos seguido de un descanso de 5 minutos. Después de tres o cuatro «pomodoros», se hace una pausa más larga. El elemento esencial es comprometerse a concentrarse por completo en la tarea durante cada pomodoro. Eso significa no consultar el correo electrónico ni WhatsApp, e incluso resistir la tentación de mirar a una hormiga que cruza el escritorio. Cuesta un poco acostumbrarse y, durante los primeros pomodoros, suelen aparecer pensamientos errantes que reclaman su dosis de dopamina.
Sin embargo, pronto aprendes que en realidad es fácil hacerlo durante solo 25 minutos y, antes de darte cuenta, ya has realizado un trabajo muy productivo que, por sí mismo, genera dopamina y refuerza un nuevo hábito de concentración.
Y, por supuesto, también hay versiones digitales. Los temporizadores Pomodoro se pueden descargar desde varias tiendas de aplicaciones.
Árboles, trucos y riesgos
Las investigaciones sobre la gamificación han demostrado que puede fomentar el aprendizaje. Por ejemplo, uso cuestionarios de Kahoot! gamificados durante mis clases para evaluar cuánto entienden los estudiantes. Les entusiasma participar mientras intentan subir puestos en la clasificación.
La gamificación también puede fomentar un mayor compromiso y rendimiento. Por este motivo, cada vez más organizaciones la utilizan. En Sudáfrica, Discovery Health la ha usado con éxito para animar a sus miembros a hacer ejercicio con regularidad y conducir con cuidado, con el fin de ganar puntos y obtener recompensas.
Google también ha gamificado la presentación de solicitudes de reembolso de gastos de sus empleados y, según se informa, ha logrado un cumplimiento del 100 %.
La gamificación también puede ayudarte a concentrarte. Está Forest, una aplicación que convierte el método Pomodoro en un juego y te anima a plantar árboles virtuales. Sin embargo, si usas el teléfono mientras la aplicación está activa, el árbol muere. Ver cómo crecen los árboles ayuda a los usuarios a visualizar el tiempo y el esfuerzo que dedican.
También hay un modo grupal en el que varias personas se comprometen a concentrarse durante ciertos períodos. Si alguien del grupo usa el teléfono, mueren los árboles de todos.
Por otra parte, en un intento por abordar estos problemas, iOS 12, que Apple lanzará próximamente, incluirá nuevas herramientas y ajustes para ayudar a evitar distracciones. Estas funciones permiten consultar informes de actividad sobre el uso del teléfono, establecer límites de tiempo para las aplicaciones y programar períodos de «No molestar», durante los cuales se silencian todas las notificaciones.
Mi aplicación favorita para concentrarse, de alto riesgo y alta recompensa, es The Most Dangerous Writing App. Esta aplicación te pide que elijas un período —3 o 5 minutos, o más si te atreves— y luego pulses «Start Writing» (Empezar a escribir). Aparece una pantalla en blanco y empiezas a escribir. Sin embargo, si te detienes aunque solo sea un par de segundos, lo pierdes todo. Hasta mis estudiantes más distraídos se concentran por completo.
Así que adelante: planta tus árboles. Ponte a prueba. Reta a tus amigos. Usa las herramientas que tengas a tu alcance para que concentrarte sea un poco más fácil. En esta era digital, es una habilidad de supervivencia que todos necesitamos perfeccionar con urgencia.


