La «tecnología serena» describe una tecnología invisible y natural de usar, que no interrumpe ni estorba y que aparece cuando la necesitas.
La realidad aumentada y la computación espacial son las tecnologías de nueva generación que nos permitirán desplazarnos sin fisuras entre el mundo físico y el digital.
Este es el motivo por el que la realidad aumentada no consiste en reemplazar la realidad ni en suplantar la imaginación humana, sino que promete ampliar nuestras capacidades humanas.
En 1996, Mark D. Weiser escribió el artículo fundamental La inminente era de la tecnología serena junto con John Seely Brown. Pero ¿qué es la tecnología serena?
La tecnología serena puede resumirse como invisible y natural de usar; no interrumpe ni estorba en la vida. Funciona en segundo plano y aparece cuando la necesitas, manteniéndote conectado con lo que realmente es importante.
Así es como veo personalmente esta nueva era de la realidad aumentada (RA) y la computación espacial: no se trata de perderse en nuestros dispositivos, sino de que la tecnología pase a un segundo plano para que podamos vivir momentos humanos, mientras nos sumergimos más profundamente en el mundo real que nos rodea.
La tecnología serena es anticipatoria y adaptativa
Weiser describió cómo la tecnología serena es anticipatoria y adaptativa, permaneciendo discretamente atenta hasta saber cuándo es necesaria para actuar sin instrucciones, gracias a la codificación de tu contexto.
El Vision Pro de Apple es un claro ejemplo contemporáneo de ello. Apple ha desarrollado una tecnología novedosa y exclusiva del Vision Pro llamada EyeSight, que muestra tus ojos en la pantalla cuando alguien se acerca y, al mismo tiempo, te permite ver a la persona sin tener que quitarte las gafas.
Esto significa que estás conectado a la vez con los entornos físico y digital en los que te encuentras, combinando mundos de nuevas formas para fluir entre tareas y actividades.
A medida que seguimos aumentar nuestros cuerpos con dispositivos ponibles y nos acercamos a una interfaz (casi) invisible, la tecnología serena tiene un enorme potencial para configurar nuestras interacciones y aportar valor a nuestra vida diaria.
El Vision Pro de Apple supone un gran avance en la interacción persona-ordenador, con la capacidad de navegar por aplicaciones y contenidos digitales utilizando únicamente los ojos, las manos y la voz, sin necesidad de ningún mando.
Esto crea una forma cómoda y natural de interactuar, que es una extensión de cómo te relacionas con los objetos físicos, por ejemplo, alargando la mano para tocarlos y moverlos, sin necesidad de una herramienta intermedia ni de un periférico.
Steve Mann, conocido como el padre de la computación vestible, lleva diseñando, construyendo y usando ordenadores personales desde la década de 1970. Mann señala que, como seres humanos, siempre nos hemos adaptado de forma forzada a los ordenadores —utiliza la analogía de un pretzel—, cuando deberían ser los ordenadores los que nos envuelvan.
El Vision Pro se diferencia de otras gafas de realidad mixta gracias a su interfaz natural e intuitiva y a la capacidad de ajustar la realidad, eligiendo el mejor nivel de inmersión para la tarea que se tiene entre manos.
Desde poder echar un vistazo a una notificación en la realidad física hasta llenar por completo tu espacio en una experiencia de meditación o de entretenimiento, puedes elegir y personalizar tu realidad.
La realidad aumentada amplía las capacidades humanas
En mi libro Augmented Human: cómo la tecnología está dando forma a la nueva realidad, analizo cómo la RA no consiste en reemplazar la realidad ni en suplantar la imaginación humana, sino en ampliar nuestras capacidades humanas.
Consideremos por un momento el diseño de un kayak transparente. Un kayak transparente funciona como una gran ventana abierta, lo que da la ilusión de que el kayak (la interfaz) desaparece. Crea una sensación de inmersión para quien lo usa, mediante una barrera invisible, y fomenta la sensación de estar más conectado con el entorno.
Este kayak transparente es significativo y simbólico de la oportunidad que ofrece la realidad aumentada en gafas y la computación espacial, más allá de las experiencias a las que estamos acostumbrados en nuestros smartphones actuales.
Cuando empecé a diseñar experiencias de RA hace 18 años, seguíamos atados al escritorio, mediante el monitor del ordenador y la webcam. La tecnología migró finalmente a los smartphones y las tabletas, y hoy avanza hacia las gafas y más allá. En última instancia, la pantalla de RA desaparecerá y nos sumergiremos directamente en esta nueva realidad híbrida.
Estos son cinco principios de diseño que considero que favorecerán las buenas prácticas en las experiencias de RA en gafas:
Relevante
Busque experiencias contextuales conectadas con el entorno de la persona y que lo potencien. Tenga en cuenta la ubicación, las acciones y la hora del día del usuario. Diseñar teniendo en cuenta el contexto del usuario es fundamental para que la tecnología complemente y mejore la experiencia, en lugar de obstaculizarla.
Arraigado en la realidad
Procure que al menos el 60 % del entorno del mundo real sea visible. Tenga cuidado de no bloquear por completo el entorno físico del usuario con contenido de RA. Considere formas acertadas de interactuar socialmente con los demás.
Fácil de usar
Evite saturar el campo visual del usuario con información visual. Utilice audio espacial y/o hápticos (retroalimentación táctil) en los dispositivos ponibles conectados cuando sea oportuno, para reducir la sobrecarga cognitiva, especialmente con las notificaciones. Considere cómo puede distribuirse la experiencia entre los distintos sentidos.
Descubrir con placer
Fomente la exploración del entorno del usuario con gráficos cuidados y señales multisensoriales que inspiren, sin distraer. Utilice miniaplicaciones (como App Clips) para ayudar a las personas a realizar tareas cotidianas de forma rápida y con el mínimo esfuerzo. Envíe únicamente notificaciones relevantes en respuesta a las acciones del usuario y a su entorno.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial frente a la Cuarta Revolución Industrial?
El Centro de Tecnologías de Frontera e Innovación reúne a científicos, responsables políticos y líderes empresariales para comprender las tecnologías emergentes y sus implicaciones en el mundo real.
Gracias a la colaboración y la experimentación, el Centro ayuda a sus socios a traducir la innovación, desde la investigación hasta aplicaciones prácticas que abordan desafíos globales compartidos.
Weiser afirmó: “El recurso escaso del siglo XXI no será la tecnología, sino la atención.”
A medida que seguimos aumentando nuestros entornos, cuerpos y mentes con nuevas tecnologías, centrar nuestra atención en lo que realmente nos importa será clave.
Estamos en un momento decisivo en la evolución de la realidad aumentada, en el que debemos preguntarnos: ahora que podemos diseñar cualquier cosa, ¿qué crearemos? Confío en que utilizaremos estas nuevas capacidades para enriquecer, evolucionar y elevar a la humanidad.

