Desde la pérdida de biodiversidad y el colapso de los ecosistemas hasta las crisis del agua y los fenómenos meteorológicos extremos, la mayoría de los mayores riesgos identificados en el Informe sobre riesgos globales del Foro Económico Mundial son ambientales.
Abordar su impacto en nuestro bienestar, nuestra prosperidad y las empresas requiere un cambio profundo en nuestra forma de producir y consumir. También debe cambiar nuestra relación con la naturaleza. Debemos pasar de una visión egocéntrica a una ecocéntrica, equilibrando las necesidades humanas y las de la biosfera.

La tecnología y el ingenio humano también tienen un papel importante que desempeñar. Desde la computación cuántica y la inteligencia artificial hasta la secuenciación del ADN y la robótica avanzada, la innovación puede transformar nuestro enfoque de la sostenibilidad. Quizá, de todas las nuevas tecnologías que componen la Cuarta Revolución Industrial, la cadena de bloques sea la que más potencial ofrece para una transformación radical.
Por ejemplo, la cadena de bloques se ha introducido en la industria atunera de las islas del Pacífico, para ayudar a erradicar la pesca ilegal y los abusos contra los derechos humanos. Es el primer uso de este tipo de la cadena de bloques en la región, y lo puso en marcha WWF en colaboración con el estudio global de emprendimientos de cadena de bloques ConsenSys, el implementador de TIC TraSeable, y la empresa de pesca y procesamiento de atún Sea Quest Fiji Ltd.
La cadena de bloques es un registro digital de información, a prueba de manipulaciones y accesible para todo el mundo. Esto significa que basta con escanear con un teléfono inteligente el envase del atún para saber cuándo y dónde se capturó el pescado, así como qué embarcación y método de pesca se utilizaron. Los consumidores pueden tener la certeza de que compran atún sostenible, capturado legalmente y libre de trabajo esclavo.
La plataforma Global Fishing Watch también aprovecha los macrodatos y reconoce el potencial de la cadena de bloques para combatir el costo mundial anual de 23.000 millones de dólares de la pesca ilegal. Estos dos ejemplos muestran cómo las nuevas tecnologías pueden garantizar la sostenibilidad en toda la economía oceánica —un mercado de 2,5 billones de dólares, según WWF y su socio estratégico BCG.
Además de los productos del mar, la cadena de bloques puede transformar la certificación y la trazabilidad de todo tipo de materias primas. Lo hace siguiendo los productos desde el productor hasta el consumidor, creando contratos vinculantes sin necesidad de hacerlos cumplir mediante terceros y erradicando la manipulación de datos sobre el origen, el contenido, la producción y la salud y la seguridad.
Más allá de la gestión de la cadena de suministro, la cadena de bloques podría cambiar las reglas del juego para abordar numerosos desafíos de sostenibilidad e impulsar el cambio en todos los sectores.
Programas como Recycle to Coin y Plastic Bank utilizan la cadena de bloques para recompensar el reciclaje con tokens criptográficos, así como para hacer un seguimiento de las cantidades, los costos y el impacto. Al ampliarse y replicarse, estos enfoques pueden acelerar el desarrollo de las economías circulares y colaborativas.
Plataformas emergentes como Electric Chain podrían ayudar a las personas a invertir directamente en instalaciones de energía renovable. La cadena de bloques podría contribuir a un sistema energético limpio, resiliente y asequible que integre la energía centralizada con las renovables distribuidas y lleve la energía desde donde se produce hasta donde se necesita con la máxima eficiencia.
Al hacer un seguimiento de la huella de carbono, la cadena de bloques podría impulsar la producción y el consumo de productos con bajas emisiones de carbono y ayudar a establecer niveles adecuados de impuestos al carbono. Además, al hacer un seguimiento del cumplimiento de los acuerdos ambientales mundiales —sin necesidad de auditorías de terceros—, podría incentivar a los gobiernos y las empresas a cumplir sus compromisos y presentar informes.
Por último, la cadena de bloques puede contribuir a la rendición de cuentas de la sociedad civil mediante el seguimiento de los fondos y la garantía de que apoyen la conservación, así como combatiendo la burocracia y la corrupción y liberando fondos donde se necesiten, sin una infraestructura bancaria sofisticada.
En esencia, la cadena de bloques es un sistema de intercambio entre pares, distribuido, transparente, autónomo e inmutable. Puede ayudar a las personas, los gobiernos y las empresas a ver el impacto real de sus acciones en un mundo complejo, algo especialmente útil para lograr la sostenibilidad.
Descrita como un nuevo sistema operativo para la sociedad, la cadena de bloques se ha comparado con la creación de Internet por el extraordinario impacto que podría tener en la forma en que nos transferimos entre nosotros cosas de valor.
Aunque tiene un potencial enorme, esta tecnología está en sus inicios. Debemos superar sus posibles debilidades y experimentar. Probablemente tendremos que fracasar antes de comprender cómo aprovechar su poder para un futuro sostenible.
Al hacerlo, debemos recordar que el cambio no ocurre por sí solo. La tecnología no es una solución mágica. No protegerá los bosques, salvará a los tigres ni restaurará la salud de los océanos por arte de magia. Pero, bien utilizada, puede facilitar decisiones acertadas de productores y consumidores, gobiernos y empresas, ya sea en favor del atún sostenible, la energía distribuida u otros cambios sistémicos.
La misión de proteger la Tierra es un desafío demasiado grande para que una sola organización, empresa o país lo afronte por sí solo. Junto con una regulación sólida y políticas públicas, solo tendremos éxito mediante el diálogo, la colaboración, el compromiso, la innovación y la imaginación.
Sin estos elementos, se resentirán los resultados financieros y se frustrarán nuestras esperanzas de hacer realidad los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el Acuerdo de París.
Debemos abrazar la revolución. Pero, más allá de la transparencia radical, la automatización, los contratos inteligentes y la eliminación de la incertidumbre y la confianza ciega, solo la visión y el ingenio de las personas y las alianzas pueden hacer realidad el verdadero potencial de la tecnología de cadena de bloques para nuestro bienestar, nuestra prosperidad futura y las empresas.


