Dos tercios de las empresas y organizaciones que utilizan la cadena de bloques para impulsar el impacto social afirman que esta tecnología supone una mejora con respecto a otros métodos empleados para resolver algunos de los desafíos más apremiantes del mundo, según mostró un informe publicado el jueves.
El informe del Centro de Innovación Social de la Universidad de Stanford y de RippleWorks, una fundación sin ánimo de lucro, analizó 193 organizaciones de impacto social que utilizan la cadena de bloques, la tecnología que sustenta monedas digitales como Bitcoin.
Según el informe, el uso de la cadena de bloques ha crecido de forma constante desde 2013. El sector de la salud es el que más la utiliza, seguido de las iniciativas de inclusión financiera, las organizaciones que trabajan en filantropía y ayuda humanitaria, y las dedicadas a la democracia y la gobernanza.
El informe identificó cuatro posibles beneficios de la cadena de bloques para el impacto social: transparencia, menores costes de transacción, creación de identidades digitales para quienes carecen de documentos oficiales y dificultad para alterar los datos incorporados a una cadena de bloques.
«Aún estamos en una etapa inicial, pero lo que empieza a verse es que la cadena de bloques ofrece soluciones que antes no habrían sido posibles», afirmó Doug Galen, cofundador y director ejecutivo de RippleWorks, que pone en contacto a emprendedores de mercados emergentes con destacados expertos en tecnología que colaboran como asesores voluntarios.
Las cadenas de bloques son registros de transacciones digitales que mantiene una red de computadoras sin una autoridad centralizada.
Con un 25 por ciento, el sector de la salud era el que más utilizaba la tecnología de cadena de bloques, seguido de la inclusión financiera, la filantropía y la ayuda humanitaria, y la democracia y la gobernanza.
La tecnología se utilizaba con mayor frecuencia para verificar registros y facilitar pagos; alrededor de una cuarta parte de las personas encuestadas afirmó usar la cadena de bloques con esos fines.
Según el informe, los beneficios más valorados de la cadena de bloques eran la reducción de riesgos y fraudes, seguida del aumento de la eficiencia.
En el sector de la ayuda exterior, donde cada año se pierden miles de millones de dólares debido a la corrupción, la cadena de bloques puede ayudar a mejorar la transparencia, afirmó Galen.
«Permite rastrear una donación en cada etapa, desde quien la dona hasta quien la recibe, y registrar todas las acciones y los intermediarios que intervienen», declaró a la Fundación Thomson Reuters al margen del Foro Mundial Skoll de 2018 sobre emprendimiento social.
Según el informe, para las organizaciones que realizan con frecuencia transferencias de dinero transfronterizas, especialmente cuando intervienen varios intermediarios, la cadena de bloques puede reducir considerablemente las ineficiencias y ahorrar costes.


