La industria automotriz está experimentando un cambio tectónico. Los fabricantes de automóviles tradicionales se ven obligados a pensar más como proveedores de servicios de transporte. Los principales fabricantes de automóviles han creado ofertas de servicios de movilidad y han realizado inversiones significativas en plataformas de viajes compartidos.
Los componentes inteligentes que supervisan, notifican y controlan el funcionamiento de los automóviles están en auge. La conectividad ubicua, la miniaturización de los componentes y el crecimiento exponencial de la potencia informática impulsan el desarrollo de la Internet de las cosas (IoT). Para 2020, uno de cada cinco vehículos en circulación —unos 250 millones de automóviles— tendrá algún tipo de conexión a una red inalámbrica.
Las expectativas de los consumidores en torno a la movilidad son más altas que nunca, impulsadas por el rápido desarrollo tecnológico del mercado de la electrónica de consumo. El nuevo ideal de los clientes es el automóvil autónomo y eléctrico como parte de una flota bajo demanda. Empresas como Tesla, Waymo, de Alphabet, y Uber son consideradas pioneras en este campo.
Durante décadas, la industria automotriz ha sido un complejo sistema de fabricación y concesionarios. Ahora se está convirtiendo en un sistema de redes de transporte que permite una movilidad ubicua.

Los actores actuales deben cambiar drásticamente
Los fabricantes carecen de experiencia tanto en tecnologías de software como en la adopción de modelos de plataforma. También deben hacer frente a marcos regulatorios en evolución.
Un estudio reciente de Xapix y la Harvard Business School señala los siguientes desafíos:
- Crece la demanda de los consumidores de experiencias digitales y conectividad dentro de los automóviles
- Los fabricantes de vehículos tienen capacidades digitales limitadas
- Se necesitan ciclos de diseño más rápidos y una mayor capacidad para realizar actualizaciones
- No se están aprovechando de forma óptima los nuevos flujos de datos procedentes de las capacidades digitales integradas en los vehículos
A los fabricantes les preocupa perder el estrecho control sobre su marca, la propiedad de sus datos y la experiencia de sus consumidores. Además, los incentivos para participar en alianzas basadas en datos suelen estar desalineados o no ser claros. Esto paraliza la innovación. Aunque los datos se consideran el nuevo petróleo, faltan los medios para extraerlos a gran escala.
Cómo pueden materializarse los negocios de movilidad digital
La propiedad de los vehículos se está orientando hacia modelos de tenencia de corto plazo, basados en viajes o trayectos. Las flotas comerciales de automóviles autónomos permitirán que cada cliente decida qué tipo de vehículo, servicios y prestaciones necesita, según el contexto de su viaje. La oferta de servicios será flexible y reflejará la amplia variedad de alianzas que los operadores de flotas han creado para mejorarla.
Hay cuatro áreas clave en las que las partes interesadas deben centrarse:
Monetización simplificada de los datos. Actualmente, cada alianza negocia su propio acuerdo, con muy poca estandarización.
Curación automatizada de datos. Desarrollar la capacidad de evaluar y aprobar de forma programática a cada socio, por ejemplo, mediante sistemas reconocidos de identificación de socios. Las alianzas pasarán de decenas a cientos de miles.
Privacidad y regulación. Ampliar las opciones para que los propietarios de vehículos privados o comerciales puedan excluirse o dar su consentimiento, según el producto o la región geográfica.
Reducir los costos de los sociosmediante la transparencia y la uniformidad, tanto en cuanto a las normas como a las plataformas de aceptación general, como los sistemas operativos.
La tecnología detrás de las nuevas oportunidades de negocio
Las interfaces de programación de aplicaciones (API) y la cadena de bloques son medios tecnológicos para reducir aún más los costos de transacción, gestionar la complejidad y calcular los riesgos y las oportunidades. Permiten distribuir datos a gran escala y rastrear la propiedad. La claridad regulatoria reforzará la confianza en el sistema y ayudará a atraer inversiones.
Desde la perspectiva tecnológica y de los modelos de negocio, las tecnologías para establecer alianzas son el puente entre la realidad actual de los sistemas de movilidad y las ambiciones futuras. Están surgiendo capas de mediación que procesan y comparten datos a gran escala (por ejemplo, mediante API). Ampliarán sus funcionalidades para abarcar la distribución y la protección de los datos (como mediante la cadena de bloques), y permitirán pasar de acuerdos a medida y alianzas caso por caso a acuerdos estandarizados.

Los 5 grupos que conforman el nuevo conjunto de actores de la industria automotriz
En esta nueva economía, las capas de plataforma emergentes apuntan a una red de sistemas de transporte preparada para el futuro. La red neuronal de este sistema abarcará a los fabricantes tradicionales de vehículos y sus proveedores, así como a miles de ciudades y municipios, compañías de seguros, proveedores de entretenimiento en el hogar y de alimentos y bebidas, y muchos otros sectores adyacentes.

Surgirá una capa de plataforma digital de intermediación. Aún está por determinarse cuál de los siguientes sectores tomará la delantera.
Fabricantes tradicionales de vehículos. Serán propietarios de las plataformas de hardware y las marcas, sobre las que podrán ofrecer una variedad de servicios de movilidad.
Proveedores de mapas [Aquí: Mapbox, TomTom]. Al mostrar a las personas rutas por el entorno que las rodea, los proveedores de mapas están cada vez mejor posicionados para conectar las necesidades de los usuarios con una amplia oferta de proveedores de servicios.
Viajes compartidos [Uber, Lyft, Gett, Ola, Didi]. Estas plataformas de software permitirán crear experiencias de transporte. De las alianzas entre distintos sectores surgirán nuevos productos y extensiones de las experiencias relacionadas con cada viaje, desde guías de restaurantes hasta ofertas de comida y comestibles.
Sistemas operativos tecnológicos [Android Auto, Apple Car Play]. Reconocidas por la rápida innovación en electrónica de consumo, Google y Apple están creando extensiones fluidas de sus teléfonos inteligentes y servicios relacionados.
Capas de tecnología profunda [Otonomo, Xapix]. Estas tecnologías permiten crecer a las industrias existentes. Se basan en experiencias de conexión y uso inmediato, mediante recursos tecnológicos en continua evolución (por ejemplo, alianzas de datos basadas en API y transacciones entre múltiples partes interesadas protegidas por la cadena de bloques).
Hacer posible hoy el futuro de la industria automotriz
Tanto los desafíos técnicos de los automóviles autónomos como la cuestión de cómo las plataformas y los sistemas de movilidad determinan la forma en que nos desplazamos dominarán el debate público.
A medida que las empresas desarrollen servicios de movilidad, se ganarán el favor de los clientes creando experiencias de servicio, ya sea para desplazarse, entretenerse, aprender o relajarse durante un viaje. Los actores que creen experiencias conectadas de este tipo ganarán la carrera. Y no solo en tierra: cada vez más, los viajes cortos podrían realizarse por aire.
Lea nuestro informe técnico sobre la industria automotriz aquí.


