En resumen
Un equipo de investigación trazó un mapa de las conexiones eléctricas generadas cuando pacientes sometidos a cirugía, con electrodos implantados directamente en el cerebro, creaban recuerdos. Con esta información, pudieron elaborar el primer mapa de todo el cerebro de las conexiones eléctricas que se producen durante la creación de recuerdos.
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¿Qué dispositivo informático llevamos todos con nosotros, que contiene toda la información más importante sobre nuestras vidas y funciona sin que sepamos exactamente cómo? No, no son nuestros teléfonos inteligentes: es nuestro cerebro. Ahora, neurocientíficos de la Universidad de Pensilvania (Penn)han dado un paso más hacia la comprensión de cómo las densas masas de grasa de nuestro cráneo crean recuerdos, y lo han hecho elaborando el primer mapa de todo el cerebro de las conexiones eléctricas cerebrales.
Para elaborar su mapa de todo el cerebro, los investigadores de Penn recopilaron datos de casi 300 pacientes neuroquirúrgicos a quienes se habían implantado electrodos directamente en el cerebro como parte del seguimiento de sus convulsiones. A cada paciente se le mostró una serie de palabras en una pantalla y luego se le pidió que repitiera tantas como pudiera recordar.
Los investigadores descubrieron que, cuando una persona estaba creando efectivamente un recuerdo nuevo —en este caso, al recordar una palabra que había visto en la pantalla—, su cerebro mostraba una mayor actividad de baja frecuencia. Este tipo de actividad impulsa principalmente la comunicación entre los lóbulos frontal, temporal y medial, partes del cerebro esenciales para procesar los acontecimientos y convertirlos en recuerdos. Al mismo tiempo, el cerebro del paciente también mostraba una actividad de alta frecuencia más débil.
«Esto sugiere que, para que una persona forme recuerdos nuevos, deben producirse dos funciones simultáneamente», afirmó Ethan Solomon, estudiante de medicina y doctorado en el Departamento de Bioingeniería de Penn y autor principal del artículo, según un comunicado de prensa. «Las regiones cerebrales deben procesar individualmente un estímulo y, después, comunicarse entre sí a bajas frecuencias».
Los investigadores publicaron los detalles de su estudio sobre el mapa de todo el cerebro en Nature Communications.
Reactivar la memoria
Esta investigación formó parte del proyecto Restoring Active Memory (RAM), una iniciativa dirigida por neurocientíficos de Penn que busca ayudar a restaurar la memoria mediante la estimulación cerebral. Investigaciones anteriores del equipo demostraron que la estimulación eléctrica aplicada cuando se preveía que los recuerdos probablemente fallarían podía mejorar la función de la memoria en el cerebro humano.
Según Michael Kahana, profesor de psicología de Penn e investigador principal del programa RAM de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa (DARPA), los resultados del proyecto podrían permitir a los neurocientíficos ajustar con precisión la estimulación eléctrica para mejorar la memoria.
«Ahora estamos preparados para preguntar si podemos usar medidas de conectividad funcional para orientar nuestra elección de la región cerebral que se debe estimular eléctricamente», dijo Kahana en el comunicado de prensa.
El equipo de RAM ha hecho público su conjunto de datos de registros de actividad cerebral y experimentos de estimulación. Al poner esa información a disposición de otros científicos para su análisis, aumentan las posibilidades de lograr un avance que podría cambiar la vida de muchas personas, ya que la estimulación dirigida de la memoria es un tratamiento clínico prometedor para algunos de los problemas neurológicos más apremiantes de la actualidad, como la demencia y el alzhéimer.
Con grandes figuras que se suman a la investigación sobre estos trastornos, los neurocientíficos parecen estar cerca de desentrañar algunos de los misterios del potente ordenador que todos llevamos dentro.


