Este cubo de basura con IA está diseñado para evitar que desperdicies comida

A prep cook works in the kitchen of the Agliolio Restaurant at the Radisson Blu Resort and Spa Golden Sands at Golden Bay outside Mellieha, Malta April 13, 2018. REUTERS/Darrin Zammit Lupi - RC1F88070620
Global food waste could hit 2 billion tonnes by 2030Image: REUTERS/Darrin Zammit Lupi
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Cuando se habla de nuevas tecnologías, los cubos de basura quizá no sean lo primero que viene a la mente, pero un nuevo contenedor inteligente recurre activamente al aprendizaje automático para combatir el desperdicio de alimentos.

El dispositivo lleva una cámara que captura una imagen cada vez que se utiliza el contenedor. Con algo de ayuda inicial del personal de cocina, el algoritmo del cubo de basura aprende a identificar los distintos tipos de alimentos presentes en cada carga de residuos y, después, pesa la cantidad de cada tipo.

Image: Winnow Solutions

Tras determinar el valor de los restos de comida, el dispositivo inteligente calcula el coste de cada carga desechada y lo suma a la factura total de residuos. Con un desglose de los alimentos que más se suelen tirar, los chefs pueden planificar mejor sus menús para evitar desperdiciar comida y dinero. La innovación afirma que puede reducir el desperdicio de alimentos hasta un 8% cada año, lo que podría tener un gran impacto en los resultados económicos de cualquier negocio de hostelería.

El dispositivo de alta tecnología se ha instalado en cocinas de restaurantes y hoteles de todo el Reino Unido, incluidos 23 establecimientos de Ikea, con el objetivo de reducir el desperdicio de alimentos.

Los alimentos desechados pueden suponer un coste elevado para las cocinas profesionales si no se controla el desperdicio. Solo en Inglaterra, la factura de los restaurantes superó los 937 millones de dólares (720 millones de libras) en 2016, pero el problema tiene alcance mundial.

Según las cifras de las Naciones Unidas, aproximadamente un tercio de todos los alimentos producidos en el mundo para consumo humano nunca llega al plato. Cada año se pierden o desperdician aproximadamente 1.300 millones de toneladas, y las frutas, las verduras y los tubérculos son los principales alimentos desperdiciados.

El problema es más grave en las regiones de ingresos altos de Europa y América del Norte, seguidas de las naciones industrializadas de Asia.

Para abordar el problema, los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU se han fijado la meta de reducir a la mitad el desperdicio mundial de alimentos per cápita para 2030. Si no se toman medidas, el desperdicio total de alimentos podría superar los 2.000 millones de toneladas para esa fecha, según un estudio de Boston Consulting Group.

Pero la cantidad de alimentos que desperdiciamos está directamente relacionada con la forma en que se cultivan y se llevan al mercado. La iniciativa del Foro Económico Mundial Dando forma al futuro de la alimentación señala la necesidad de cambiar la forma en que se producen, suministran y consumen los alimentos para crear sistemas alimentarios inclusivos, sostenibles, eficientes y nutritivos.

Iniciativas como el cubo de basura con IA permiten a la industria alimentaria vigilar los residuos y concienciar al personal de cocina sobre el problema. Aunque estas innovaciones pueden reducir considerablemente el volumen de residuos cuando se adoptan a escala mundial, por sí solas no pueden resolver el problema.

Aunque la tecnología desempeña un papel importante para lograr un suministro de alimentos más sostenible, también es necesario concienciar sobre la cantidad de comida que se desperdicia: a nivel individual, en los hogares, en el sector de la hostelería y a escala nacional.

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