Las personas influyentes tienen un profundo impacto en todas las personas con las que se encuentran. Sin embargo, lo consiguen porque ejercen una gran influencia en su interior, sobre sí mismas.
Solo vemos su exterior.
Las vemos innovar, expresar lo que piensan e impulsarse hacia adelante para alcanzar metas cada vez mayores.
Y, sin embargo, nos estamos perdiendo lo mejor.
La confianza y los recursos que hacen posible su influencia se ganan. Es una labor hecha con pasión que las personas influyentes llevan adelante entre bastidores, cada día.
Y aunque aquello por lo que se dejan influir las personas cambia con las estaciones, los hábitos singulares de las personas influyentes permanecen constantes. Su empeño concentrado por alcanzar la excelencia se sustenta en ocho hábitos que puedes emular e incorporar hasta ampliar tu influencia:
1. Piensan por sí mismas
Las personas influyentes no se dejan arrastrar por la última tendencia ni por la opinión pública. Forman sus opiniones con cuidado, basándose en los hechos. Están más que dispuestas a cambiar de opinión cuando los hechos lo justifican, pero no se dejan influir por lo que otras personas piensan, sino solo por lo que saben.
2. Transforman las cosas con tacto
Las personas influyentes nunca se conforman con el statu quo. Son quienes preguntan constantemente: «¿Y si…?» y «¿Por qué no?». No temen cuestionar las ideas convencionales y no alteran las cosas por el mero hecho de hacerlo; lo hacen para mejorarlas.
3. Inspiran conversaciones
Cuando hablan las personas influyentes, las conversaciones se propagan como ondas en un estanque. Y esas ondas van en todas direcciones: quienes influyen inspiran a todas las personas de su entorno a explorar nuevas ideas y a pensar de otra manera sobre su trabajo.
4. Aprovechan sus redes de contactos
Las personas influyentes saben cómo crear vínculos duraderos. No solo conocen a muchas personas, sino que también conocen a los contactos de estas. Más importante aún, aportan valor a todas las personas de su red. Comparten consejos y conocimientos, y ponen en contacto a personas que deberían conocerse.
5. Aceptan el desacuerdo
Las personas influyentes no reaccionan con emoción ni a la defensiva ante las opiniones discrepantes: las acogen con agrado. Son lo bastante humildes para saber que no lo saben todo y que otra persona puede advertir algo que a ellas se les pasó por alto. Y si esa persona tiene razón, aceptan la idea de todo corazón porque les importa más el resultado final que tener razón.
6. Son proactivas
Las personas influyentes no esperan a que las nuevas ideas o tecnologías lleguen a ellas; salen a buscarlas. Estas personas que adoptan pronto las novedades siempre quieren anticiparse a lo que viene. Influyen porque perciben lo que se avecina, y lo perciben porque lo buscan deliberadamente. Después, corren la voz.
7. Responden en lugar de reaccionar
Si alguien critica a una persona influyente por cometer un error, o si otra persona comete un error grave, las personas influyentes no reaccionan de inmediato ni con emoción. Esperan. Reflexionan. Y entonces dan una respuesta adecuada. Saben lo importantes que son las relaciones y no permiten que una reacción emocional desmedida las perjudique. También saben que las emociones son contagiosas y que reaccionar de forma exagerada influye negativamente en quienes las rodean.
8. Tienen fe
Las personas influyentes siempre esperan lo mejor. Confían en su propia capacidad para hacer realidad sus sueños y creen que los demás tienen esa misma capacidad. Creen que nada es inalcanzable, y esa convicción inspira a quienes las rodean a esforzarse por alcanzar sus propias metas. Creen firmemente que una sola persona puede cambiar el mundo.
En resumen
Para aumentar tu influencia, debes compartir generosamente tus habilidades y conocimientos, y sentir pasión por tu empeño en construir un futuro mejor.
El Dr. Travis Bradberry es el coautor galardonado del libro superventas número uno, Inteligencia emocional 2.0, y cofundador de TalentSmart, el principal proveedor mundial de pruebas de inteligencia emocional, formación en inteligencia emocional y certificación en inteligencia emocional, que presta servicios a más del 75 % de las empresas de Fortune 500. Sus libros superventas se han traducido a 25 idiomas y están disponibles en más de 150 países.


