Hoy se utilizan miles de millones de dispositivos conectados en todo el mundo y los dispositivos domésticos inteligentes crecen rápidamente.
Pero, por primera vez, está surgiendo un consenso mundial sobre una seguridad básica.
Para mejorar la seguridad de los dispositivos conectados para todos los consumidores, el Cybersecurity Tech Accord, Consumers International, e I Am the Cavalry —que representan a más de 400 organizaciones miembros en todo el mundo— lanzan una Declaración de apoyo sobre 5 requisitos de seguridad «imprescindibles», basados en normas internacionales.
Entre ellos figuran: no utilizar contraseñas predeterminadas universales, mantener actualizado el software, comunicarse de forma segura, garantizar la seguridad de los datos personales y aplicar una política de divulgación de vulnerabilidades.
Se prevé que el tamaño del mercado mundial del internet de las cosas (IoT) para consumidores —desde dispositivos ponibles hasta aparatos electrónicos y electrodomésticos— alcance aproximadamente los 154.000 millones de USD en 2028, frente a los 45.000 millones de 2020; las aplicaciones de domótica son las que predominan. Aunque América del Norte concentra actualmente la mayor cuota del mercado de dispositivos conectados, Asia-Pacífico experimentará un crecimiento significativo para 2030. Este crecimiento se atribuye a una mayor accesibilidad a internet, a la inversión en I+D y a la adopción de dispositivos inteligentes, como los dispositivos ponibles y los timbres debido a la preocupación de los consumidores por la salud y la seguridad a raíz de la COVID-19.
Mayor riesgo de posibles ciberamenazas
A medida que estos dispositivos conectados desempeñan un papel más importante en nuestra vida cotidiana como consumidores, también aumenta el potencial de ciberamenazas. Los nuevos productos que llegan al mercado siguen introduciendo vulnerabilidades. En 2021, Consumer Reports detectó «11 vulnerabilidades de seguridad en cuatro nuevos timbres con vídeo y cámaras de seguridad domésticas, que podrían exponer a sus propietarios a ataques informáticos o a filtraciones de datos personales, incluidas direcciones de correo electrónico y contraseñas de wifi».
Los productos del hogar pueden estar expuestos a más de 12.000 intentos de ataque informático en una sola semana, según la organización de defensa de los consumidores Which?. Ya hemos visto cómo los piratas informáticos lograban acceder a cámaras domésticas, poniendo en peligro la seguridad y la privacidad de personas y familias. Los artículos más pequeños y sensibles al costo, con diversas interfaces de usuario, como los dispositivos de IoT para consumidores, suelen carecer de muchas de las funciones de seguridad de los productos informáticos tradicionales (por ejemplo, computadoras de escritorio, portátiles y teléfonos inteligentes).
Aunque los gobiernos y las industrias buscan cada vez más medidas para mejorar la seguridad de los dispositivos conectados de consumo, si los esfuerzos mundiales siguen fragmentados o carecen de coordinación con el sector privado y otras partes interesadas, las iniciativas de ciberseguridad y su aplicación seguirán siendo, en el mejor de los casos, desiguales.
A través del Consejo sobre el Mundo Conectado del Foro Económico Mundial, líderes de Consumers International, el Cybersecurity Tech Accord e I Am the Cavalry, que representan a más de 400 organizaciones en todo el mundo, colaboraron para reconocer el consenso emergente sobre las disposiciones básicas de ciberseguridad para los dispositivos de IoT de consumo.
Consenso sobre las disposiciones de seguridad para el IoT de consumo
Durante más de 6 meses, expertos que representaban los intereses de los investigadores de seguridad, los proveedores de tecnología y los consumidores acordaron cinco requisitos de seguridad «imprescindibles» como requisito mínimo para los dispositivos de IoT destinados a los consumidores. Estos reflejan un consenso internacional cada vez mayor y son disposiciones clave de la norma ETSI 303-645, así como de muchas otras normas internacionales.
1. No deben tener contraseñas predeterminadas universales
2. Deben mantener actualizado el software
3. Deben contar con comunicaciones seguras
4. Deben garantizar la seguridad de los datos personales
5. Deben aplicar una política de divulgación de vulnerabilidades
Esto dio lugar a una Declaración de apoyo que insta a los fabricantes y proveedores de dispositivos a tomar medidas inmediatas. La declaración ha sido respaldada por más de 100 organizaciones de distintos grupos de partes interesadas, entre ellas empresas tecnológicas líderes, organizaciones del sector, grupos de la sociedad civil y organismos gubernamentales de ciberseguridad.
El grupo de trabajo de expertos afirma: «En conjunto, estas cinco capacidades de los dispositivos se encuentran en más de 100 normas, especificaciones y directrices de todo el mundo y establecen un nivel mínimo de seguridad que debería constituir la base de todas las normas, especificaciones y directrices de ciberseguridad para el IoT de consumo».
Hacia la acción
A falta de requisitos básicos de seguridad para los dispositivos conectados, con demasiada frecuencia los consumidores asumen sin saberlo riesgos innecesarios al utilizar productos cotidianos. No es de extrañar que la creciente preocupación por los riesgos para la seguridad y la privacidad ya esté llevando a los consumidores a desconfiar de los dispositivos conectados, lo que socava sus posibles beneficios. Aunque algunos gobiernos intentan mejorar la seguridad del IoT de consumo mediante distintos enfoques regulatorios, las cadenas mundiales de suministro de TIC requerirán esfuerzos armonizados entre mercados para que los consumidores confíen en la seguridad de los dispositivos.
Aunque los dispositivos inteligentes pueden ofrecer innumerables beneficios, como comodidad y mejores funcionalidades, deben desarrollarse teniendo en cuenta la seguridad y utilizarse de forma responsable para evitar introducir riesgos cibernéticos innecesarios. El consenso mundial entre distintos grupos de partes interesadas sobre las cinco disposiciones de seguridad de los dispositivos que recoge esta declaración es solo un punto de partida, pero uno importante. Más organizaciones de los sectores público y privado deben unirse y cooperar para construir una base mundial más sólida con la que combatir las ciberamenazas.
El grupo de expertos anima a quienes estén interesados en establecer una base mundial para un mundo conectado y seguro a apoyar la declaración conjunta.


