5 trucos de neurociencia que te harán más felices

Understanding the science behind how our brains process happiness is increasingly importantImage: Cam Adams
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Tu cerebro podría estar mintiéndote sobre lo que te hace feliz.

Eso fue lo que dijeron tres profesores de la Universidad de Yale que intervinieron en la Reunión Anual del Foro Económico Mundial 2019 en Davos. Explicaron la neurociencia que hay detrás de por qué la búsqueda de la felicidad se queda corta para muchas personas.

“Puede que haya un problema con nuestras mentes”, afirmó Laurie Santos, profesora de Psicología en la Universidad de Yale. “En pocas palabras, buscamos las cosas equivocadas.”

Comprender la ciencia que explica cómo nuestro cerebro procesa la felicidad es cada vez más importante en un mundo en el que muchas personas están ansiosas, deprimidas y solas. Según el informe del Foro Económico Mundial «Global Risks Report 2019», a medida que los complejos cambios estructurales afectan al trabajo, las relaciones y la vida de las personas, los problemas de salud mental afectan actualmente a unos 700 millones de personas en todo el mundo.

¿Qué puedes hacer para reconfigurar tu cerebro en busca de la alegría? Estas son cinco lecciones de la neurociencia.

1. Dejar de centrarse en el dinero

Muchos suponen erróneamente que el dinero es la respuesta a la felicidad, afirmó Santos. Los estudios han descubierto que el dinero solo puede hacerte más feliz hasta cierto punto.

Un estudio de Daniel Kahneman y Angus Deaton descubrió que el bienestar emocional en Estados Unidos aumentaba a medida que lo hacía el salario, pero se estabilizaba una vez que la persona alcanzaba unos ingresos anuales de $75,000.

2. Considerar la moralidad del dinero

Cómo percibe el cerebro el dinero también depende de si se ganó de forma moral, afirmó Molly Crockett, profesora adjunta de Psicología en Yale.

Crockett llevó a cabo un estudio en el que pidió a los participantes que administraran descargas eléctricas leves a sí mismos o a desconocidos a cambio de distintas cantidades de dinero. El estudio descubrió que, de media, las personas necesitaban unas dos veces más dinero para dar una descarga a un desconocido que para dársela a sí mismas.

Crockett modificó después el estudio, comunicando a los participantes que el dinero obtenido al administrar descargas se destinaba a una buena causa. Al comparar los dos estudios, descubrió que la mayoría de las personas preferiría obtener beneficios personales a partir de su propio dolor que del dolor de un desconocido, pero que, cuando el dinero se destinaba a la caridad, estaban más dispuestas a dar una descarga a otra persona.

“El valor del dinero no depende solo de sus consecuencias morales”, explicó Crockett. “También puede depender de las historias que podemos contar sobre nuestras decisiones.”

3. Ayudar a los demás

Hacer cosas agradables por los demás, como donar a la caridad o hacer voluntariado, también puede mejorar la felicidad.

Un estudio de Elizabeth Dunn, Lara Aknin y Michael Norton entregó a los participantes $5 o $20 y la opción de gastarlos en sí mismos o en otros. Muchos predijeron que se sentirían mejor si gastaban el dinero en sí mismos, pero informaron de que se sentían mejor cuando lo gastaban en otros.

4. Forjar conexiones sociales

Otro factor que puede aumentar la felicidad es nuestra percepción de la conexión social. Incluso las interacciones muy breves con desconocidos pueden mejorar nuestro estado de ánimo.

Un estudio de 2014 realizado por Nicholas Epley y Juliana Schroeder dividió a las personas que viajaban en un tren de cercanías en dos grupos: los que irían en soledad y los que pasarían el trayecto hablando con otras personas. La mayoría predijo que la condición de soledad les haría más felices, pero los resultados mostraron lo contrario.

“Buscamos la soledad por error cuando estar con otros nos haría más felices”, afirmó Santos.

5. Practicar la atención plena

Hacer varias tareas a la vez te hace infeliz, afirmó Hedy Kober, profesora asociada de Psiquiatría y Psicología en la Universidad de Yale. Tu mente divaga alrededor del 50 % del tiempo, lo que te distrae y te estresa, afirmó.

Los estudios han descubierto que practicar la atención plena, incluso en periodos breves de meditación, puede mejorar la concentración y la salud.

“El entrenamiento de la atención plena cambia tu cerebro”, dice. “Cambia tu experiencia emocional y tu cuerpo de un modo que te hace más resistente al estrés y a la enfermedad.”

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