Incluso en un mundo hiperconectado, la ubicación física sigue siendo importante para los emprendedores, los inversores y el talento. Entre los factores que influyen en la decisión de una start-up sobre dónde establecer su sede figuran la calidad de vida, el coste de vida, la proximidad a instituciones académicas, el apoyo gubernamental, la economía y los «ecosistemas» existentes que ayudan a las nuevas empresas.
Aquí analizamos cinco focos de innovación y descubrimos qué hace que Londres, París, Singapur, Múnich y Tel Aviv resulten tan atractivas para los emprendedores.
Utilizando Quid, un programa que permite establecer conexiones entre enormes cantidades de datos textuales (declaración: tres de los autores trabajan para Quid), analizamos todas las empresas que han recibido financiación en los últimos 10 años en los cinco focos.
Después utilizamos la inteligencia artificial (IA) y el procesamiento del lenguaje natural de Quid
(PLN) para «leer» las descripciones empresariales de las compañías, segmentar cada mercado por temática y obtener más información sobre los segmentos de mayor crecimiento, las mayores desinversiones y los principales inversores.
También entrevistamos a Tech Pioneers, miembros de la comunidad global del Foro Económico Mundial integrada por empresas pioneras, que tienen su sede en estos focos. Nos contaron qué hace que su ciudad sea propicia para la innovación, así como los retos y las oportunidades de gestionar allí un negocio.
1. Londres
Como era de esperar, de las cinco ciudades analizadas, las start-ups de Londres han recibido la mayor inversión en los últimos 10 años: 118.000 millones de dólares, según el análisis de Quid basado en S&P Capital IQ y CrunchBase.
Los principales segmentos por número de empresas son las finanzas y la tecnología financiera, la publicidad y el marketing, y las redes sociales. Estos segmentos tienen sentido dado el sólido entorno bancario y mediático de Londres.
Husayn Kassai, de Onfido, proveedor de verificación de identidad digital, afirma que la solidez de la tecnología financiera en Londres se ve reforzada por su rica historia y por las iniciativas recientes:
«Aquí contamos con 800 años de historia financiera y un entorno normativo extraordinariamente favorable que la respalda. Solo en los últimos años, iniciativas como el Industry Sandbox de Innovate Finance y el Regulatory Sandbox de la [FCA o Autoridad de Conducta Financiera] han ayudado a las start-ups de tecnología financiera a conectar con instituciones financieras establecidas y organismos reguladores. Esto ha permitido al sector poner en común sus recursos para desarrollar soluciones a problemas compartidos y a las empresas de tecnología financiera probar sus productos en un entorno seguro. Gracias a ese espíritu de colaboración, Londres es ampliamente reconocida como la capital mundial de la tecnología financiera, y PwC predice que conservará ese título durante algún tiempo».

Quizá resulte más inesperado que, aunque los videojuegos solo representan el 2 % de las aproximadamente 4.000 empresas de Londres que recibieron financiación en los últimos 10 años, constituyen el segmento de más rápido crecimiento de la ciudad, con una tasa del 279 % (tasa de crecimiento anual compuesto de la inversión, 2014-2017). Un ejemplo reciente es Improbable Worlds Ltd que desarrolla una plataforma para que terceros creen vastos mundos virtuales y simulados, y recaudó 502 millones de dólares en 2017 en una ronda de inversión liderada por SoftBank.
Entre las empresas fundadas en Londres en los últimos 10 años, los videojuegos también registran la salida mediana más alta —el momento en que los inversores venden su participación—, con 531 millones de dólares. Playfish Limited, por ejemplo, desarrolla y publica videojuegos para redes sociales y fue adquirida por EA Games por 275 millones de dólares en 2009.
Sin embargo, según el Financial Times, aunque Londres presume de tener la mayor proporción de empresas de alto crecimiento del Reino Unido, también registra la menor tasa de supervivencia. La actividad inversora por número de operaciones alcanzó su máximo en 2015 y muestra una tendencia reciente a la baja, quizá como reflejo del Brexit.

Paul Ellis, de Electron, empresa que desarrolla sistemas de cadena de bloques para el sector energético, afirma, sin embargo, que el Brexit no está suponiendo un problema, ya que el Gobierno británico se está asegurando de crear un entorno propicio para las start-ups: «Por lo general, se reconoce que el Reino Unido cuenta con organismos reguladores muy respetados en mercados como los de la energía y los servicios financieros. Estos reguladores han sido pioneros en el uso de entornos de pruebas regulatorios para probar nuevas tecnologías de start-ups en esos sectores. Podría decirse que el Brexit ha creado la necesidad de que el Reino Unido se asegure de invertir en empresas emergentes y promoverlas».
El gobierno local de Londres, muy alineado con el gobierno central del país, también está tomando medidas para seguir siendo un centro de innovación. Por ejemplo, a finales de 2017, el alcalde de Londres, Sadiq Khan, anunció un programa de jornadas de inversión para start-ups londinenses, con el fin de ofrecer asesoramiento y contactos con inversores. Khan también puso en marcha un fondo de 9,2 millones de dólares para facilitar a los jóvenes el acceso a empleos tecnológicos y nombró a los primeros directores digitales de la ciudad.
Kassai destaca el acceso al talento y el dinamismo de la innovación en Londres como factores clave del éxito: «Cuando fundamos Onfido, hace cinco años, Londres fue nuestro hogar natural. Históricamente, como centro, Londres se ha beneficiado de un rico flujo de talento tecnológico internacional y ha contratado a personas de varias universidades locales de talla mundial, situadas en un radio relativamente pequeño. Para especialistas en aprendizaje automático como nosotros, ese recurso es invaluable.
«Nuestra red es lo que nos hace fuertes. En un solo día, podemos desayunar con Level 39 (un centro de tecnología financiera), reunirnos con los bancos en Bank para almorzar y pasar por la FCA en Canary Wharf antes de hacer algo de presión política en Westminster. Y, con tantos aeropuertos internacionales, nunca estamos lejos de nuestros equipos en San Francisco, Nueva York, Lisboa y Nueva Delhi, ni de nuestros clientes de todo el mundo».
2. París
Al igual que en Londres, el Gobierno francés está tomando medidas activas para atraer a emprendedores. El presidente Emmanuel Macron es un gran partidario de la tecnología: quiere que Francia sea una «nación de start-ups» y está decidido a aprovechar el Brexit para impulsar los focos de innovación del país. Sin embargo, la infraestructura financiera del país puede plantear dificultades, pues hay menos emprendedores adinerados franceses que inviertan en rondas de financiación ángel y existe una mayor carga normativa y fiscal. Será interesante ver cómo influye en el ecosistema de start-ups de la ciudad Station F, un gran centro para start-ups respaldado por el multimillonario francés de las telecomunicaciones Xavier Niel.
Luca Verre, de la empresa de visión artificial Prophesee (antes Chronocam), afirma que el Gobierno ha tenido un efecto positivo en el acceso al talento, una de las razones clave por las que Chronocam eligió París para establecer su sede: «El acceso local al talento es excelente, ya que en la ciudad se encuentran escuelas destacadas de matemáticas, ingeniería y negocios. Además, las nuevas normativas gubernamentales facilitan ahora la integración de talento procedente de países de la UE y de fuera de ella.
«Cuando se fundó Chronocam hace tres años, los cofundadores (la mayoría de los cuales no eran de París) debatieron dónde ubicar la empresa. Finalmente, decidimos quedarnos en París porque queríamos aprovechar el acceso a grandes empresas, al capital y al talento. Hoy, Chronocam cuenta con un equipo de unos 60 empleados, de 19 nacionalidades, y el 80 % de nuestros empleados viene de fuera de París. La empresa se financia principalmente con inversores extranjeros como Intel y Bosch. Conseguimos atraer a nuestra oficina de Bastilla [un barrio de París] a muchas personas diversas e internacionales».

Los principales segmentos del mercado parisino por número de empresas son el médico, el de alimentos y bebidas, y las redes sociales. La IA es el segmento de más rápido crecimiento, con una tasa del 168 % (tasa de crecimiento anual compuesto de la inversión, 2014-2017), y es un sector relativamente joven, con un año mediano de fundación de 2014.
En los últimos 10 años, ha aumentado notablemente el número de inversiones en los sectores médico y de IA, mientras que el sector de los datos y los servicios en la nube ha sufrido un retroceso recientemente.
Aunque el importe de la inversión en París en los últimos 10 años es aproximadamente la mitad que en Londres, con 60.600 millones de dólares, la inversión mediana es alrededor de un 60 % mayor en París (2,1 millones de dólares frente a 1,3 millones). Entre los principales inversores de París hay una combinación de fondos de capital privado, capital riesgo, inversores en fases iniciales y aceleradoras, que suelen invertir en una amplia variedad de segmentos de mercado en lugar de concentrarse en unos pocos nichos.

El inversor más activo por número de inversiones es Bpifrance Investissement, un banco propiedad de la Caisse des Dépôts, el brazo inversor del Estado francés con 200 años de historia. El director de innovación de Bpifrance, Paul-François Fournier, afirma que el fondo está ayudando a las start-ups «a ganar peso sin cruzar el Atlántico para acceder a mercados de capitales más profundos».
Verre también es muy optimista sobre la inversión: «Las inversiones de capital riesgo han aumentado enormemente en los últimos años, y cada vez más inversores estadounidenses (Sequoia, Khosla) y asiáticos (Naver) abren oficinas o invierten en start-ups tecnológicas de París».
3. Singapur
Singapur encabezó recientemente una lista de las mejores ciudades para start-ups elaborada por Nestpick, que analiza destinos populares para start-ups. Diversos factores atraen a los emprendedores a Singapur, entre ellos una alta calidad de vida (es un lugar muy seguro y con buenos servicios de salud), una reserva de talento con un alto nivel educativo, una infraestructura avanzada con inversores locales y la proximidad física tanto a mercados emergentes como desarrollados.
Nobu Okada, de Astroscale, que desarrolla tecnologías para vigilar y retirar de forma segura los desechos espaciales, afirma que el entorno singapurense es muy beneficioso para las start-ups, pues ofrece numerosas vías para que los emprendedores reduzcan algunos de sus gastos: «El Gobierno de Singapur ofrece distintos tipos de subvenciones para animar a los emprendedores a iniciar y ampliar sus negocios en Singapur. Por ejemplo, el Crédito por Productividad e Innovación (PIC) permite a las empresas beneficiarse de deducciones fiscales o incentivos en efectivo por inversiones en innovación y mejoras de productividad.
«En Singapur, un emprendedor puede abrir una cuenta bancaria en un día y acceder a paquetes con descuentos especiales. Estos mecanismos concretos de apoyo financiero permiten a los emprendedores destinar dinero a contrataciones e I+D. Además, Singapur es una ciudad compacta y ofrece muchas oportunidades para establecer contactos».
De hecho, el importe de las inversiones recibidas en Singapur alcanzó un máximo histórico en 2017, cuando GrabTaxi recibió una cuantiosa ronda de financiación de 2.500 millones de dólares de los inversores Didi Chuxing y SoftBank para competir con Uber en el Sudeste Asiático.

Las finanzas y la tecnología financiera son un segmento candente en Singapur. Representan el 14 % de las start-ups que recibieron financiación en la ciudad en los últimos 10 años (año mediano de fundación: 2013) y registran el mayor número de rondas de inversión y el mayor importe total de inversión recibida.
Los principales inversores de Singapur son en su mayoría locales (por ejemplo, Joyful Frog, Spring Seeds o Crystal Horse Investments) o tienen fuertes vínculos con Silicon Valley (por ejemplo, 500 Startups o Golden Gate Ventures).

4. Múnich
Mientras que Singapur se beneficia de una sólida comunidad local de capital riesgo, Múnich es un centro económico que ofrece a los emprendedores una excelente infraestructura, incluido el acceso a universidades de primer nivel. Muchas empresas consolidadas con una intensa actividad de I+D también tienen su sede en Múnich, como BMW y Siemens, y ayudan a incubar start-ups mediante inversiones y programas.
Además, empresas internacionales están abriendo centros en Múnich, como el centro Watson Internet of Things (IoT) de IBM y los IoT and AI Insider Labs de Microsoft. De hecho, la empresa Tech Pioneer del Foro Económico Mundial de 2017, KONUX es una start-up paradigmática de Múnich dedicada al Internet industrial de las cosas (IIoT), que proporciona sensores inteligentes y análisis predictivo basado en IA al sector ferroviario. Sin embargo, el coste de vida en Múnich es alto, lo que obliga a las start-ups a pagar salarios más elevados al talento de ingeniería.
El acceso al talento, el entorno de innovación, el apoyo gubernamental y la calidad de vida general de Múnich destacan como grandes ventajas para Andreas Kunze, de KONUX: «Tenemos una demanda constante de ingenieros, informáticos y gerentes de producto [entre otros] de primer nivel. Nuestra proximidad a las universidades locales nos ayuda mucho a atraer el mejor talento a nuestro equipo. Tanto la Universidad Técnica como la Universidad Ludwig Maximilian suelen figurar entre las mejores del mundo. UnternehmerTUM, el Centro de Innovación y Creación de Empresas de la Universidad Técnica de Múnich, es uno de nuestros inversores más antiguos. El estado federado de Baviera también ofrece un apoyo excelente, tanto en las primeras etapas de las start-ups como para la financiación del crecimiento.
«El entorno local de start-ups es agradablemente pequeño y sencillo; la gente se conoce, lo que facilita establecer contactos. Por último, pero no menos importante, la proximidad de Múnich a la hermosa campiña y a los Alpes se suma a su ya elevada calidad de vida. Un estudio reciente de PwC sobre start-ups lo resumió bien: a las start-ups alemanas les va bien; a las de Múnich, aún mejor».

Aunque en Múnich no hay tantas start-ups como en Berlín, la ciudad registra la mayor inversión mediana de los focos que hemos seleccionado, con 4,6 millones de dólares. En consonancia con el entorno local, los principales segmentos de mercado de Múnich son el comercio minorista y las plataformas en línea, las finanzas y la tecnología financiera, y la energía y la sostenibilidad.

Aunque la energía y la sostenibilidad son el segmento de más rápido crecimiento en Múnich, con una tasa del 130 % (tasa de crecimiento anual compuesto de la inversión, 2014-2017), el sector médico registra la inversión mediana más alta, con 17,4 millones de dólares.
5. Tel Aviv
Tel Aviv, centro del «Silicon Wadi» de Israel, ofrece uno de los mejores entornos del mundo para las start-ups, según Nestpick, con fácil acceso a inversores, capitalistas de riesgo, mentores y talento. El Gobierno israelí también desempeña un papel de apoyo; Eli Cohen, ministro de Economía e Industria, afirmó que quiere que Israel se convierta en la 15.ª economía más grande del mundo para 2025.
El éxito del ecosistema de start-ups de la ciudad queda ilustrado por una serie de adquisiciones recientes por parte de empresas internacionales como Facebook, eBay y Apple. Dicho esto, Israel tiene una población pequeña, de aproximadamente 8 millones, y un mercado nacional relativamente reducido, por lo que las start-ups de Tel Aviv deben poder crecer a escala internacional para tener éxito.
Los principales segmentos de mercado, por número de empresas que han recibido financiación en los últimos 10 años, son las redes sociales, el comercio minorista y los mercados en línea, el sector médico y las soluciones industriales.

La inversión en las start-ups de Tel Aviv ha seguido una tendencia ascendente constante en cuanto al número de operaciones, con un crecimiento significativo en los sectores de soluciones industriales, medicina y ciberseguridad.

La ciberseguridad es un segmento de mercado relativamente joven (año mediano de fundación: 2013) y registra uno de los importes medianos de inversión más altos (6,4 millones de dólares). El éxito de las start-ups de seguridad y visión artificial de Tel Aviv se ve favorecido por la industria de defensa israelí, los vínculos del país con el mercado estadounidense y sus universidades técnicas de talla mundial.
Guy Caspi, de Deep Instinct, señala tanto los retos como las ventajas de ser una empresa israelí de ciberseguridad: «Existe una amplia experiencia tecnológica procedente de las Fuerzas de Defensa de Israel, consideradas unas fuerzas armadas extremadamente avanzadas tecnológicamente. A pesar de los salarios elevados, las start-ups israelíes seguirán aprovechando la inmensa reserva de talento local para crear soluciones integrales dirigidas a los mercados mundiales y retenerlo mediante la innovación continua. Por su carácter global, la ciberseguridad se adapta perfectamente a las empresas israelíes, que cuentan con mucho talento, pero operan en un mercado nacional pequeño».
Cada foco tiene un carácter local, con especialización en industrias tradicionales, acceso a capital y mercados, y apoyo gubernamental. La ubicación física sigue siendo importante para los emprendedores, pues influye en la calidad de vida, el entorno de innovación cotidiano y la cantidad de emprendedores adinerados cercanos que pueden ofrecer mentoría e inversión.


