4 soluciones para las cadenas de suministro de equipos antes de que lleguen las próximas oleadas de COVID-19

Protective goggles are inspected after arriving in travelled from Guangzhou, China, with boxes of tonnes of supplies of personal protective equipment (PPE) to help the southern Italian region of Puglia combat a spread of the coronavirus disease (COVID-19), in Bari, Italy, April 7, 2020. REUTERS/Alessandro Garofalo - RC2SZF9L3IJ5
Tonnes of supplies of personal protective equipment (PPE) were sent to Italy from Guangzhou, China to help the southern Italian region of Puglia combat a spread of the coronavirus disease (COVID-19)Image: REUTERS/Alessandro Garofalo
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  • Las crisis de la COVID-19 obligaron a los gobiernos a crear nuevas cadenas de suministro internacionales casi de la noche a la mañana.

  • Las nuevas innovaciones, como la cadena de bloques, pueden hacer que la cadena de suministro sea más eficiente, menos arriesgada y que aumente la velocidad con la que circulan los bienes por el sistema.

  • Las soluciones para la cadena de suministro deben implementarse ahora para ayudar a gestionar la demanda derivada de la segunda y la tercera oleada de infecciones.

Cuando los hospitales y los gobiernos crearon por primera vez, hace unos meses, cadenas de suministro para los equipos de la COVID-19, la naturaleza de emergencia de la situación y la falta de infraestructura existente provocaron una coordinación muy escasa en la compra y distribución de bienes vitales. La enorme demanda de equipos de protección personal (EPI), en particular, no podía satisfacerse con existencias ni con cadenas de suministro médico bien establecidas con grandes proveedores de equipos médicos. Por el contrario, hubo que localizar, evaluar, rastrear, financiar y, en muchos casos, importar del extranjero los pequeños lotes de EPI disponibles. En otras palabras, los gobiernos tuvieron que crear nuevas cadenas de suministro internacionales.

Aprovechando los métodos establecidos para gestionar la logística y los riesgos de la cadena de suministro, la mayoría de los gobiernos lograron enviar un flujo constante de equipos a los prestadores de servicios sanitarios. Durante el proceso se produjeron importantes retrasos, escasez, estafas de proveedores, pedidos confiscados e ineficiencia general, que no deben repetirse cuando llegue la segunda oleada de COVID-19, a finales del verano. Los gobiernos y los hospitales deberían aprovechar esta ventana de oportunidad para implementar nuevas innovaciones que, sabemos, harán que la cadena de suministro sea más eficiente, menos arriesgada y que aumente la velocidad con la que circulan los bienes por el sistema. Por ello, estas lecciones pueden aplicarse no solo a las cadenas de suministro de la COVID-19, sino a cualquier cadena de suministro que intente recuperar sus operaciones tras una disrupción masiva.

1) Inyectar liquidez en el sistema. Las pequeñas y medianas empresas son fundamentales para cubrir las carencias en el suministro de EPI y son mucho más ágiles que los grandes proveedores, cuyas ventas de EPI están ahora muy reguladas. Algunos de estos proveedores más pequeños son nuevos en la cadena de suministro médico, mientras que otros tienen líneas de negocio relacionadas. Casi todos han tenido dificultades para obtener financiación de la cadena de suministro que respalde el cumplimiento de sus pedidos de EPI.

Estas empresas se ven en una situación financiera apurada, ya que los clientes no pueden pagar con rapidez y los proveedores de la fase anterior exigen pagos anticipados por bienes muy deseados. Los productos tradicionales de financiación de la cadena de suministro, que dependen de una estrecha relación bancaria con el proveedor o el comprador, o con ambos, requieren tiempo para ejecutarse. El coste también puede ser un problema, dado que los márgenes de los EPI son cada vez más reducidos debido al mayor escrutinio de los precios. Se necesitan fuentes de flujo de caja más rápidas para los proveedores que protejan a los compradores, por si los proveedores no pueden entregar los bienes.

La cadena de bloques puede ayudar a gestionar estas transacciones entre varios financiadores, en función de su tolerancia al riesgo. Una cadena de bloques supervisa el historial de rendimiento de las transacciones para garantizar la transparencia de la información que puede afectar a financiaciones futuras. Un rendimiento constante supone un menor coste de administración de las transacciones y unos costes de financiación más bajos, que reflejan un riesgo reducido.

Además, los gobiernos pueden registrar sus órdenes de compra o aprobar las facturas de sus proveedores en una cadena de bloques, lo que certifica ante los financiadores que los proveedores tienen un pedido legítimo, sin que los compradores tengan que pagar una garantía o un compromiso de compra de EPI que resulte defectuoso o que nunca llegue a entregarse. Los financiadores con mayor tolerancia al riesgo, como los fondos de inversión, pueden supervisar el uso de su capital para el cumplimiento de los pedidos. Los bancos, más reacios al riesgo, pueden ofrecer financiación de facturas y garantías cuando sea necesario.

Estos enfoques ya están en desarrollo. El condado de Miami-Dade, en Florida, está trabajando con equipos de Skuchain para implementar una solución de financiación para los equipos relacionados con la COVID-19, así como para los esfuerzos de recuperación económica. La liquidez adicional facilitará el suministro de EPI y apoyará a las empresas locales mientras se reconstruyen. La solución beneficiará a los pequeños empresarios, especialmente a las empresas de propiedad de minorías o a las firmas situadas en zonas desfavorecidas. “Estamos tratando de explorar métodos innovadores”, afirmó Manny Gonzalez, comisionado de Comercio del condado de Miami-Dade.

"Las nuevas innovaciones harán que la cadena de suministro sea más eficiente, menos arriesgada y que aumente la velocidad con la que circulan los bienes por el sistema."

Rebecca Liao, Skuchain

2) Fomentar el intercambio de datos. Los prestadores de servicios sanitarios y los organismos gubernamentales necesitan agregar información de los proveedores sobre los equipos que envían para saber exactamente qué inventario hay disponible, con qué rapidez puede reponerse y adónde se destina. No basta con analizar los conjuntos de datos generados por la tecnología actual. Desde el principio se necesitan datos de la cadena de suministro más completos, autenticados y precisos.

Los proveedores se muestran reticentes a enviar sus datos porque temen que la información comercialmente sensible llegue a otros integrantes del ecosistema de la cadena de suministro que no deberían verla. Debemos reducir la carga de infraestructura y permitir que los proveedores auditen de forma independiente qué información se comparte y con quién. Una red de cadena de bloques descentralizada, en la que cada proveedor puede participar sin poseer un nodo, logra este objetivo.

3) Establecer rápidamente relaciones con buenos proveedores. En un mercado muy competitivo, las relaciones con los proveedores son clave para garantizar un suministro constante de bienes. Por ello, la información utilizada para buscar y evaluar a los proveedores se convierte en un secreto aún más celosamente guardado. Sin embargo, para garantizar un mercado de EPI más eficiente y sin fricciones, los proveedores no deberían tener que pasar por un proceso de evaluación independiente cada vez que venden a un nuevo comprador o obtienen una nueva línea de financiación. Esto añade semanas cruciales que una cadena de suministro de emergencia no puede permitirse.

Los proveedores deben poder compartir fácilmente su información con otros si así lo desean. Al registrar los datos de su empresa y su historial de rendimiento en una cadena de bloques, los proveedores pueden enviar estos datos autenticados e inmutables a nuevas contrapartes, incluso si estas últimas aún no forman parte de una red de cadena de bloques.

4) Establecer compras programadas. Para garantizar el acceso a los suministros de EPI, los países adoptaron una serie de medidas drásticas, como la compra de fábricas en el extranjero. A falta de estas medidas, los gobiernos y los hospitales pueden asegurar el suministro de componentes críticos mediante la gestión de compras programadas. Esta técnica de gestión de la cadena de suministro consiste en organizar cuotas de bienes con proveedores que se reponen automáticamente cuando los niveles de inventario son bajos.

La compra programada requiere visibilidad sobre el envío y el agotamiento del inventario. Poner en marcha herramientas de visibilidad tanto en el lado de la demanda como en el de la oferta requiere meses, por lo que este proceso debe iniciarse ahora para afrontar un posible resurgimiento de la COVID-19. La alternativa es seguir con la metodología de mercado que se utilizó durante la actual crisis de la COVID-19, en la que las coincidencias entre oferta y demanda se realizaban de forma mucho más improvisada.

Los expertos prevén que la segunda oleada de COVID-19 será peor, porque los gobiernos decidirán, con razón, que la economía no puede soportar otro largo periodo de confinamiento. Por ello, los sistemas hospitalarios deben prepararse para una oleada de casos mayor. La cadena de suministro de EPI debe corregirse ahora para garantizar que podamos atender a quienes contraigan la COVID-19 y a los trabajadores esenciales que tendrán que seguir en contacto estrecho con otras personas durante una pandemia.

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