Favelas 4D, un proyecto del Senseable City Lab del MIT, ha creado un modelo 3D de Rocinha, la favela más grande de Brasil, en Río de Janeiro.
La tecnología tradicional, como la cartografía por satélite, no puede cartografiar estos asentamientos espontáneos porque suelen estar demasiado densamente poblados de viviendas.
Casi 1.000 millones de personas viven en asentamientos informales en todo el mundo.
La falta de cartografía hace invisibles estas zonas y a sus residentes, que quedan «desprovistos de derechos urbanos», afirman los investigadores del MIT.
La favela más grande de Brasil —término local para un asentamiento espontáneo y empobrecido en las afueras de una ciudad— se ha cartografiado con tecnología 3D.
Rocinha, en Río de Janeiro, es una de las muchas favelas que han surgido alrededor de las ciudades brasileñas. Las favelas suelen estar muy pobladas y densamente cubiertas de viviendas, lo que impide analizarlas con tecnologías tradicionales como la cartografía por satélite.
Sin embargo, los investigadores de Rocinha, que cuenta con unos 100.000 residentes, sortearon este problema mediante escáneres 3D portátiles.
Los investigadores pertenecen al MIT Senseable City Lab, un grupo de investigación que estudia las ciudades y las tecnologías emergentes en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, en Estados Unidos.
Favelas 4D
En un proyecto llamado Favelas 4D, los científicos han creado un modelo virtual de Rocinha mediante una tecnología de escaneo láser 3D llamada LiDAR, sigla de Light Detection and Ranging (detección y medición de distancias por luz).
LiDAR funciona emitiendo pulsos de luz infrarroja y midiendo cuánto tardan en rebotar en los objetos. Así se crea un mapa del entorno compuesto por puntos 3D.
«Cada segundo se generan unos 300.000 puntos de datos», señala un artículo sobre el proyecto publicado en MIT Technology Review. Los investigadores recorrieron «callejones estrechos y colinas en pendiente» para capturar el barrio, de 1,5 kilómetros cuadrados, según los autores.
El proyecto está dirigido por el arquitecto italiano Carlo Ratti, director del MIT Senseable City Lab, en colaboración con Washington Fajardo, comisionado de planificación urbana de Río de Janeiro.
Mejorar las favelas
El equipo de Favelas 4D señala que casi 1.000 millones de personas viven en asentamientos informales en todo el mundo. La imposibilidad de cartografiar estas comunidades las vuelve invisibles —a pesar de su enorme tamaño— y las deja «desprovistas de derechos urbanos».
Por ejemplo, es posible que estas zonas no tengan acceso a ayuda formal, servicios administrativos ni oportunidades económicas. Los residentes de las favelas también afrontan condiciones de vida insalubres y tienen una esperanza de vida menor, afirman los investigadores del MIT.
Los investigadores esperan que su mapa de Rocinha contribuya a introducir mejoras, como facilitar el acceso a servicios públicos, por ejemplo, el suministro de agua y la recogida de residuos. Las condiciones de vida podrían mejorar mediante cambios en el diseño urbano, como retirar estructuras para dejar entrar más luz o aire.
Los residentes de las favelas ya han desarrollado algunos ingeniosos sistemas de construcción que podrían aportar ideas para el diseño urbano del futuro, señala Ratti a la revista digital de arquitectura y diseño Dezeen.
Carlo Ratti también es uno de los principales innovadores de UpLink —una plataforma digital creada por el Foro Económico Mundial, Deloitte y Salesforce para recopilar soluciones innovadoras a los mayores problemas del mundo— y copreside el Consejo Global del Futuro sobre las Ciudades del Mañana. Este se centra en garantizar que las ciudades puedan «reconstruir mejor» después de la pandemia y sean habitables, sostenibles, asequibles y resilientes al cambio climático.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial para mejorar el futuro de las ciudades?
El Centro para la Transformación Urbana conecta a dirigentes municipales, empresas y gobiernos para comprender los retos y las oportunidades que configuran el futuro urbano.
Mediante el aprendizaje entre pares y la colaboración, el Centro permite a las ciudades intercambiar conocimientos y convertir una comprensión compartida en soluciones urbanas prácticas y resilientes.



