3 pasos para prevenir el próximo incidente de Gatwick

Passengers wait around in the South Terminal building at Gatwick Airport after drones flying illegally over the airfield forced the closure of the airport, in Gatwick, Britain, December 20, 2018. REUTERS/Peter Nicholls - RC1D6F1CB160
Over 1,000 flights were disrupted during peak holiday season after a drone was spotted near Gatwick airport.Image: REUTERS/Peter Nicholls
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Del 19 al 21 de diciembre de 2018, se cancelaron cientos de vuelos en el aeropuerto de Gatwick, cerca de Londres, Inglaterra, tras recibirse 67 informes de avistamientos de drones cerca de la pista.

El incidente afectó negativamente a unos 140.000 pasajeros y alteró más de 1.000 vuelos durante el periodo de mayor afluencia de viajeros por las vacaciones. Las reacciones de la policía, las fuerzas armadas y los funcionarios del Gobierno del Reino Unido pusieron de manifiesto la falta de preparación para responder a incursiones ilícitas de drones.

En total, un portavoz del aeropuerto de Gatwick estima que el coste total para el aeropuerto y las aerolíneas asciende a 20 millones de libras esterlinas en ingresos perdidos. En el momento de redactar este artículo, el autor o los autores seguían en libertad, y otro presunto avistamiento de un dron afectó al aeropuerto de Heathrow el 8 de enero.

Por desgracia, muchos aeropuertos, proveedores de servicios de navegación aérea (ANSP), autoridades de aviación civil (CAA) y gobiernos de todo el mundo aún no están preparados para responder a las incursiones de drones, y es comprensible que les preocupe verse afectados por incidentes similares.

Muchas de las primeras reacciones han reclamado tecnología contra los UAS (sistemas de aeronaves no tripuladas) como la solución más eficaz para prevenirlas. Por supuesto, estos sistemas desempeñan un papel clave en la seguridad aeroportuaria, pero son el último recurso frente a los delincuentes. Sin la capacidad de identificar a distancia a los operadores legítimos y a los malintencionados, estos sistemas de contramedidas se verán limitados a medida que aumenten las operaciones con drones.

Afortunadamente, hoy se puede hacer mucho para reducir los riesgos de incursiones de drones hasta un nivel manejable que solo requiere regulación y tecnología básicas. Estos son tres pasos concretos que pueden adoptar los aeropuertos y las autoridades de aviación para proteger los aeropuertos de actividades con drones no deseadas o delictivas.

Paso 1: implantar la obligación de registro con tecnología fácil de usar

Las autoridades del espacio aéreo deberían establecer normas claras que exijan a todos los operadores de drones registrarse junto con sus aeronaves, mediante un proceso sencillo y ágil.

Implantar un sistema de registro digital es relativamente fácil: los operadores de drones pueden introducir su nombre, datos de contacto e información de la aeronave en un dispositivo con conexión a Internet; esos datos se incorporan a un servidor de registro seguro que también certifica identidades y autentica a los usuarios. El acceso a los datos de registro es gestionado por personal autorizado, con las protecciones adecuadas para la información de identificación personal (PII).

El registro obligatorio también puede exigir que el operador de un dron se identifique para obtener autorización de vuelo en el espacio aéreo controlado cerca de los aeropuertos. Los operadores registrados son responsables y han demostrado su intención de operar de conformidad con las normas.

Image: AirMap

Paso 2: hacer cumplir las normas de aviación civil con un sistema de gestión del tráfico de UAS (UTM)

Los fabricantes de drones más populares ya incorporan opciones de geocercado y actualizaciones de firmware para cumplir las normas nacionales del espacio aéreo. En la práctica, el geocercado impide que un dron vuele en espacios aéreos restringidos, controlados y otros que no sean seguros, lo que ayuda a prevenir operaciones ilegales de drones por parte de operadores imprudentes y desinformados.

El geocercado puede «desbloquearse» para operadores de drones autorizados, como el personal de mantenimiento del aeropuerto o los agentes del orden, mediante la conexión a un sistema de gestión del tráfico no tripulado (UTM) con servicios y procedimientos diseñados para facilitar un acceso seguro, eficiente y protegido de los drones al espacio aéreo. Entre estos servicios figuran el registro, la planificación de vuelos, el geocercado, la autorización del espacio aéreo, el control de conformidad, la telemetría, la desconflicción y la identificación remota, entre otros.

El sistema UTM adecuado analiza los datos del operador, la información sobre la trayectoria de vuelo, las posiciones del tráfico aéreo en tiempo real y otros datos, para que las autoridades del espacio aéreo puedan conceder a los operadores de drones acceso autorizado al espacio aéreo controlado, ya sea manualmente o mediante programación, como ya hace el programa Low Altitude Authorization and Notification Capability (FAA LAANC) de la Administración Federal de Aviación. El resultado es que se posibilitan operaciones seguras con drones y se controla la actividad que incumple las normas o es ilegal.

Con todos los «operadores legítimos» participando en el sistema UTM, las autoridades de aviación pueden visualizar, supervisar y rastrear en tiempo real la telemetría de aeronaves tripuladas y no tripuladas para evitar conflictos. Los operadores de drones participantes pueden identificarse a distancia mediante la aeronave, la trayectoria de vuelo o los datos de registro, y se les puede contactar directamente para mitigar los riesgos.

Paso 3: combinar el UTM con un sistema contra UAS para obtener una visión completa del entorno operativo del espacio aéreo

Los operadores malintencionados que actúan deliberadamente y no están registrados no forman parte del sistema UTM ni siguen los procedimientos de autorización correspondientes para acceder al espacio aéreo controlado. Estos operadores ilegales también pueden piratear sus drones para desbloquear el geocercado o falsear su ubicación.

En estos casos, la integración de tecnología contra UAS (C-UAS) en el sistema UTM permite identificar todos los movimientos de aeronaves dentro del espacio aéreo controlado. La información relativa a cualquier aeronave detectada por el C-UAS se intercambia con el sistema UTM y se identifica a distancia como colaborativa (registrada) o no colaborativa, lo que requiere intervención.

Gran parte de la reacción al incidente de Gatwick se ha centrado en la tecnología contra UAS como solución a todas las operaciones ilegales de drones. Sin embargo, a medida que las operaciones con drones cerca de los aeropuertos crezcan para responder a la demanda empresarial, el C-UAS por sí solo no bastará para determinar si una operación con drones requiere intervención, porque no todas las operaciones con drones en los aeropuertos son ilícitas. La detección debe combinarse con la inteligencia del UTM para proporcionar información adecuada y garantizar la seguridad y el buen funcionamiento de todos los aeropuertos.

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