La bioingeniería conlleva un enorme potencial para hacer el bien y riesgos que deben regularse.
Las vacunas comestibles, los nuevos enfoques para tratar discapacidades y una mejor captura de carbono figuran entre las innovaciones prometedoras.
La bioingeniería es una disciplina que aplica el diseño y los principios de la ingeniería a los sistemas biológicos. Algunos ejemplos de esta fusión son los órganos o extremidades artificiales, la síntesis genética de nuevos organismos, la edición genética, la simulación informatizada de cirugías, la tecnología de diagnóstico por imágenes médicas y la regeneración de tejidos y órganos.
Como cualquier otra tecnología, la bioingeniería puede causar daños, ya sea por uso indebido, armamentización o accidentes. Este riesgo puede generar amenazas importantes, con posibles consecuencias graves para la salud pública, la privacidad o la seguridad ambiental.
En los últimos años, el coste de enfoques como la síntesis genómica ha caído drásticamente. Esto ha provocado un auge de la investigación en bioingeniería y ha ampliado sus aplicaciones. Urge anticipar los impactos de las tecnologías de bioingeniería. Ese fue el impulso detrás de un estudio recientedirigido por el Centre for the Study of Existential Risk de la Universidad de Cambridge, en el que se propusieron analizar los riesgos emergentes en este campo.
¿Cómo podemos predecir el futuro?
Se utilizó un método conocido comúnmente como la «técnica Delphi», que reunió a un grupo de 38 expertos de seis continentes y 13 países para proponer, debatir y votar sobre las cuestiones emergentes de mayor impacto en la bioingeniería. Estos ejercicios son fundamentales para garantizar la concienciación y preparación de la sociedadante las amenazas y oportunidades futuras.
El estudio dio lugar a una lista prioritaria de 20 cuestiones en el horizonte que darán forma al futuro de la bioingeniería, como se muestra a continuación. Todas tienen implicaciones para el ámbito académico, los responsables de políticas y el público en general, y abarcan desde las sondas neuronales para la mejora humana hasta la captura de carbono.
Estas cuestiones no se desarrollarán de forma aislada: es probable que confluyan. A partir de las cuestiones identificadas, esbozamos posibles escenarios futuros para que los lectores conozcan algunas de las distintas tecnologías de bioingeniería.
Posible escenario futuro n.º 1: dentro de 5 años
Los descubrimientos biotecnológicos se ven cada vez más facilitados por «laboratorios en la nube» privados, automatizados y robotizados. Algunos de estos laboratorios crean plantas modificadas genéticamente y resistentes a la sequía, adaptadas a un mundo más cálido. Sin embargo, sus efectos sobre la biodiversidad y los ecosistemas no se han estudiado por completo, por lo que no hay certeza sobre cómo implementarlas.
Estas preocupaciones llaman la atención de multimillonarios que empiezan a donar dinero a la ciencia. Esto genera una nueva entrada de financiación para proyectos científicos, entre ellos la ingeniería de proteínas y el aprendizaje automático, que conducen a la creación de nuevos compuestos para la industria (por ejemplo, nuevos catalizadores para reacciones no naturales) y aplicaciones médicas (por ejemplo, la destrucción selectiva de tejido dañado, clave para algunas enfermedades). Paralelamente, la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas empieza a incluir nuevas sustancias en su lista tras identificar que algunas de estas proteínas recién creadas podrían utilizarse como armas debido a su alta letalidad.
Posible escenario futuro n.º 2: dentro de 10 años
La investigación biomédica ha avanzado y ahora las terapias celulares ayudan a pacientes con enfermedades raras, las sondas neuronales curan discapacidades, los ciudadanos se vacunan consumiendo vacunas comestibles en plantas y la terapia con fagos se utiliza como alternativa al tratamiento con antibióticos, haciendo frente a la resistencia a los antimicrobianos, identificada como un posible riesgo catastrófico mundial.
La atención sanitaria se enfrenta a una pugna entre la democratización y las terapias de élite. El movimiento Open-Pharma se ha extendido y el monopolio de las grandes farmacéuticas se ve socavado por pequeños laboratorios que producen medicamentos como la insulina.
Otros avances son igualmente prometedores, pero plantean cuestiones éticas tanto en torno a la mejora humana como al agravamiento de las desigualdades en salud. En un mundo de desigualdades crecientes, cobra gran importancia la pregunta de quién se beneficia de los avances de la bioingeniería y quién queda excluido. Paralelamente, algunos gobiernos recopilaron datos genómicos de todos sus ciudadanos mediante programas obligatorios. Lamentablemente, algunas de estas bases de datos genómicos fueron pirateadas y los datos genómicos de millones de ciudadanos se vendieron en «mercados negros» y a través de cadenas de bloques. Algunas empresas empiezan a utilizar estos datos en sus decisiones de contratación.
Posible escenario futuro n.º 3: más allá de 10 años
El creciente impacto del cambio climático ha centrado la bioingeniería en el desafío de la sostenibilidad. El plástico y muchos productos que requieren mucha energía o materiales están siendo eliminados gradualmente en favor de materiales de origen biológico fabricados a partir de materias primas vegetales renovables.
Esto se debe tanto a una nueva tendencia de moda hacia la ropa biológica como al aumento de los precios del carbono y la introducción de precios para el nitrógeno en 34 países.
Mientras tanto, el IPCC está elaborando un informe especial sobre los riesgos y beneficios de las variedades vegetales que capturan carbono de forma más eficaz y rápida, y que incluso pueden contribuir a la energía solar fotovoltaica (la producción de electricidad a partir de la luz) y a la biomanufactura impulsada por la luz. Debido a la inestabilidad política y a la difusión de noticias falsas, la ciudadanía teme este enfoque y protesta contra él. No se concede la aprobación.
El papel de los gobiernos, la sociedad y el ámbito académico
Estas cuestiones darán forma al futuro de la bioingeniería y deben orientar los debates actuales sobre sus impactos políticos, sociales y económicos. Necesitamos pensamiento crítico para comprender cuáles son, qué impacto tienen y cómo se relacionan con los marcos éticos y regulatorios, el cambio climático, las desigualdades, la convergencia tecnológica y el uso indebido de la tecnología, a fin de impulsar decisiones políticas fundamentadas.
Como académicos, sentimos la necesidad de acercar la ciencia a la sociedad; por eso decidimos convertir nuestros resultados científicos en un cómic, que se muestra a continuación, con el objetivo de ayudar a comunicar estos hallazgos a todas las partes interesadas. Ahora les toca evaluar el posible futuro de la bioingeniería y decidir qué medidas debemos tomar hoy.



Este artículo se basa en el reciente estudio «Bioengineering Horizon Scan 2020», publicado en eLife.


