Estamos en plena revolución tecnológica, pero ¿qué dispositivos dominarán nuestras vidas? Una de las mejores bolas de cristal que tenemos es la feria anual Consumer Electronics Show (CES), en Las Vegas. Esto es lo que causó sensación en la edición de este año.
Todo se está volviendo inteligente
La inteligencia artificial (IA) ha pasado de la ciencia ficción al mundo real. Se prevé que este año su impulso crezca aún más y repercuta tanto en las empresas como en los consumidores.
Los analistas del sector de Gartner Group predicen que, durante los próximos años, los sistemas inteligentes capaces de aprender, adaptarse e incluso actuar de forma autónoma serán el principal campo de batalla para las empresas tecnológicas.
El servicio Alexa de Amazon y los altavoces inteligentes Echo son un ejemplo de cómo las aplicaciones de IA se incorporarán a nuestra vida cotidiana, en el trabajo y en casa. En el CES se presentaron frigoríficos inteligentes que hacen los pedidos para la entrega a domicilio; lavadoras que funcionan con comandos de voz y cunas que detectan el estado de ánimo del bebé y responden con música o ruido blanco.
¿Amanece la era robótica?
El crecimiento de los sistemas inteligentes no se limita a asistentes virtuales personales como Alexa y Siri. Los robots han alimentado nuestra imaginación desde hace mucho tiempo, y ahora estamos más cerca que nunca de darles la bienvenida a nuestras vidas.
En el CES, había robots capaces de cortar el césped, doblar la ropa, cuidar de los niños y preparar café; y esto es solo una pequeña muestra. En un debate en panel, un experto predijo que las interacciones de las personas con robots de distintos tipos se duplicarían con respecto a 2016.

Próximamente en la entrada de tu casa: coches autónomos
El coche autónomo ha avanzado mucho en los últimos años. No es de extrañar, dado que tiene el potencial de resolver la congestión, prevenir accidentes y reducir las emisiones de carbono. Los pioneros proceden de la nueva economía: Google, Uber y Tesla tienen vehículos parcialmente o totalmente autónomos. Sin embargo, la mayoría de los grandes fabricantes de automóviles tienen planes para introducir vehículos autónomos a principios de la década de 2020 y presentaron tanto conceptos como futuros modelos autónomos en el CES. Las colaboraciones con empresas tecnológicas líderes —por ejemplo, los fabricantes de chips NVIDIA e Intel, Samsung y Apple— ocuparon un lugar destacado en la agenda, al igual que la necesidad de garantizar la seguridad de los coches sin conductor. En este contexto, proporcionar la «potencia» informática y la profundidad de información necesarias para que un coche pueda evaluar su entorno y tomar decisiones fue uno de los principales focos de atención de los expositores en Las Vegas.

La realidad virtual se vuelve más real
La realidad virtual (RV) y la realidad aumentada (RA) fueron tendencias destacadas en el CES del año pasado, y este año quedó claro que la tecnología avanza y se acerca cada vez más a convertirse en parte de la vida cotidiana. Entre los anuncios más importantes figuraba la tecnología de seguimiento. Esta permitirá a los usuarios controlar un entorno de RV con las manos o con objetos cotidianos —como pistolas de juguete, bates de béisbol e incluso una manguera contra incendios—, en lugar de necesitar mandos especiales. El CES también ofreció un vistazo a cómo la RV y la RA están pasando del ámbito del consumo al diseño y la venta de productos. Por ejemplo, Dassault Systemes presentó una aplicación de RV que permite a los compradores personalizar sus coches.

La reinvención del televisor
Puede que la consideres una tecnología «antigua», pero la televisión sigue siendo un objetivo importante de la innovación. No solo se está volviendo cada vez más inteligente —en consonancia con la tendencia general a dotar de IA a dispositivos de todo tipo—, sino que también amplía sus capacidades. Mientras que el 3D perdió terreno, los televisores presentados en el CES competían por la delgadez de sus pantallas, posible gracias a la tecnología OLED (diodo orgánico emisor de luz). De un nuevo modelo se dijo que parecía más un póster que una pantalla de televisión tradicional, lo que sugiere que los televisores están pensados para integrarse en el salón, en lugar de destacar por sí mismos.
Esto bien podría apuntar a una tendencia más amplia: la tecnología se integra en nuestras vidas, en vez de obligarnos a organizar nuestras vidas en torno a ella.


