Aprender un idioma nuevo es difícil, sobre todo si eres adulto, tienes poco tiempo y el idioma se basa en sonidos muy distintos de los de tu lengua materna.
Es difícil, pero no imposible. En Scientific American, Veronique Greenwood destaca dos estudios recientes que sugieren que puedes mejorar en un idioma extranjero simplemente escuchándolo, sin hablarlo tú mismo.
En otras palabras: aunque estés ocupado preparando la cena para tu familia, haciendo recados, pagando las facturas o cualquier otra cosa, puedes hacerlo mientras escuchas un pódcast en el idioma que intentas aprender.
Greenwood describe muy bien la investigación. Explica que, en un estudio, publicado en 2015, hablantes nativos de inglés aprendieron a distinguir tres sonidos comunes en hindi y tailandés: «p», «b» y otro sonido parecido a la «b».
Un grupo de participantes alternó entre 10 minutos de práctica para distinguir los sonidos y 10 minutos de una tarea de asociación. Otro grupo simplemente practicó cómo distinguir los sonidos durante una hora al día, dos días.

Los resultados mostraron que el grupo que alternó mejoró tanto como el grupo que se centró en la tarea de práctica.
En otro estudio, publicado en 2016, hablantes nativos de español trabajaron en distinguir sonidos del euskera. Resultó que quienes practicaron pronunciando los sonidos en voz alta mejoraron menos que quienes simplemente escucharon.
Esta investigación respalda algo que Matthew Youlden, embajador lingüístico de Babbel que habla más de 20 idiomas, ya había contado a Business Insider. Youlden recomienda hacer algo activo y pasivo en el idioma, como practicar la pronunciación de las palabras y también ver un programa de televisión extranjero. El objetivo es estar rodeado del idioma en todo momento.
Otras formas de sumergirte en el idioma extranjero incluyen leer material escrito en ese idioma. De hecho, hay una extensión gratuita de Google Chrome que te permite traducir al idioma que intentas aprender todo lo que lees en línea.
Por supuesto, nada de esto significa que no debas hacer un curso de idiomas o contratar a un tutor que te ayude. «Tienes que venir a clase y prestar atención», dijo a Greenwood Melissa Baese-Berk, una de las autoras de ambos estudios. Sin embargo, después de clase puedes escuchar una emisora de radio en otro idioma sin prestar toda tu atención. Aun así, te ayudará.
En resumen: aunque no tengas todo el día para dedicarlo al aprendizaje concentrado de un idioma (¿quién lo tiene hoy en día?), puedes aprender una lengua nueva si de verdad quieres.

