Nueve de los 10 mejores países de la OCDE para las mujeres trabajadoras están en Europa, y dos de los tres primeros se encuentran en los países nórdicos. Aunque en otras partes del mundo se están logrando avances para cerrar la brecha de igualdad de género, aún queda mucho por hacer. Así lo indica el informe de PwC Women in Work Index 2019, que constató una mejora gradual del empoderamiento económico de las mujeres en toda la OCDE.
Los dos primeros puestos no han cambiado, y la posición de Islandia como país con mejor desempeño se ha visto reforzada por el aumento de la participación femenina en la fuerza laboral y el descenso de la tasa de desempleo de las mujeres. Una de las razones del desempeño constantemente alto de Suecia es su legislación progresista sobre permisos parentales, que anima activamente a los hombres a hacer uso de su permiso legal.
El resto de los 10 primeros puestos lo ocupan países que probablemente cabría esperar entre los de mejor desempeño. Por ejemplo, están todos los países nórdicos, pero Noruega salió de los cinco primeros al ser superada por Eslovenia, donde aumentó el número de mujeres con empleo.
Nueva Zelanda, el único país de la OCDE fuera de Europa entre los 10 primeros, ocupa el tercer puesto, el mejor que ha alcanzado en el índice. Luxemburgo y Polonia también lograron mejoras significativas, gracias, respectivamente, a la reducción de la brecha salarial de género y a un fuerte descenso de la tasa de desempleo femenino.
Sin embargo, Portugal, Estados Unidos y Austria retrocedieron considerablemente; en Portugal aumentó notablemente la brecha salarial de género, mientras que Estados Unidos y Austria registraron, respectivamente, una caída de la participación femenina en la fuerza laboral y del empleo a tiempo completo.
PwC también examinó el desempeño relativo de dos países que no pertenecen a la OCDE: China e India.
China habría quedado entre Eslovaquia (26) y Japón (27). Su brecha salarial de género es del 25%, superior al promedio de la OCDE, y cuenta con una proporción relativamente alta de mujeres trabajadoras con empleo a tiempo completo: el 89%.
India, en cambio, quedaría en el último lugar del índice de PwC. Tiene una brecha salarial de género considerable, del 36% (superior a la de cualquier otro país de la OCDE), y niveles relativamente bajos de participación femenina en la fuerza laboral. Si India lograra elevar el empleo femenino hasta la misma tasa que Suecia (69%), podría generar potencialmente 7 billones de dólares adicionales, aproximadamente el 79% del PIB de India.


