Este resumen semanal te trae las últimas noticias del mundo de la economía y las finanzas.
Principales noticias económicas: el yen japonés cae a su mínimo en dos décadas; Rusia contempla legalizar los pagos con criptomonedas; el Banco Mundial recorta casi en un tercio su previsión de crecimiento global.
1. Principales noticias de la economía mundial
El Banco Mundial ha recortado su previsión de crecimiento global casi en un tercio, hasta el 2,9% para 2022, y ha señalado que la guerra de Rusia contra Ucrania se ha sumado a los daños causados por la COVID-19 y que muchos países afrontan una recesión. El crecimiento podría caer al 2,1% este año y al 1,5% en 2023, afirmó el presidente del Banco Mundial, David Malpass.
El Banco Central Europeo podría poner fin a ocho años de tipos de interés negativos ya en julio, ante la amenaza de que la inflación se descontrole, informa Bloomberg. La inflación anual de la eurozona alcanzó el 8,1% en mayo, mientras que los costes de la energía aumentaron un 39,2%.
La inflación en Alemania subió al 8,7% en mayo, su nivel más alto en casi medio siglo, debido al vertiginoso aumento de los precios de la energía y los alimentos. Además, el índice de precios al consumidor de Suiza registró su mayor aumento en 14 años por el mismo motivo. Los precios aumentaron allí un 2,9% respecto al año anterior, en un país conocido por su inflación históricamente baja, según Reuters.
Estados Unidos también se enfrenta a «niveles inaceptables de inflación», según la secretaria del Tesoro, Janet Yellen. Ella espera que el Gobierno de Biden eleve su previsión de inflación del 4,7% para este año en su propuesta presupuestaria.
La productividad de los trabajadores estadounidenses cayó a su ritmo más rápido desde 1947 en el primer trimestre, mientras se aceleraba el aumento de los costes laborales por unidad de producción. Esto indica que es probable que los salarios sigan aumentando con fuerza y que la inflación se mantenga alta.
India ha aumentado su tipo de interés de referencia por segunda vez en otros tantos meses, hasta el 4,9%. Además, el banco central de Nigeria elevó inesperadamente su tipo de interés de referencia por primera vez en casi seis años para frenar la aceleración de la inflación y fomentar las entradas de capital. El tipo aumentó 150 puntos básicos, hasta el 13%.
Polonia ha elevado su tipo de interés principal al 6%. Es su nivel más alto desde 2008, mientras combate una inflación del 13,9%, una cifra que no se veía desde hace casi 25 años.
En abril se produjo un inesperado desplome de los pedidos industriales en Alemania, mientras los confinamientos en China presionaban las cadenas de suministro mundiales. La demanda cayó un 2,7% respecto a marzo —el tercer descenso mensual consecutivo—, impulsada por la caída de los pedidos del extranjero.
Sin embargo, la actividad del sector servicios de China se contrajo con menos fuerza en mayo, cuando Pekín relajó las restricciones por la COVID-19 en algunas ciudades. El índice oficial de gestores de compras del sector no manufacturero —que abarca actividades como ir de compras, comer fuera y el transporte— subió a 47,8 en mayo, frente a 41,9 en abril. Una lectura superior a 50 indica expansión, mientras que una inferior a 50 indica contracción.
Estados Unidos busca reducir la influencia económica de China en América Latina mediante la firma de una nueva alianza con la región. Las negociaciones podrían comenzar a principios del otoño boreal sobre la «Asociación de las Américas para la Prosperidad Económica», que buscaría aprovechar los acuerdos comerciales existentes, informa Reuters.
La economía del Reino Unido se estancará el próximo año, con un crecimiento del 0%, estima la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos. Esto la convertirá en la economía de crecimiento más lento del G7; actualmente es la segunda que más rápido crece.
El crecimiento económico de Sudáfrica se aceleró hasta el 1,9% en el primer trimestre, cuando el país relajó casi todas las restricciones contra el coronavirus que aún seguían vigentes. La economía tiene ahora aproximadamente el mismo tamaño que antes de la pandemia, pero continúa atrapada en su ciclo descendente más prolongado desde la Segunda Guerra Mundial, pues no ha crecido más de un 3% anual desde 2012.
2. La moneda japonesa cae a su mínimo en dos décadas
El yen japonés ha caído a su nivel más bajo en 20 años frente al dólar estadounidense. La caída se debe a la creciente brecha entre los rendimientos de los bonos de Japón y Estados Unidos —la remuneración que reciben los inversores que asumen deuda pública— y aumenta la presión sobre un Gobierno que afronta una reacción adversa por el alza de los precios.
El desplome del yen está elevando los costes de Japón para importar combustible, que se paga en su mayor parte en dólares estadounidenses. Esto ha llevado al país a intensificar los llamamientos a ciudadanos y empresas para que ahorren electricidad, por ejemplo, viendo una hora menos de televisión al día y apagando la función de calefacción de los asientos de los inodoros. Japón afronta este verano una escasez de suministro energético y está especialmente expuesto a unos mercados mundiales restringidos porque depende mucho de las importaciones de combustible.
El Gobierno está desesperado por evitar una crisis del coste de la vida antes de las elecciones nacionales de los próximos meses. Pero discrepa con el Banco de Japón, que considera que una moneda más débil es una forma de aumentar los beneficios en el extranjero de las mayores empresas japonesas. Un yen más débil también podría ayudar a recuperar la otrora próspera industria turística de Japón, mientras el país relaja las restricciones por la COVID-19 para los visitantes extranjeros.
«El Banco de Japón es ahora el único banco central entre los países desarrollados que no está endureciendo la política monetaria… y eso deja al yen como el único perdedor», dijo a Bloomberg Takuya Kanda, director general del Instituto de Investigación Gaitame.com en Tokio.
3. Rusia legalizará los pagos con criptomonedas «tarde o temprano»
Rusia legalizará las criptomonedas como medio de pago tarde o temprano, afirmó el 18 de mayo el ministro de Industria y Comercio, Denis Manturov, lo que sugiere que el Gobierno y el banco central podrían estar más cerca de resolver sus diferencias sobre el asunto. El Ministerio de Finanzas presentó propuestas legislativas al respecto el 24 de febrero, poco antes de que Rusia iniciara su guerra contra Ucrania. Las propuestas chocaban con la exigencia del banco central de prohibir por completo esos pagos.
«La cuestión es cómo se regulará cuando esto ocurra, ahora que el banco central y el Gobierno están trabajando activamente en ello», dijo Manturov en un foro. «Pero todo el mundo tiende a entender que… tarde o temprano esto se implementará de una forma u otra».
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en relación con la cadena de bloques?
Dos semanas después de las declaraciones de Manturov, un alto cargo del banco central dijo que está abierto a permitir el uso de criptomonedas para pagos internacionales. Los funcionarios del banco central llevan mucho tiempo oponiéndose a las criptomonedas por los riesgos que plantean para la estabilidad financiera.
El Gobierno ruso solo recientemente ha empezado a apoyar el uso de criptomonedas, tras sostener durante años que podían utilizarse para blanquear dinero o financiar el terrorismo. El cambio de postura se produce después de que los mayores bancos del país fueran excluidos del sistema internacional de pagos SWIFT en respuesta a la guerra del país contra Ucrania.
Algunas investigaciones económicas para leer esta semana
Los bancos centrales ya no mantienen en sus reservas tantos dólares estadounidenses como antes. El FMI analiza el auge de las monedas de reserva no tradicionales.
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¿Cómo ha afectado el uso cada vez mayor de computadoras a los salarios de los empleos de oficina? Un nuevo documento de trabajo del NBER lo analiza.
