Cómo puede ayudar el sector privado a financiar los Objetivos de Desarrollo Sostenible

A labourer builds components of wind turbines at a wind power equipment factory in Zouping, Shandong province May 18, 2011. With profitable wind and hydropower businesses included, overall power generation losses narrowed to 6 billion yuan, Xue Jing, director of the statistics and information department under the China Electricity Council, said on the sidelines of a conference in Beijing on Tuesday. Picture taken May 18, 2011. REUTERS/China Daily (CHINA - Tags: ENVIRONMENT ENERGY BUSINESS IMAGES OF THE DAY) CHINA OUT. NO COMMERCIAL OR EDITORIAL SALES IN CHINA - RTR2MLSD
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La brecha anual de financiación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible asciende a muchos billones de dólares. La única forma de cerrarla es con la ayuda del sector privado, en particular, impulsando a las empresas a tener en cuenta en su toma de decisiones las cuestiones ambientales, sociales y de gobernanza pertinentes para los ODS.

Durante los últimos tres años, decenas de países se han reunido cada julio para presentar sus planes nacionales para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). En el más reciente de estos Foros Políticos de Alto Nivel de las Naciones Unidas, los gobiernos presentaron impresionantes planes; casi ninguno incluía presupuestos realistas ni fuentes de ingresos.

Las estimaciones de la brecha de inversión para el desarrollo suelen ascender a billones de dólares, mientras que la asistencia oficial para el desarrollo ronda los 140.000 millones de dólares al año. Una forma eficaz de ayudar a cerrar esta brecha de financiación es catalizar una inversión sustancial del sector privado.

El sector privado ha desempeñado durante mucho tiempo un papel fundamental en la reducción de la pobreza y el desarrollo económico, un papel que va mucho más allá de la financiación. Las empresas privadas crean el 90 % de los empleos (la forma más eficaz de sacar a las personas de la pobreza) en el mundo en desarrollo y facilitan una mayor eficiencia, la adopción de tecnología y la innovación, así como la distribución de bienes y servicios.1

La financiación de los ODS por parte del sector privado se canalizaría a través de inversores institucionales consolidados, como fondos de pensiones, fondos soberanos y aseguradoras, que en conjunto representan billones de dólares de «capital paciente». Sin embargo, actualmente los inversores institucionales destinan solo una pequeña parte de sus activos a la llamada inversión de impacto, mientras canalizan enormes sumas hacia un número relativamente reducido de empresas cotizadas.

La clave para alcanzar los ODS es, por tanto, impulsar a las empresas cotizadas —especialmente a las grandes compañías que reciben la mayor parte de la inversión institucional— a tener en cuenta en su toma de decisiones los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG) pertinentes para los ODS. Este enfoque reconoce la necesidad de adoptar una perspectiva a largo plazo al implementar los ODS, al tiempo que respondemos a su urgencia.

La buena noticia es que la inversión basada en criterios ASG ya está en auge: la mayoría de los principales inversores institucionales integra factores ASG en sus estrategias de inversión, al menos hasta cierto punto. La edición de 2016 de Global Sustainable Investment Review informó de que, en todo el mundo, se gestionaban profesionalmente activos por valor de 22,89 billones de dólares mediante «estrategias de inversión responsable», un 25 % más que en 2014. Europa representaba 12 billones de dólares y el total de Estados Unidos ascendía a 8,7 billones, aunque las tasas de crecimiento más altas se registraron en Japón y Oceanía.

Al considerar la conciencia sobre los criterios ASG como una forma de mitigar riesgos e incluso como fuente de oportunidades de crecimiento, los inversores institucionales buscan incorporar este enfoque a sus actividades habituales. Esto augura buenas perspectivas para los ODS, pero aún quedan retos importantes por superar, empezando por la comprensión insuficiente del vínculo entre los estándares ASG y los ODS.

Actualmente, solo unos pocos inversores y empresas utilizan los ODS como base de sus estrategias centradas en la sostenibilidad. Sin embargo, la única forma de aumentar el valor para los accionistas y contribuir al cumplimiento de los ODS es que las empresas y los inversores se aseguren de antemano de centrarse en estándares ASG que sean relevantes para su sector o negocio y útiles para impulsar los ODS.1

En un reciente artículo, Gianni Betti, Costanza Consolandi y Robert G. Eccles cartografían las cuestiones ASG pertinentes identificadas por el Sustainability Accounting Standards Board (SASB) en 79 industrias de diez sectores, agrupadas por ODS. Las empresas que utilicen este tipo de cartografía entenderán a qué ODS contribuirían —hasta el nivel de las metas— si obtienen buenos resultados en los criterios ASG que hayan elegido.

Al revisar los datos sobre el desempeño de las empresas en materia ASG, los inversores pueden ver cómo contribuyen sus fondos a alcanzar los ODS. A partir de esta información, pueden decidir reasignar sus recursos o colaborar con empresas con mejores resultados.

En 2016, Mozaffar Khan, George Serafeim y Aaron Yoon crearon carteras de empresas con buenos y malos resultados en las cuestiones materiales de sus respectivos sectores. Las empresas con la rentabilidad activa anualizada (alfa) más alta, del 4,8 %, obtenían buenos resultados en las cuestiones materiales y malos resultados en las cuestiones no materiales. Aquellas con el alfa más bajo, del -2,2 %, obtenían malos resultados en ambas. Sin embargo, las divergencias no empezaron a aparecer hasta pasados 7-8 años.

Esto demuestra que los directivos deben equilibrar la atención al desempeño a corto plazo con una perspectiva a largo plazo. Esto incluye comprender qué cuestiones ASG serán materiales para su sector en el futuro y qué iniciativas relacionadas con los ODS en esos ámbitos podrían ayudar a impulsar.1

Los inversores podrían considerar adoptar una perspectiva a largo plazo respecto al desempeño financiero de sus carteras basadas en criterios ASG. Pueden esperar informes periódicos sobre el desempeño ASG y su contribución a los ODS pertinentes —igual que reciben informes periódicos sobre el desempeño financiero— para supervisar los avances y hacer ajustes si es necesario.

En muchos sentidos, las empresas privadas ya contribuyen a los ODS, pero lo hacen de manera ad hoc y sin una clasificación ni unos objetivos adecuados. Al crear estrategias inteligentes, integrales y claramente definidas, las empresas privadas no solo pueden obtener reconocimiento por sus esfuerzos, sino también ayudar a los gobiernos a establecer presupuestos realistas y planes de financiación claros para los ODS.

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