Los precios mundiales de los alimentos llevan disminuyendo durante los últimos 4 años, a pesar de un aumento general desde 2000.
El Índice de precios de los alimentos de la FAO es una medida del cambio mensual de los precios internacionales de una cesta de productos alimentarios básicos. Se compone de la media de cinco índices de precios de grupos de productos (carne, lácteos, cereales, aceites vegetales y azúcar), ponderados con la media de las cuotas de exportación de cada uno de los grupos para 2002-2004.
El siguiente gráfico de líneas muestra el precio medio anual para 2000-2015 (la cifra más reciente disponible corresponde a septiembre de 2015).
Tras un aumento inicial entre 2000 y 2008, de 91,1 a 201,4, se produce una caída significativa en 2009, hasta 160,3. El índice de precios de los alimentos alcanza su máximo en 2011, con 229,9, antes de volver a descender en los últimos cuatro años.
La FAO atribuye la caída de los precios mundiales de los alimentos a los elevados niveles de existencias, a la bajada de los precios del petróleo y al renovado fortalecimiento del dólar estadounidense. Considera que es poco probable que ninguno de estos factores se revierta a corto plazo, por lo que es probable que los precios sigan bajando, salvo perturbaciones como las malas cosechas.
El seguimiento y el análisis de los precios de los alimentos son fundamentales para la seguridad alimentaria y para combatir y prevenir la hambruna, la malnutrición y la subnutrición. Para aumentar la concienciación sobre la producción y la escasez de alimentos a nivel mundial, el 16 de octubre se celebra el Día Mundial de la Alimentación, un evento de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
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Autor: Joe Myers es productor de contenidos digitales en Formative Content.
Imagen: Vista de un campo de trigo cerca de Bucarest, el 17 de junio de 2008. REUTERS/Mihai Barbu


