Escribo esto desde Gambia y quiero hacer un llamamiento a todos para que difundan el mensaje: este país está abierto a los negocios y no se ve afectado por el brote de ébola; de lo contrario, no estaría aquí.
Estoy aquí con tres colegas, 38 estudiantes y un antiguo alumno, trabajando en proyectos de turismo y desarrollo de capacidades deportivas, como lo hemos hecho durante los últimos ocho años. Aquí, para nosotros, todo sigue como siempre, igual que para nuestros socios profesionales gambianos.
Pero nos parte el corazón ver que la industria turística de aquí está de rodillas: los hoteles han tenido que cerrar y se ha despedido a empleados como consecuencia de las cancelaciones de turistas y de que los operadores turísticos redujeran los vuelos programados.
Y todo esto se debe al desconocimiento de la geografía de África y al pánico causado por la desinformación. Gambia está rodeada por Senegal y ambos países están libres de ébola. El Gobierno gambiano ha suspendido las conexiones aéreas con los países afectados por el ébola, igual que se ha hecho en muchas otras partes del mundo.
Incluso el propio Gobierno del Reino Unido ha declarado que Gambia está libre de ébola, pero difundir este mensaje está resultando increíblemente difícil y, como consecuencia, las empresas y la población de aquí están sufriendo.
La importancia del turismo
El turismo es un componente importante de la economía gambiana y desempeña un papel fundamental en el desarrollo socioeconómico del país. Aporta entre el 16 y el 20 % al PIB del país y da empleo a más de 100.000 personas (de forma directa e indirecta).
Las investigaciones en las que estoy trabajando actualmente han sugerido recientemente que, debido a las crisis turísticas provocadas por el ébola, el sector registra hasta ahora una caída de alrededor del 65 % respecto a las cifras del año pasado, con una estimación de 10.453 turistas internacionales en noviembre de 2014, frente a los 20.905 del año pasado. Del mismo modo, las llegadas en vuelos chárter en noviembre de este año, al inicio de la temporada alta, fueron aproximadamente la mitad que el año pasado. El resultado: algunos hoteles han cerrado y los que siguen abiertos hacen todo lo posible por mantener al personal en los turnos. Pero hay incertidumbre sobre lo que ocurrirá en los próximos meses.
Los testimonios indican que cada persona empleada en el turismo suele mantener a entre siete y diez personas, así que la realidad es que el impacto en una economía que depende tanto del turismo es drástico. Por lo general, las personas recurren al apoyo de sus familias, pero, como tanta gente depende del turismo, es difícil medir el impacto total. Aquí, ante nuestros ojos, vemos que las familias ya están pasando apuros y que las empresas corren cada vez más riesgo.
El turismo tiene el potencial de impulsar la economía local al ofrecer medios de vida alternativos a las personas de países azotados por la pobreza, como Gambia. En la localidad costera de Kartong, por ejemplo, Sandele Eco-retreat and Learning Centre se creó como una asociación entre sus propietarios y el comité de desarrollo de la localidad. Sobre la base de un arrendamiento de 25 años, la propiedad plena del centro pasará a la localidad.
Sandele está junto a extensos tramos de hermosas playas y cuenta con abundante fauna silvestre que los visitantes pueden disfrutar de manera respetuosa con el medio ambiente. Además, desempeña un papel importante en la economía local: emplea a habitantes de la zona, atrae turistas y ayuda a mejorar el nivel de vida local mediante la enseñanza de prácticas medioambientales. Estas incluyen el uso de fuentes de energía sostenibles, la reducción del consumo de agua, el uso de inodoros de compostaje y métodos de construcción sostenibles.
Una caída innecesaria
Es muy triste ser testigos aquí del declive económico y del efecto que la crisis turística provocada por el ébola tiene en la población local, sobre todo porque es algo totalmente innecesario.
Hasta la fecha, solo Guinea, Sierra Leona y Liberia se han visto significativamente afectadas por el actual brote de ébola. Así que, si habías pensado en ir de vacaciones a Gambia, no dejes que lo que está ocurriendo en los países afectados por el ébola influya en tu decisión por temor al virus.
Pregúntate: si el virus del ébola se hubiera propagado a Italia hace unos meses, ¿tendría la gente miedo de viajar al Reino Unido, que está cerca? Probablemente no. África es un continente grande, no un país, y no hay absolutamente ninguna razón para no viajar a destinos de África Occidental no afectados. Tanto si eres viajero, educador, estudiante, padre o madre, o experto en aspectos del desarrollo, insto a todos a mantenerse informados y seguir viajando a países como Gambia, ya que el turismo es una parte fundamental de sus medios de vida.
Este artículo se publica en colaboración con The Conversation. La publicación no implica que el Foro Económico Mundial respalde estas opiniones.
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Autora: Marina Novelli es geógrafa, con formación en economía e interés por los estudios del desarrollo aplicados al turismo.
Imagen: Se muestra una de las playas vacías de Gambia mientras la desinformación sobre el ébola provoca una caída del turismo. Cortesía de Maria Novelli


