Las competencias digitales se consideran clave para las empresas del Sudeste Asiático, pero muchas presentan importantes carencias en estos ámbitos, según el del Foro Económico Mundial, Informe sobre el Futuro del Empleo 2025.
La fragmentación geoeconómica y el cambio climático también están transformando las industrias y generando la necesidad de que las fuerzas laborales sean resilientes y adaptables.
Por ello, la mejora y la reconversión de las competencias son objetivos para las fuerzas laborales y la población en general, y cada país debe encontrar las vías más eficientes y eficaces para avanzar.
El Sudeste Asiático ha duplicado su cuota de las exportaciones mundiales de bienes en los últimos 30 años. Ahora representa alrededor del 8% del mercado. Sin embargo, la fragmentación geoeconómica y los cambios tecnológicos llevan a algunos a pensar que la región podría necesitar otros pilares económicos y una reestructuración de su mercado laboral.
Un 41% de las empresas de la región —muy por encima del promedio mundial del 23%— cree que las restricciones al comercio y la inversión globales tendrán algunos de los mayores efectos en sus operaciones durante los próximos cinco años, según revela el del Foro Económico Mundial, Informe sobre el Futuro del Empleo 2025.
Sin embargo, el comercio de servicios también está creciendo —impulsado por los viajes, el transporte y los servicios empresariales— y es menos susceptible que el comercio de bienes a las tensiones geopolíticas. Por ejemplo, como centro financiero, el comercio de servicios de Singapur representa alrededor del 70% de su PIB, mientras que Filipinas y Tailandia registran un rápido crecimiento de sus economías de servicios.
Por eso, los empleadores prevén un cambio en las competencias que necesitarán de sus empleados durante los próximos cinco años, pero al 60% le preocupa que las carencias de competencias les impidan prepararse para la transformación del entorno empresarial.
Algunas de estas competencias deberán estar relacionadas con la adaptación al cambio climático, ya que casi tres cuartas partes de las empresas esperan que las iniciativas de mitigación climática transformen sus organizaciones para 2030. Las extensas costas de la región, sus zonas bajas densamente pobladas y su dependencia de los recursos naturales la hacen especialmente vulnerable al cambio climático —que también amenaza la infraestructura comercial y las cadenas de suministro—, por lo que se prevé una gran demanda de competencias de gestión ambiental.
¿Cómo será el futuro del trabajo en el Sudeste Asiático? Será un periodo de transición. Un 43% de los empleadores espera que las competencias básicas actuales cambien para 2030, una cifra superior al promedio mundial del 39%.
Entre las medidas sobre la mesa para ampliar la disponibilidad de talento están ofrecer más servicios de cuidado infantil para atraer a padres y madres que trabajan, modificar las edades de jubilación, flexibilizar las prácticas de contratación y despido, y ajustar las leyes de inmigración.
Esto transformará la forma de trabajar de empleadores y empleados. Los empleadores estiman que hoy los trabajadores realizan principalmente el 41% de las tareas, mientras que la tecnología se encarga del 27%. Para 2030, se prevé que la tecnología represente el 37% de las tareas y las personas, el 31%; el resto se realizará mediante la colaboración entre personas y máquinas.
Sin embargo, sigue siendo necesario asegurar el acceso a talento cualificado. Entre las medidas sobre la mesa para ampliar su disponibilidad están ofrecer más servicios de cuidado infantil para atraer a padres y madres que trabajan, modificar las edades de jubilación, flexibilizar las prácticas de contratación y despido, y ajustar las leyes de inmigración.
Principales tendencias del mercado laboral en el Sudeste Asiático
Se prevé que los avances digitales tengan algunos de los mayores efectos en las empresas de la región para 2030. Además de la creciente adopción de la IA, los macrodatos y las tecnologías de procesamiento de información (prevista por el 90% de los empleadores), el cambio se producirá a escala macroeconómica con una expansión del acceso digital general (prevista por el 72%).
Sin embargo, a algunos les preocupa que la insuficiencia de la infraestructura de datos y técnica pueda obstaculizar la digitalización y otras transformaciones empresariales. Así lo considera el 55% en Viet Nam, el 49% en Filipinas y el 35% en Malasia, porcentajes que superan el promedio mundial del 32%.
Otro factor de gran peso —que podría estar vinculado al temor a las barreras comerciales— es la desaceleración del crecimiento económico: el 69% de los empleadores la señala, muy por encima del 42% que lo hace a escala mundial. Esta preocupación es más marcada en Tailandia, donde el 73% espera que el menor crecimiento afecte a su empresa para 2030. En Singapur, el 64% de los empleadores espera que la fragmentación geoeconómica afecte a su empresa, el doble del promedio mundial.
¿Cómo pueden responder los empleadores?
Las empresas solo podrán afrontar el auge digital, la fragmentación geopolítica y una posible desaceleración económica si desarrollan la resiliencia y la adaptabilidad de sus equipos y operaciones. A escala mundial, las cuestiones geoeconómicas impulsan la demanda de competencias en redes y ciberseguridad, así como de competencias centradas en las personas, como la resiliencia, la flexibilidad, el liderazgo y la ciudadanía global. Este cambio, junto con el auge del trabajo a distancia, está transformando el Sudeste Asiático, donde los empleadores esperan que para 2030 aumente considerablemente la demanda de competencias en redes y ciberseguridad (92%) y en resiliencia, flexibilidad y agilidad (83%), por encima de los respectivos promedios mundiales del 72% y el 68%.
«El panorama del talento en el Sudeste Asiático no conoce cada vez más fronteras: los profesionales cualificados, sobre todo en campos emergentes y técnicos, se desplazan libremente por toda la región», afirma Tieu Yen Trinh, fundadora y directora ejecutiva de Talentnet Viet Nam. «Esto intensifica la competencia y obliga a las empresas a actuar con rapidez y estrategia para mejorar y reconvertir las competencias de sus talentos clave».
Muchas de estas estrategias de desarrollo de competencias se centran en trasladar a los empleados de puestos en declive a otros en crecimiento durante los próximos cinco años. Se prevé que una quinta parte de los empleos de la región cambie en este periodo; se espera que los especialistas en IA y sostenibilidad lideren el crecimiento del empleo, especialmente en Indonesia, que colabora con el Foro Económico Mundial para poner en marcha un Acelerador de Empleo y Competencias con el fin de reforzar la colaboración público-privada en la preparación del mercado laboral.
«Esta colaboración se centra en desarrollar competencias, sobre todo para los empleos verdes y la transformación digital», afirma Rachmat Pambudy, ministro de Planificación del Desarrollo Nacional. «Nos brindará oportunidades y exposición para participar en foros internacionales, donde podremos adquirir los conocimientos más recientes y adoptar prácticas globales en iniciativas de crecimiento del empleo y formación en competencias, a fin de garantizar una transición justa».
Para hacer realidad estos cambios en el empleo, el 96% de los empleadores considera necesario invertir en mejorar o adaptar las capacidades de su fuerza laboral actual —por encima del promedio mundial del 85%—, y muchos en Singapur y Tailandia tienen previsto hacerlo.
Sin embargo, muchos empleadores de Singapur y Viet Nam creen que solo podrán encontrar personal con las competencias que necesitan mediante reformas de las políticas públicas que mejoren la formación y la educación y amplíen la reserva de talento.
Sin embargo, la reconversión y la mejora de las competencias deben realizarse con rapidez y de forma inteligente: se prevé que para 2030 necesiten formación 62 de cada 100 trabajadores del Sudeste Asiático.
Junto con la mejora de las competencias, la contratación de personal nuevo que ya cuente con estas competencias emergentes tendrá una importancia casi igual: el 86% de las empresas prevé hacerlo, de nuevo por encima del promedio mundial del 70%.
¿Qué está haciendo el Foro Económico Mundial en materia de diversidad, equidad e inclusión?
El Centro para la Nueva Economía y la Sociedad conecta a líderes para comprender cómo los cambios económicos y tecnológicos están transformando los empleos, las competencias y las oportunidades.
A través del conocimiento compartido y la colaboración, el Centro permite a sus socios explorar modelos económicos inclusivos que apoyen a las personas y las sociedades durante la transición.
Sin embargo, muchos empleadores de Singapur y Viet Nam creen que solo podrán encontrar personal con las competencias que necesitan mediante reformas de las políticas públicas que mejoren la formación y la educación y amplíen la reserva de talento.
«Tailandia está aumentando la disponibilidad de talento mediante políticas estratégicas y la ampliación de los programas de formación profesional, lo que contribuye al crecimiento de los sectores de alta tecnología», afirma Wilert Puriwat, presidente de la Universidad Chulalongkorn de Bangkok. «Las iniciativas recientes también hacen hincapié en la educación STEM y la alfabetización digital. Estas intervenciones específicas reflejan el impulso urgente de Tailandia para formar una fuerza laboral preparada para el futuro».
¿Qué le espera al Sudeste Asiático?
Encontrar la forma más eficiente y eficaz de reconvertir las competencias del personal —y de la población en general— es la cuestión clave que afrontan las empresas y los gobiernos del Sudeste Asiático.
Las empresas de Malasia están explorando varios enfoques relacionados. Alrededor de un tercio (32%) espera que la formación se cofinancie en todo el sector, el doble del nivel mundial. Además, el 35% (también más del doble del promedio mundial) tiene previsto diversificar la evaluación de competencias al contratar, considerando cursos breves y certificaciones en línea en lugar de solo títulos universitarios.
En Viet Nam, la mayoría de los empleadores considera que el aumento de la financiación pública para la reconversión y la mejora de las competencias es la mejor vía para avanzar, junto con prácticas de contratación y despido más flexibles. La mitad de los encuestados cree que cambiar las leyes de inmigración podría ayudar a cubrir las carencias de competencias (frente al 26% a escala mundial), mientras que el 46% piensa que podría ayudar cambiar la edad de jubilación (frente al 25% a escala mundial).
En Tailandia, el 64% de los empleadores tiene previsto recurrir a programas de diversidad, equidad e inclusión para ayudar a cerrar las brechas de competencias, mientras que el 45% estudia ofrecer más servicios de cuidado infantil al personal. También se considera que el sector público debería hacer más para financiar la reconversión y la mejora de las competencias.
Preparar a las personas para los empleos del mañana es una prioridad de la Revolución de la Reconversión Profesional del Foro Económico Mundial, que reúne a empresas, gobiernos y sociedad civil para abordar la creciente necesidad de transformar la educación, las competencias y el aprendizaje y responder a las exigencias de un mundo que cambia rápidamente.





