Kosovo es uno de los países más pobres de Europa, pero ha logrado grandes avances en el desarrollo digital en los últimos años.
El Proyecto de Economía Digital de Kosovo (KODE) se puso en marcha en 2018 con el objetivo de garantizar que todos los kosovares tengan igualdad de acceso a las oportunidades digitales.
El proyecto ha sido un éxito, y casi todos los habitantes de Kosovo utilizan ahora internet.
El proyecto se financió mediante una combinación de subvenciones gubernamentales e inversión privada.
Cada día oímos hablar de nuevas tecnologías digitales y de las promesas que traen consigo. El mundo digital puede resolver muchos problemas, y a menudo lo hace. Pero con frecuencia olvidamos que miles de millones de personas nunca han utilizado internet. ¿Y por qué no? Porque nunca tuvieron acceso a él en primer lugar. Su realidad es otra.
Pero Kosovo —uno de los países más pobres de Europa— es una excepción. En 2018 comenzó a poner en marcha el Proyecto de Economía Digital de Kosovo (KODE), de cinco años de duración, con el apoyo del Banco Mundial. Su objetivo era sencillo pero poderoso: garantizar que los kosovares que vivieran en cualquier parte del país tuvieran igualdad de acceso a las oportunidades digitales, ya fuera para trabajar, estudiar, acceder a servicios sociales o para el entretenimiento. El proyecto ha sido un éxito —hoy, en 2023, casi todos los habitantes de Kosovo utilizan internet, y el número de suscriptores de servicios de banda ancha fija es uno de los más altos de Europa.
El programa atrajo inversiones del sector privado a localidades en las que antes pocos se aventuraban a invertir. Ahora la gente regresa a los pueblos desde las ciudades porque allí internet funciona mejor, un atractivo importante durante la pandemia de COVID-19.
¿Qué hace el Foro Económico Mundial para garantizar el acceso a internet para todos?
Conectar cada pueblo a internet
El 21 de marzo de 2023 me dirigí al remoto y pintoresco pueblo de Herticë, en el noreste de Kosovo, para participar en un acto que marcaba un enorme logro: conectar a internet de alta velocidad el último pueblo del país. En Herticë hacía frío y llovía, pero todos estaban llenos de alegría y orgullo. Los niños de la escuela local corrían con sudaderas negras que mostraban las palabras «Kosovo Connected», mientras políticos, líderes locales y operadores de internet hablaban con entusiasmo de este logro. Representantes del Banco Mundial y del gobierno pulsaron conjuntamente un enorme botón simbólico para llevar banda ancha al último pueblo del país que aún no tenía conexión.
¿Cómo logró Kosovo la conectividad para todos?
El proyecto KODE concedió pagos únicos de subvenciones de contrapartida a los operadores de internet para que desplegaran sus redes en los pueblos sin conexión. «Contrapartida» significaba que solo se cubría una parte de los costes; el resto lo pagaban los operadores de internet. Estas redes cofinanciadas debían ofrecer internet de alta velocidad (100 Mbps) a todas las viviendas, escuelas y centros de salud. Además, los precios estaban regulados: debían ser los mismos que en las ciudades. El gobierno adjudicó las subvenciones a los operadores de internet con las soluciones de red de menor coste. La competencia fue dura: en Kosovo hay más de 60 operadores, muchos de ellos empresas locales. Veintiún operadores obtuvieron al menos una subvención.
Gracias a la competencia, casi todas las subvenciones fueron inferiores a lo previsto, lo que supuso un ahorro del 40 %. Además, muchas subvenciones se concedieron en paralelo, lo que aceleró la construcción de las redes. A medida que el programa llegaba a pueblos más remotos, el gobierno ofrecía subvenciones más elevadas para alcanzarlos, de hasta el 80 %. En total, los operadores de internet aportaron el 30 % de la financiación necesaria para conectar todos los pueblos. Como me comentó un operador, fue dinero bien invertido. Cada subvención atrajo nuevos clientes y permitió contratar a más personas. Cada una de estas contrataciones supone otro empleo de buena calidad en el medio rural de Kosovo y impulsa la economía local.
Los pueblos remotos prosperan con la conectividad
Yo pensaba que la gente de los pueblos no necesitaba mucho internet. Pero me equivocaba: casi todas las viviendas de todos los pueblos atendidos por el programa optaron por contratar el servicio de internet. El buen internet es una salvación para el sector turístico local, así como para otros negocios locales. Aún más, fue crucial para la población en general durante los confinamientos por la COVID-19. La gente pudo acceder a servicios sociales y consultar a médicos, y los niños pudieron seguir estudiando en línea. He oído historias de personas que se mudan a pueblos cercanos a grandes ciudades porque allí internet funciona mejor, algo que no se oye con frecuencia.
Cuando pregunté a los operadores de internet qué había hecho que el programa funcionara, todos coincidieron en que fue sencillo y rápido. También dijeron que, como el diseño fue colaborativo, todos se sintieron parte de él. Todos compartieron de verdad su éxito. La competencia y los despliegues en paralelo aportaron eficiencia al proceso. Y también lo hizo el equipo motivado y cualificado del Ministerio de Economía de Kosovo.
Ahora, el país está preparado para avanzar en el frente digital. Las nuevas tecnologías de las que oímos hablar a diario afectarán la vida de todos en este pequeño país de los Balcanes occidentales .



