La pandemia de COVID-19 ha dejado claro que la atención sanitaria puede prestarse por medios digitales.
Para garantizar el acceso de todos, la prestación digital de atención sanitaria debe ser equitativa, responsable y móvil.
El futuro de la salud digital reside en el acceso y la adopción.
La atención conectada puede brindar ayuda a las poblaciones desatendidas y a aquellas que carecen de servicios.
La pandemia de COVID-19 aceleró un cambio digital en la prestación de atención sanitaria que llevaba mucho tiempo gestándose. Gracias a una oleada de tecnologías, la idea de ayudar a las personas, sin importar dónde se encuentren, se hizo realidad.
La conexión digital entre profesionales clínicos y pacientes requiere nuevas alianzas público-privadas que faciliten la tecnología, así como nuevas ideas para ayudar a las personas a las que atendemos. Pero la pandemia también puso de manifiesto la brecha entre quienes podían acceder a la atención conectada y quienes no.
En respuesta a una nueva forma de inequidad en salud digital, Apollo Hospitals y Jefferson Health pusieron en marcha iniciativas para cerrar brechas y garantizar que la tecnología se utilice para contrarrestar las disparidades en salud, en lugar de agravarlas.
Aprovechar la ola de transformación digital en la atención sanitaria
La pandemia dejó claro que el acceso a la banda ancha es ahora un «determinante social de la salud». Sin un acceso significativo a la banda ancha, las personas quedan excluidas de los avances de la atención conectada. Para muchas, esto significa no tener acceso a la propia atención clínica.
Debemos situar urgentemente a las personas en el centro del negocio de la salud digital, que crece con rapidez. Las estimaciones indican que fondos de capital privado y de capital riesgo están invirtiendo hasta 1,5 billones de dólares en todo el mundo en una enorme variedad de nuevos productos y servicios. Como proveedores de atención sanitaria, creemos que tenemos la responsabilidad de garantizar que todas las personas puedan beneficiarse de esta forma de mantener la salud y ayudar a quienes enferman.
Entendemos el impacto potencial de la prestación digital de atención sanitaria, por lo que, junto con la Alianza EDISON, desarrollamos una serie de principios que podrían orientar la equidad y la inclusión en la atención sanitaria digitalizada.
Orientar el camino hacia la inclusión en salud digital
Los Principios rectores compartidos para la inclusión en salud digital están concebidos como una serie de preguntas que los socios pueden plantearse al diseñar productos y servicios de salud digital. Se basan en nuestra convicción de que la esencia de la ética consiste en plantear primero las preguntas difíciles, en una fase temprana del desarrollo de un producto o una alianza.
Los principios rectores invitan a los socios del sector de la atención sanitaria a preguntarse:
¿Somos inclusivos desde el diseño y damos prioridad a la equidad y al acceso?
¿Hemos sentado las bases de la confianza dando prioridad a la ética?
¿Hemos permitido que las personas, en su calidad de «ciudadanos de la salud», conecten sus datos e integren su atención entre médicos, clínicas y hospitales?
¿Hemos dado prioridad a la salud de las mujeres y las niñas, que con demasiada frecuencia han quedado excluidas de los servicios de salud digital?
¿Hemos creado productos y servicios sostenibles y duraderos?
¿Hemos garantizado la seguridad y la privacidad al utilizar datos para crear intervenciones basadas en evidencia?
¿Hemos trabajado para apoyar una regulación eficaz y, al mismo tiempo, generar valor para la sociedad?
Evaluar el futuro de la atención sanitaria
En la India, no hay dinero suficiente para construir un sistema tradicional de atención basado en hospitales que atienda a todos. En Estados Unidos, el sistema tradicional de atención basado en hospitales no está logrando cerrar las brechas de las disparidades en salud. Para ambos países, el futuro depende de una plataforma que permita ofrecer atención sanitaria en cualquier domicilio. En Apollo Hospitals y Jefferson Health, acordamos que debíamos trasladar al hogar el foco de la atención primaria y la prevención, y que las herramientas tecnológicas necesarias para hacerlo ya están disponibles.
Juntos, hemos trabajado arduamente en dos cuestiones que definirán el futuro de la salud digital: el acceso y la adopción. La primera cuestión, el acceso, es muy evidente en el caso de la mitad de la población mundial que no tiene acceso a conectividad de banda ancha. La segunda, la adopción, gira en torno a la confianza: cómo garantizar servicios responsables y sostenibles que generen confianza y, por tanto, adopción.
En la India, Apollo Hospitals ha puesto en marcha un programa único de gestión proactiva y personalizada de la salud, especialmente diseñado para ayudar a predecir el riesgo, prevenir episodios de salud prematuros y hacer frente a las enfermedades crónicas relacionadas con el estilo de vida. El programa de gestión de la atención sanitaria, de 3 años de duración, se ha creado a partir de 22 millones de controles de salud y se basa en los más de 37 años de trabajo pionero de Apollo en atención preventiva. Este plan se centra en la atención primaria, permite reducir la necesidad de atención de urgencia y brinda asistencia a las personas con movilidad reducida.
En Filadelfia, Jefferson Health ha puesto en marcha su Centro de Atención Conectada para liderar estudios de investigación sobre las barreras a la atención conectada. El centro organizará en 2022 la primera «conferencia de consenso» de Estados Unidos dedicada a la investigación en telesalud. El centro ya ha constatado que, aunque el idioma y los ingresos son barreras para la adopción de los servicios de salud digital, la mayor barrera sigue siendo la confianza.
Ofrecer atención conectada para todos
Al inicio de la COVID-19, Apollo Hospitals Group puso en marcha su plataforma digital, Apollo 24/7, para que las personas pudieran hacerse cargo de su salud desde casa. Creada con la convicción fundamental de que «la experiencia está al alcance de todos», la plataforma ofrecía acceso las 24 horas a más de 7.500 médicos de más de 50 especialidades, distribuidos por todo el país, para que una atención sanitaria de calidad estuviera al alcance de todos.
La atención conectada ofrece enormes oportunidades a las comunidades a las que servimos. Puede brindar ayuda a quienes carecen de servicios y a las poblaciones desatendidas. Puede ayudar a las personas a envejecer bien en casa. También puede desarrollar modelos de prevención basados en el seguimiento de marcadores prepatológicos.
Lo más importante es que trasladar el foco de la atención sanitaria al hogar democratiza la atención sanitaria. Obliga al sistema sanitario a tener en cuenta las dinámicas familiares y los recursos sociales. Y brinda a las personas la oportunidad de prosperar y ser felices sin que la prestación de atención sanitaria se interponga.
Gracias a las herramientas digitales de la atención conectada, surgirán numerosas alianzas público-privadas y empresas. Instamos a que esta transformación siga siendo responsable, equitativa e inclusiva.





