La economía digital de China ha experimentado un crecimiento enorme durante la última década.
Hace unos 10 años, China representaba menos del 1 % del mercado mundial del comercio electrónico; hoy su cuota es del 42 %. En comparación, la cuota de Estados Unidos es del 24 %, frente al 35 % de 2005, como ilustra este gráfico.
Tal es el dominio de China en el comercio electrónico que ahora gestiona más transacciones al año que Francia, Alemania, Japón, el Reino Unido y Estados Unidos juntos.
Así lo afirma un informe del McKinsey Global Institute, que evalúa las fortalezas del sistema digital de China, el grado de digitalización de sus industrias y el potencial de las tecnologías digitales para transformar y crear valor.
Dinero móvil
Una explicación del dominio de China es la explosión del uso de los pagos móviles, que pasó del 25 % de los usuarios de internet móvil en 2013 al 68 % en 2016. En total, 731 millones de los 1.400 millones de habitantes de China utilizan internet.
En 2016, los pagos móviles relacionados con el consumo sumaron 790.000 millones de dólares, 11 veces el valor de los de Estados Unidos, que cuenta con 262 millones de usuarios de internet móvil, según muestra el informe.

Además, un tercio (34) de las 262 empresas emergentes privadas del mundo valoradas en más de 1.000 millones de dólares —las llamadas «unicornios»— son chinas y concentran el 43 % del valor mundial de estas empresas.
La industria china del capital riesgo también ha crecido en los últimos años: pasó de 12.000 millones de dólares entre 2011 y 2013 a 77.000 millones —o el 19 % del total mundial— entre 2014 y 2016.
Según el informe, la mayor parte de la inversión de capital riesgo se destina a tecnologías digitales, como los macrodatos y la inteligencia artificial (IA), y a empresas de tecnología financiera. El 42 % de esta inversión procede de tres gigantes de internet de China: Baidu, Alibaba y Tencent.
Además, Baidu, Alibaba y Tencent cerraron 35 acuerdos internacionales durante los dos últimos años, frente a los 20 alcanzados por las tres principales empresas de internet de Estados Unidos.
Panorama mundial
Como resultado de estos factores, China ha registrado un superávit anual de entre 10.000 y 15.000 millones de dólares en servicios digitales durante los últimos cinco años, según el informe.
Sin embargo, China sigue rezagada respecto de las economías avanzadas en cuanto a la digitalización de sus industrias.
Por ejemplo, en 2013 Estados Unidos estaba aproximadamente cinco veces más digitalizado que China. Pero esa brecha se está cerrando. Para 2016, el dominio estadounidense se había reducido al 3,7 %.

Fuerzas digitales
El informe predice que, a medida que esta brecha siga reduciéndose, las industrias chinas experimentarán grandes cambios en sus fuentes de ingresos y beneficios.
Según el informe, para 2030 la digitalización podría transformar (y crear) un valor equivalente al 10-45 % de las fuentes de ingresos de los sectores de bienes de consumo y comercio minorista, automoción y movilidad, atención sanitaria, y transporte de mercancías y logística en China.

Se espera que tres «fuerzas digitales» —la desintermediación, la desagregación y la desmaterialización— trasladen valor de las empresas establecidas de reacción lenta a otras más ágiles, y de una parte de la cadena de valor a otra.
En particular, para las grandes empresas tradicionales, esto significa que una parte sustancial de sus ingresos podría correr el riesgo de pasar a nuevos productos, servicios y modelos de negocio de empresas digitales.
Seis soluciones para las empresas
A partir de su experiencia de trabajo con empresas multinacionales, McKinsey propone seis enfoques que las empresas de China deberían priorizar a medida que el país se digitaliza:
1. «Adoptar estrategias audaces» implica que las empresas se preparen para transformar radicalmente sus propios modelos de negocio con el fin de ampliar su base de clientes.
2. «Aprovechar el poder del vasto ecosistema digital de China» insta a las empresas a considerar cuál es la mejor manera de colaborar con las grandes plataformas digitales y los gigantes de internet de China.
3. «Maximizar el valor de la analítica utilizando los conjuntos de datos de China» implica establecer la necesidad empresarial de recopilar y analizar datos, lo que puede proporcionar una ventaja competitiva a las empresas.
4. «Crear una organización ágil para la transformación digital» significa reducir las jerarquías y organizar las empresas en equipos más pequeños.
5. «Digitalizar las operaciones sobre la base de un sólido programa de transformación» porque las tecnologías digitales están transformando rápidamente la economía, lo que significa que muchas empresas chinas no están preparadas.
6. «Participar en las políticas y la regulación de China» ya que el Gobierno ha dejado claro que la digitalización de la economía es una prioridad importante.
Si se cumplen estas prioridades, China podría liderar en los próximos años debates más amplios sobre cuestiones de gobernanza mundial, como las barreras a la competencia extranjera, la reciprocidad y la soberanía digital, según el informe.





