La deforestación mundial debe detenerse para 2030 si queremos cumplir los objetivos del Acuerdo de París de limitar el calentamiento a 1,5 grados.
Los compromisos de deforestación cero pueden hacerse realidad sobre el terreno mediante el desarrollo de planes integrados de conservación y uso del suelo.
Enfoque de Reservas Elevadas de Carbono (HCSA) está ayudando a identificar y proteger los bosques para su conservación, al tiempo que protege los derechos humanos.
La Declaración de los Líderes de Glasgow sobre los Bosques y el Uso del Suelo, anunciada en la COP26, ya ha sido firmada por 142 países, cuyos gobiernos se comprometen a detener la deforestación mundial para 2030. El acuerdo, respaldado por 19.200 millones de dólares de financiación pública y privada, fue, por supuesto, bien recibido en todo el mundo. Pero ¿cómo puede hacerse realidad exactamente este enorme compromiso mundial, especialmente en tan solo ocho años?
La cruda realidad es que el 80 % de la destrucción de las selvas tropicales se debe a la insaciable demanda mundial de aceite de palma, madera para pasta, cacao, carne de vacuno y caucho, destinados a fabricar productos de consumo cotidiano como jabón, chocolate, neumáticos, etc. Desde 2002, la pérdida total de bosques tropicales equivale a 60 millones de hectáreas, una superficie mayor que Francia. La inconcebible destrucción de la selva amazónica se acerca peligrosamente a un punto de inflexión. Esto supondría su transformación de selva tropical en sabana, con el riesgo de liberar miles de millones de toneladas de carbono a la atmósfera.
Fomentar una cultura basada en el consenso
Los factores que impulsan la deforestación tropical son endiabladamente complejos, atraviesan distintos continentes y países y operan en entornos regulatorios y comerciales diversos. Entonces, ¿cómo pueden las empresas y sus proveedores rastrear y detener la deforestación cuando las materias primas que utilizan se cultivan, producen y comercializan a miles de kilómetros de distancia?
Una solución creíble es el Enfoque de Reservas Elevadas de Carbono (HCSA). El HCSA surgió de la colaboración entre productores de madera para pasta y aceite de palma, que trabajan con comunidades locales, pueblos indígenas, ONG y expertos en cartografía y seguimiento forestal. Esta amplia coalición es un poderoso freno a la deforestación, porque todas las partes de la cadena de suministro y sobre el terreno deben ponerse de acuerdo sobre las áreas concretas de selva tropical, ricas en carbono y biodiversidad, que se protegerán.
Este proceso no es sencillo ni rápido, pero da lugar a un «Plan Integrado de Conservación y Uso del Suelo» (ICLUP) acordado, que se supervisa de forma independiente y está disponible públicamente. Otro aspecto del ICLUP es que todas las partes acuerdan qué zonas de tierras degradadas pueden destinarse al desarrollo agrícola para ofrecer medios de vida sostenibles y apoyar el crecimiento económico local.
Cartografiar los valores de los bosques
Un plan de uso del suelo solo puede ser eficaz si todas las partes confían en la cartografía y el seguimiento de las tierras. El HCSA colabora con institutos y socios internacionales en el uso de la inteligencia artificial, la tecnología satelital y la cartografía sobre el terreno. Es fundamental definir límites claros y acordados para proteger cada zona diferenciada. Este es un primer paso crucial para eliminar la deforestación.
Pero la cartografía va más allá de la urgente necesidad de identificar las selvas tropicales y los ecosistemas amenazados. A medida que se acelera la crisis climática, los pueblos indígenas son, con diferencia, los mejores guardianes de las selvas tropicales. Según el último informe de la FAO de la ONU sobre gobernanza forestal, en sus territorios los pueblos indígenas están logrando tasas de deforestación hasta un 50 % más bajas que en otros lugares.
La participación de los pueblos indígenas y las comunidades locales en los estudios sobre el terreno para recopilar información es esencial para que tenga éxito un plan creíble y a largo plazo de deforestación cero. Por ejemplo, puede haber zonas que no se habían reconocido anteriormente y que revistan una importancia capital. El proceso conjunto de cartografía define los límites de lugares tradicionales, culturales y espirituales que han sido importantes para las comunidades durante siglos, y conserva y protege una biodiversidad abundante.
La cartografía conjunta también permite el reconocimiento formal, fundamental, de los derechos territoriales de las comunidades, de las zonas que garantizan la seguridad alimentaria y de las tierras que proporcionan recursos para sostener los medios de vida y el desarrollo económico. Este reconocimiento constituye un modelo de enorme importancia para los productores de materias primas de todo el mundo, desde los sectores de la madera para pasta y el papel hasta los del caucho, la soja y el aceite de palma.
La última capa de la cartografía es un contrato social que protege los derechos laborales y las condiciones de trabajo. Se aplica a los productores de materias primas que participan directamente en nuevos proyectos o en la expansión agrícola, así como a todos sus proveedores. Esta cartografía inclusiva y de múltiples capas es un proceso singularmente eficaz para garantizar que los compromisos a largo plazo contra la deforestación se cumplan mediante mecanismos de seguimiento colaborativo y resolución de conflictos.
La urgencia de apoyar a los pequeños agricultores
Gran parte de la atención sobre la deforestación impulsada por las materias primas se ha centrado en los grandes productores, las empresas de materias primas y las plantas de procesamiento. Sin embargo, los pequeños agricultores y productores también desempeñan un papel esencial y cada vez mayor en la producción de materias primas: solo en el sector del aceite de palma, tres millones de pequeños productores se ganan la vida en todo el mundo. En Indonesia, el mayor productor mundial de aceite de palma, los pequeños productores aportan el 38 % de la producción total y sus explotaciones ocupan casi la mitad de las tierras dedicadas al cultivo de palma aceitera.
Los pequeños productores independientes no están vinculados a una empresa o planta de procesamiento y a menudo no reciben formación ni apoyo. Al disponer de recursos limitados, muchas veces apenas tienen otra opción que comprar plántulas baratas y de bajo rendimiento o quemar tierras para plantar cultivos. Es urgente apoyar a los pequeños productores. Es necesario seguir desarrollando planes para adaptar y adoptar herramientas en distintos sectores de materias primas y cadenas de suministro a escala internacional. El HCSA y sus socios están probando sobre el terreno kits de herramientas para pequeños productores, destinados a distintos sectores de materias primas y cadenas de suministro internacionales.
El momento de acabar con la deforestación es ahora
Como comunidad global, debemos actuar con rapidez y adoptar soluciones para acabar con la deforestación. Las organizaciones deben seguir desarrollando prácticas de conservación y uso del suelo basadas en los derechos para conservar los bosques tropicales. Se están logrando avances: hasta noviembre de 2021, se habían identificado y protegido para su conservación, en el marco del HCSA, 645.000 hectáreas de bosques, que se estima contienen más de 52,3 millones de toneladas de carbono. Pero tenemos la capacidad y la necesidad de hacer mucho, mucho más.
El reciente informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) ha emitido hasta ahora sus advertencias más contundentes sobre los efectos irreversibles del calentamiento global, tanto sobre lo que podría ocurrir como sobre lo que ya se ha puesto en marcha. Y aunque el planeta va camino de calentarse entre 2 y 3 grados Celsius este siglo, todavía hay tiempo para revertir este catastrófico fracaso del liderazgo climático.
El informe del IPCC nos da aproximadamente una década para reducir drásticamente las emisiones de gases de efecto invernadero y evitar el colapso climático mundial. Los próximos diez años ofrecen a las empresas de materias primas, las cadenas de suministro y las marcas la última oportunidad de adoptar sistemáticamente, promover y hacer realidad la deforestación cero sobre el terreno.
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