Camino hacia la neutralidad de carbono
Suecia ha aprobado, mediante un comité multipartidista, una ley que compromete al país a reducir a cero sus emisiones netas de carbono para 2045. Esto convierte a Suecia en el primer país en adoptar objetivos ambiciosos para después del Acuerdo de París; su meta anterior era alcanzar la neutralidad de carbono en 2050. La nueva ley exige actualizar un plan de acción cada cuatro años y crea un Consejo independiente de Política Climática para garantizar que se cumpla el objetivo.
Suecia ya funciona con un 83 % de energía renovable, repartida entre la energía hidroeléctrica y la nuclear. Este alto nivel de avance refleja el cumplimiento anticipado, por ocho años, de una meta anterior: alcanzar un 50 % de energía renovable para 2020. De cara al futuro, la estrategia del país se centrará en gran medida en reducir las emisiones nacionales al menos un 85 %, principalmente mediante un mayor uso de vehículos eléctricos y biocombustibles. El resto de este objetivo de neutralidad de carbono se alcanzará invirtiendo en el extranjero o plantando árboles.

Desde la impopular decisión de Estados Unidos de retirarse del Acuerdo de París, otros países también están redoblando sus esfuerzos. India, China, Canadá, Francia, y los líderes de la UE han reafirmado su compromiso con los objetivos de París. Femke de Jong, de Carbon Market Watch, declaró a New Scientist que es probable que otros países de la UE anuncien objetivos más ambiciosos: «Con la decisión de Trump de abandonar el Acuerdo de París, Europa está más unida que nunca y quiere mostrar liderazgo al mundo».




