Gran parte de Siberia disfrutó de un invierno anormalmente cálido, con olas de calor que llevaron las temperaturas en algunos lugares a 10 grados por encima de la media.
En cambio, en junio se han registrado tormentas de nieve y tornados.
El clima está provocando el deshielo de la capa de permafrost, lo que deriva en un enorme derrame de petróleo y la propagación de incendios forestales.
Un minuto son camisetas y al siguiente botas de nieve. Siberia está experimentando bruscos cambios meteorológicos en 2020.
La región más fría de Rusia acaba de experimentar una ola de calor invernal, con un comienzo anticipado del verano en el que se registraron temperaturas de 35°C. Gran parte de Siberia experimentó temperaturas muy por encima de la media para el período comprendido entre junio de 2019 y mayo de 2020, con algunas zonas 10°C por encima de las temperaturas medias registradas entre 1981 y 2010.
Pero junio ha traído nieve, tornados e inundaciones a la región, con un estado de emergencia declarado en algunas zonas. Aldeas han quedado anegadas, viviendas destruidas y puentes arrastrados por la corriente.
Fugas de petróleo, incendios forestales e inundaciones
Mientras los habitantes disfrutan de tomar el sol, flores que florecen antes de tiempo y cosechas tempranas, los efectos de las fluctuaciones de temperatura han tenido consecuencias más preocupantes para el medio ambiente.
En diciembre, el presidente ruso, Vladímir Putin, reconoció el posible impacto grave que la ola de calor podría tener si provocaba el deshielo de la capa de permafrost sobre la que se asientan varias ciudades.
El deshielo del permafrost ha provocado lo que los ecologistas califican como el peor derrame de petróleo de su tipo en el Ártico ruso. En mayo, el gasóleo empezó a filtrarse desde un depósito de almacenamiento cercano a Norilsk, porque el deshielo del permafrost debilitó sus soportes. Miles de toneladas de petróleo han contaminado el cercano río Ambarnaya y el subsuelo circundante, y han puesto en riesgo otras zonas de la región.
Mientras tanto, el hielo de varios ríos se ha derretido y fragmentado antes de lo habitual, lo que mantiene a algunas localidades en alerta por inundaciones. Y se han producido incendios forestales extremos, agravados por condiciones más secas.
El panorama global
Las temperaturas más cálidas en Siberia han contribuido a que mayo sea el mes de mayo más cálido registrado a nivel mundial, con 0,63 °C por encima de la media de mayo de 1981-2010, según el Servicio de Cambio Climático de Copernicus de la UE.
Existe preocupación por que la pandemia de coronavirus haya relegado el cambio climático en la lista de prioridades de los gobiernos. Y aunque a nivel mundial las emisiones de gases de efecto invernadero se desplomaron durante los primeros meses de 2020, cuando muchas naciones estaban en confinamiento estricto, han empezado a aumentar de nuevo en algunos lugares. Según datos del Centro de Investigación sobre Energía y Aire Limpio, la contaminación atmosférica en China repuntó en mayo y superó las concentraciones registradas en el mismo periodo del año pasado.
En el pasado, los países han dependido de industrias muy contaminantes, como la manufacturera y la construcción, para salir de una recesión. Pero las cifras del CREA subrayan la necesidad de que los gobiernos se centren en recuperaciones económicas limpias y respetuosas con el medio ambiente a medida que se relajan los confinamientos.





