Las parejas sentimentales pueden influir en las suposiciones y conductas del otro sobre el cambio climático, según un estudio

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  • Una nueva investigación ha descubierto que no es habitual que las personas hablen del cambio climático con familiares y amigos, aunque les apasione el tema.

  • Sin embargo, la encuesta de Yale concluyó que las conversaciones entre parejas sentimentales pueden contribuir a moldear sus opiniones sobre el cambio climático.

  • Los investigadores afirman que estos hallazgos podrían ser valiosos para ayudar a las personas a involucrarse más en los problemas climáticos en general.

Las parejas sentimentales pueden servir de caja de resonancia para las ideas del otro sobre todo tipo de asuntos, incluida la crisis climática. Sin embargo, hasta hace poco apenas se había estudiado si la opinión de una persona sobre el cambio climático podía influir en la de su pareja.

Un equipo de investigación dirigido por el Programa de Yale sobre Comunicación del Cambio Climático (YPCCC), de la Escuela del Medio Ambiente de Yale, realizó una encuesta y concluyó que las conversaciones entre parejas sentimentales pueden influir en las creencias del otro sobre el cambio climático.

«Queríamos averiguar si las parejas podrían aumentar su apoyo a las políticas y conductas favorables al clima conversando más sobre el cambio climático», dijo el científico investigador asociado del YPCCC Matthew Goldberg, autor principal del estudio, según un comunicado de prensa de la Escuela del Medio Ambiente de Yale.

Cómo las conversaciones entre parejas sentimentales pueden cambiar la percepción del cambio climático

El estudio, «Perceptions and correspondence of climate change beliefs and behavior among romantic couples» («Percepciones y correspondencia entre las creencias y conductas sobre el cambio climático de parejas sentimentales»), se publicó en Journal of Environmental Psychology.

Para su investigación, el equipo hizo preguntas a 758 parejas sentimentales con el fin de averiguar cuánto comprendía cada persona el punto de vista de la otra sobre el cambio climático y en qué medida coincidían sus percepciones.

Entre las preguntas planteadas a cada integrante de la pareja figuraban si publicaba sobre el cambio climático en las redes sociales o donaba a organizaciones climáticas, y si le preocupaba el cambio climático. Después, se pidió a los participantes que imaginaran cuáles serían las respuestas de su pareja.

Los resultados de la encuesta mostraron que las parejas tenían algunas similitudes en sus conductas y creencias sobre el cambio climático, pero también había un gran desacuerdo.

El estudio concluyó que las conductas relacionadas con el clima coincidían en apenas el 31 % de las parejas, y que solo el 38 % compartía creencias similares sobre el clima. Se observó que las parejas que hablaban del cambio climático comprendían mejor la ideología climática del otro. Esto indicaba que conversar sobre el cambio climático podía ser una oportunidad para influir en las creencias del otro sobre el tema.

Goldberg dijo a The Daily Beast que no era habitual que las personas hablaran del cambio climático con familiares y amigos, aunque les apasionara el tema.

Los investigadores utilizaron un marco llamado «Las seis Américas del calentamiento global» para clasificar las creencias sobre el cambio climático de los participantes en la encuesta en seis categorías: alarmados, preocupados, cautelosos, desentendidos, escépticos o despectivos.

Los resultados mostraron que, aunque era muy raro que las parejas tuvieran opiniones completamente opuestas sobre el cambio climático, en más de un tercio de ellas las creencias de una persona se clasificaban como «alarmadas», mientras que la otra estaba algo menos preocupada o involucrada, según el comunicado de prensa.

«Cuando descubrimos que era habitual que una persona de la pareja estuviera alarmada por el cambio climático y la otra solo moderadamente preocupada, vimos que, en efecto, existe un margen considerable para que las parejas sentimentales se influyan mutuamente a favor de la acción climática», dijo Goldberg a The Daily Beast.

La comunicación entre parejas es una forma poderosa de ayudarse mutuamente a involucrarse en la crisis climática de una manera más personal que a través de los medios de comunicación o internet.

«La comunicación de masas es fundamental, pero quizá no sea la forma más eficaz de cambiar el apoyo público al combate del cambio climático», dijo Goldberg en el comunicado de prensa. «Una persona conoce a su pareja muchísimo mejor que cualquier comunicador desconocido, y sabe cómo aprovechar los temas que le importan para animarla a actuar frente al cambio climático».

Goldberg dijo que los hallazgos del estudio también podrían ser útiles para ayudar a las personas a involucrarse en el tema del cambio climático en relaciones que no sean sentimentales.

«A muchas personas les preocupa mucho el cambio climático, pero no hablan de ello», dijo Goldberg. «Hablar del cambio climático puede hacer que más personas coincidan y aumentar su participación».

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