El oeste de Estados Unidos afronta crisis convergentes, como la escasez de agua, las olas de calor extremo, la pérdida de biodiversidad y los enormes incendios agravados por el cambio climático.
Un nuevo proyecto para renaturalizar 11 reservas propiedad del Gobierno estadounidense podría ayudar a restaurar los ecosistemas de la región.
El plan incluye poner fin al pastoreo de ganado en algunas tierras federales y reintroducir dos especies autóctonas: el lobo gris y el castor norteamericano.
Según científicos del Gobierno, un millón de especies animales y vegetales están amenazadas de extinción en las próximas décadas.
La renaturalización podría ayudar al oeste de Estados Unidos a combatir el cambio climático y proteger a más de 90 especies amenazadas, entre ellas el lobo gris y el castor norteamericano, afirman ecólogos.
«Nos encontramos en un período sin precedentes de crisis convergentes en el oeste de Estados Unidos», sostienen los autores en la revista BioScience.
Estas crisis incluyen «sequías prolongadas y escasez de agua, olas de calor extremo, incendios masivos provocados al menos en parte por el cambio climático y pérdida de biodiversidad, con muchas especies amenazadas y en peligro de extinción».
Renaturalizar el oeste de Estados Unidos
El plan consiste en renaturalizar 11 grandes reservas del oeste de Estados Unidos que ya son propiedad del Gobierno federal y que los autores denominan la «Red de Renaturalización del Oeste».
Se basaría en el plan «America the Beautiful» del presidente Joe Biden paraconservar el 30 % de las tierras y aguas de Estados Unidos para 2030.
Las propuestas incluyen poner fin al pastoreo de ganado en algunas tierras federales. Según los autores, restaurar dos especies autóctonas —el lobo gris y el castor norteamericano— también ayudaría a reparar los ecosistemas.
Según los autores, los beneficios serían la restauración de los ecosistemas en torno a ríos y arroyos, el aumento de la biodiversidad, un menor riesgo de incendios y la mitigación del cambio climático gracias a que un paisaje más verde almacenaría más carbono.
Según el informe, la renaturalización también beneficiaría a 92 especies amenazadas y en peligro de extinción, entre ellas 22 peces, 11 mamíferos, cinco anfibios y cinco aves.
¿Qué es exactamente la renaturalización?
Según los expertos, la renaturalización consiste esencialmente en dejar que la naturaleza tome las riendas. Se aleja de siglos degestión de las tierras para satisfacer las necesidades humanasy restaura las zonas a su estado natural y sin cultivar.
La necesidad de renaturalizar se basa en el argumento de que la pérdida de la naturaleza —el declive de las especies y los ecosistemas—amenaza la salud humana, los medios de subsistencia y la seguridad alimentaria, así como la vida silvestre y el entorno natural.
Los ecosistemas degradados son más vulnerables al cambio climáticoy a sus efectos, como las inundaciones, afirma Rewilding Europe, una fundación dedicada a la renaturalización con sede en los Países Bajos.
A su vez, restaurar la naturaleza puede mejorar la resiliencia de la Tierra frente al cambio climático. Los árboles y la vegetación también absorben más CO2, que contribuye al calentamiento global.
Un millón de especies animales y vegetales están amenazadas de extinciónen las próximas décadas debido a la pérdida de hábitat, la explotación humana y el cambio climático, han advertido científicos del Gobierno.
El debate sobre la renaturalización
Entre las inquietudes sobre la renaturalización figuran el posible peligro de dejar que la naturaleza siga su curso, así como la exclusión de personas y comunidades de las zonas renaturalizadas.
Los expertos responden que la renaturalización —a pesar de su nombre— sigue implicando cierto grado degestión de la conservación. Y que, de hecho, puedeacercar más a las comunidades a la naturalezamediante iniciativas como la plantación de árboles y las vacaciones de renaturalización.
Entre los proyectos de todo el mundo figuran la renaturalización delParque Nacional Patagonia, en Chile, que abarca más de 300.000 hectáreas de praderas, bosques, montañas y lagos, y un proyecto de 30 años en Escocia pararenaturalizar más de 200.000 hectáreas de las Tierras Altas.




