Alimentos respetuosos con el clima: ¿son las proteínas alternativas el camino a seguir?

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  • Las alternativas a la carne ricas en proteínas ganan popularidad y se prevé que representen el 11% del consumo total de proteínas para 2035.

  • Según un estudio, invertir en proteínas alternativas tiene uno de los mayores efectos en la descarbonización y ofrece el mayor ahorro de CO2e por dólar de cualquier sector.

  • El sistema alimentario actual representa el 26% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, y la ganadería es el mayor emisor dentro del sistema alimentario.

  • Mientras el mundo avanza hacia un sistema alimentario más sostenible, acelerar e invertir en la transformación de las proteínas es una herramienta fundamental para hacer frente a la crisis climática.

Hay que reconocer el mérito de los consumidores. Nuestra investigación más reciente muestra que personas de todo el mundo están apostando por las proteínas alternativas y están muy satisfechas con lo que encuentran. Las proyecciones de cuota de mercado que hicimos en nuestro primer Food for Thought informe de 2021 se están cumpliendo: los modelos de previsión actuales indican que las proteínas alternativas representarán el 11% del consumo total de proteínas para 2035 y que, con cierto apoyo de la tecnología, los inversores y los reguladores, podrían alcanzar el 22% del mercado mundial en ese periodo.

Esto es una buena noticia para todos los que participan en el esfuerzo mundial por combatir el cambio climático. El sistema alimentario representa el 26% de las emisiones actuales de gases de efecto invernadero (GEI) en el mundo. La ganadería, el mayor emisor de GEI dentro del sistema alimentario, es responsable del 15% de las emisiones mundiales, aproximadamente lo mismo que el sector del transporte. Si mantenemos el rumbo para alcanzar una cuota del 11% de proteínas alternativas para 2035, las emisiones mundiales se reducirán en 0.85 gigatoneladas de dióxido de carbono equivalente (CO2e) para 2030, lo que equivale a descarbonizar el 95% de la industria de la aviación. En comparación con otras soluciones, como volar menos o rehabilitar las viviendas existentes, las concesiones económicas y personales que implica para los consumidores el cambio a las proteínas alternativas son relativamente pequeñas. Nuestra encuesta muestra que los consumidores lo entienden: más del 30% considera que tener un efecto muy positivo en el clima es una de las principales razones para pasarse a las proteínas alternativas.

Y eso es precisamente lo que hacen las proteínas alternativas. Invertir en este segmento tiene uno de los mayores efectos en la descarbonización si se mide en función del valor de mercado de las emisiones de CO2e evitadas por cada dólar invertido en iniciativas de mitigación. A esto lo llamamos impacto del capital empleado (IoCE, por sus siglas en inglés): las inversiones en proteínas alternativas generan un IoCE muy superior al que pueden alcanzar inversiones de descarbonización equivalentes en otros sectores de la economía con altas emisiones, como el transporte o la construcción.

La transformación de las proteínas es parte de una remodelación más amplia del sistema alimentario. A medida que surgen nuevas áreas de creación de valor en torno a tecnologías y procesos que ayudan a resolver cuestiones fundamentales como el sabor, la salud y el costo, disminuirá la necesidad de algunos procesos arraigados, como el sacrificio de animales y el procesamiento de carne. Es probable que todas las partes interesadas de la cadena de valor sientan el impacto de la transformación, y muchas encontrarán grandes oportunidades para contribuir a construir un sistema alimentario sostenible.

Los consumidores se sienten atraídos

Las proteínas alternativas han avanzado mucho entre los consumidores, que en general conocen esta nueva categoría de alimentos y quedan gratamente sorprendidos cuando prueban los productos disponibles. (Véase el gráfico 1). Una encuesta de 2022 de BCG y Blue Horizon, que incluyó a más de 3,700 personas encuestadas en siete países, revela que los consumidores de la mayoría de los mercados valoran sobre todo el sabor, el valor nutricional y los beneficios para la salud de los productos. También descubrimos que las mejoras en tres ámbitos clave —salud, sabor y precio— son esenciales para impulsar la demanda. Aproximadamente el 75% de las personas encuestadas afirmó que llevar una dieta más saludable es el principal motivo para empezar a consumir proteínas alternativas. Sin embargo, al elegir entre varios productos, el sabor se convierte en un criterio clave. El precio sigue siendo un obstáculo en todos los mercados. Los consumidores no están dispuestos a pagar un precio superior por un producto que solo iguala el sabor de los productos de origen animal.

Gráfico 1. Opinión pública sobre las proteínas alternativas.Image: BCG

Como casi un tercio de los consumidores afirma que cambiaría su dieta por proteínas alternativas si eso tuviera un efecto muy positivo en el clima, es evidente que hace falta una promoción más activa y más educación para los consumidores.

En todos los mercados, los consumidores expresan una gran disposición a cambiar aún más sus hábitos de consumo si se abordan sus principales inquietudes sobre los productos: la salud y la nutrición, el sabor y la seguridad. En ese caso, se duplicaría la proporción de personas encuestadas que consumen principalmente o solo proteínas alternativas (del 13% al 27%), y aumentaría casi un tercio el número de personas que combinan proteínas alternativas y convencionales.

Otros factores favorables

Varios factores han impulsado los avances. Según el Good Food Institute, el capital de riesgo invertido en proteínas alternativas aumentó a una tasa anual del 124%, pasando de $1 billion en 2019 a $5 billion en 2021. La inversión en empresas de fermentación y de cultivo de células animales, dos tecnologías más recientes, se está disparando. De 2019 a 2021, la primera aumentó más del 137%, de $300 million a $1.7 billion, y la segunda creció más del 425%, de $50 million a $1.4 billion.

Muchas empresas alimentarias tradicionales también están invirtiendo en proteínas alternativas. En 2020, las corporaciones participaron en alrededor del 60% de las rondas de financiación. Aunque esta cifra disminuyó en 2021 debido al rápido crecimiento de las inversiones en proteínas obtenidas mediante cultivo celular y fermentación —que atraen más capital de riesgo y menos financiación corporativa—, las corporaciones siguen haciendo valiosas inversiones no monetarias. Por ejemplo, las cerveceras no solo invierten en empresas emergentes, sino que también ofrecen a sus socios acceso a sus instalaciones de producción y a empleados cualificados. El crecimiento general de las inversiones en proteínas alternativas refleja una tendencia más amplia a la inversión sostenible en todo el mundo, que crece entre tres y cinco veces más rápido que la inversión tradicional y se centra en soluciones a la crisis climática.

Los avances tecnológicos se han producido a lo largo de toda la cadena de valor de las proteínas alternativas y están ayudando a llevar nuevos productos al mercado. Los costos están bajando y se acercan a los de los productos de proteína animal convencionales; además, están surgiendo productos híbridos para que los ingredientes obtenidos mediante fermentación y cultivo de células animales lleguen más rápido a los consumidores.

Los reguladores de todo el mundo están facilitando los avances. Desde 2015, cuando Israel anunció que su nuevo marco de regulación de la seguridad alimentaria se aplicaría a las proteínas alternativas, otros reguladores han seguido su ejemplo. Los procedimientos nuevos y revisados abordan cuestiones que van desde los centros biotecnológicos (Oriente Medio y Singapur) hasta las necesidades cambiantes de las empresas emergentes (Estados Unidos e Israel), la escasez de recursos, la seguridad del suministro y la independencia (Oriente Medio, Singapur y China), la deficiencia de proteínas (India), la seguridad alimentaria (China) y los objetivos climáticos (Europa). Los procedimientos de aprobación de productos de origen vegetal suelen estar bien establecidos, y se están acelerando los de productos obtenidos mediante fermentación y cultivo celular.

Un gran efecto climático

Todos estos avances llegan en un momento crítico. Reducir la ganadería en la cadena de valor alimentaria es una solución de enorme impacto frente a la crisis climática mundial.

La ONU ha proyectado que las emisiones de GEI alcanzarán los 55 gigatoneladas para 2030 si no cambian las políticas gubernamentales actuales. En nuestro informe de 2021, Food for Thought estimamos que el cambio a alternativas a la carne de res, cerdo y pollo, así como a los huevos, ahorrará más de 1 gigatonelada (Gt) de CO2e para 2035, o alrededor de 0.85 Gt de CO2e en 2030. Esto equivale a descarbonizar la mayor parte de las industrias de la aviación o del transporte marítimo, o alrededor del 22% de la industria de la construcción. En nuestro escenario optimista (que contempla que las proteínas alternativas alcancen una cuota de mercado del 22%), prevemos una descarbonización de 2.2 Gt de CO2e para 2030, o el 4% de las emisiones previstas en el escenario de políticas actuales de la ONU. Si las proteínas alternativas sustituyeran todo el mercado potencial de proteínas animales por alternativas equivalentes, aprovechando la tecnología actual, las emisiones mundiales caerían en 6.1 Gt de CO2e, el 11% de las emisiones actuales proyectadas para 2030. (Véase el gráfico 2.)

Gráfico 2. Cómo podrían ayudar las proteínas alternativas al planeta.Image: BCG

También hay un beneficio climático adicional. Cualquier cambio general significativo en la dieta hacia un mayor consumo de proteínas alternativas tendrá un efecto inmediato de enfriamiento del planeta, ya que las emisiones de GEI de la ganadería incluyen una proporción considerable de metano: hasta un 50%. El potencial de calentamiento global del metano es mucho mayor que el del CO2 y su permanencia en la atmósfera es mucho más breve. Por consiguiente, reducir los niveles de metano en la atmósfera no solo evita un mayor calentamiento, sino que también produce un efecto de enfriamiento.

Esta es una gran oportunidad para el sector alimentario. Desde una perspectiva macroeconómica, la inversión en proteínas de origen vegetal ofrece el mayor ahorro de CO2e por dólar de capital invertido de cualquier sector y, por tanto, el IoCE más alto. Pero, pese a la economía favorable y al atractivo potencial, incluido el interés ya existente de los consumidores, la inversión en alimentos sostenibles representa solo una fracción de la destinada a otros sectores. Asimismo, otros sectores han recibido muchas veces más capital para la mitigación que la producción de alimentos, aunque sus emisiones son mucho menores. (Véase el gráfico 3.)

Gráfico 3. Beneficios de invertir en proteínas alternativas.Image: BCG

Un sistema alimentario sostenible implica grandes cambios

Ante esta oportunidad, la pregunta clave es: ¿cómo puede cada actor obtener el máximo beneficio al hacer el bien? El cambio a las proteínas alternativas supone grandes cambios y grandes oportunidades para todos los actores de la industria alimentaria. Los nuevos procesos y enfoques transformarán varios paradigmas arraigados, y algunas etapas de la cadena de valor cambiarán radicalmente. Los actores de todos los segmentos —agricultores, proveedores, fabricantes e inversores— deben evaluar con qué rapidez se producirá la transformación y cuáles son sus riesgos y oportunidades.

Los mayores cambios implicarán que las áreas de creación de valor se desplacen hacia las etapas iniciales de la cadena, en dirección a la producción y el procesamiento de nuevas fuentes de proteínas. En cada caso, la velocidad y el alcance del impacto dependerán del tipo de proteína (carne, pescado, lácteos o huevos) y de la alternativa en cuestión (de origen vegetal, obtenida mediante fermentación o mediante cultivo de células animales). Sin embargo, las áreas de creación de valor seguirán evolucionando. Por ejemplo, es probable que aumente con el tiempo el valor de los métodos mejorados de extracción de proteínas de origen vegetal. En las proteínas obtenidas mediante fermentación y cultivo de células animales, es probable que el valor siga desplazándose hacia cepas y líneas celulares mejoradas si las nuevas técnicas pueden reducir sustancialmente la necesidad de insumos costosos para los medios de cultivo o permitir el cambio a fuentes de carbono más económicas. Quienes faciliten en las etapas iniciales el desarrollo de nuevas fuentes y productos proteicos, así como las tecnologías que eliminen obstáculos clave, obtendrán rendimientos superiores y actuarán como multiplicadores que permitan un mayor impacto. Las fuentes de proteínas, los ingredientes y los procesos que contribuyan a igualar el sabor y la textura o a aportar valor nutricional seguirán manteniendo una elevada cuota de valor, independientemente del lugar que ocupen en la cadena.

Entre las partes interesadas afectadas por los cambios, hasta ahora se ha prestado menos atención al grupo que sentirá el mayor impacto. Los agricultores son fundamentales para avanzar hacia un sistema alimentario más sostenible, pero afrontan algunos de los mayores riesgos. Aparte de las grandes empresas agroindustriales, también son quienes menos recursos tienen. Es necesario que otras partes interesadas participen en la creación de incentivos para que los agricultores hagan el cambio necesario.

Acelerar los avances

Todos tienen interés en acelerar la transformación de las proteínas y la transición más amplia hacia un sistema alimentario sostenible. Consideramos que se requiere atención y acción coordinadas en cinco ámbitos, que analizamos con más profundidad en nuestro informe completo:

  • Apoyar a los agricultores

  • Garantizar condiciones normativas y regulatorias equitativas para las proteínas convencionales y alternativas

  • Orientar el capital hacia iniciativas transformadoras

  • Optimizar los recursos y recuperar los residuos

  • Seguir fomentando la aceptación de los consumidores

Nuestra investigación sobre los consumidores sugiere que se dan las condiciones adecuadas para un nuevo auge en la adopción de proteínas alternativas cuando la próxima generación de productos saludables y sabrosos llegue a las tiendas. Nuestro análisis de impacto muestra que la transformación de las proteínas es una de las mejores herramientas disponibles para combatir la crisis climática. Todo apunta a una oportunidad aún sin aprovechar que todos pueden aprovechar.

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