Una gran mortandad
Que estamos en medio de una extinción masiva no es ningún secreto. A medida que el cambio climático derrite los glaciares, calienta los océanos y altera los patrones meteorológicos, los organismos de todo el planeta están siendo empujados hasta sus límites biológicos y se vuelven más vulnerables a las enfermedades.
Según algunas estimaciones, el 75 % de las especies del planeta podrían desaparecer durante esta extinción, y ya hay animales como las ranas, los mamíferos marinos y las abejas que están muriendo a un ritmo alarmante. Ahora, los investigadores han determinado que los parásitos que afectan a esos animales también corren el riesgo de extinguirse debido al cambio climático.
Un parásito es un organismo que vive dentro o sobre otro organismo y obtiene sus nutrientes de su huésped. Diversos tipos de gusanos e insectos, como las garrapatas y los piojos, han evolucionado para colonizar a los seres humanos y otros vertebrados. Muchos tienen ciclos de vida complejos que incluyen varias especies huésped.
Para comprender cómo podría afectar el cambio climático a las poblaciones de parásitos, los investigadores comenzaron con la colección de 457 especies de parásitos de la Colección Nacional de Parásitos de Estados Unidos, alojada en el Museo Nacional de Historia Natural de la Institución Smithsonian. Pasaron años averiguando dónde se había recolectado cada espécimen para comprender la distribución geográfica de las especies.
A continuación, los investigadores utilizaron esa información, junto con varios modelos climáticos, para determinar qué parte de los hábitats de los parásitos podría perderse en el futuro. También calcularon cómo podrían desplazarse los hábitats adecuados para distintas especies si estas se dispersaran.
Descubrieron que los parásitos podrían ser uno de los grupos de organismos más amenazados de la Tierra. Según el modelo climático (cambios leves o el peor escenario posible), muchas especies de parásitos perdieron una proporción considerable de su área de distribución conocida, el mayor predictor de la extinción de especies. Las pulgas y las garrapatas fueron las más afectadas, mientras que algunos tipos de parásitos, como los piojos, ampliaron su área de distribución en ciertos escenarios.
En total, los investigadores concluyeron que el cambio climático podría provocar la extinción de hasta un tercio de las especies de parásitos para 2070.
Mucho más que simples chupasangres
Aunque solemos pensar que los parásitos son bichos que pueden enfermarnos, estas criaturas desempeñan un papel importante en el ecosistema. Pueden ayudar a regular el sistema inmunitario de los animales y a prevenir enfermedades. Al alterar el comportamiento de los animales, los parásitos facilitan la transferencia de biomasa entre distintos niveles de un ecosistema.
Según los investigadores, su desaparición no solo reduciría el número de especies del planeta, sino que también podría acelerar la pérdida de especies no parasitarias. Esto podría acelerar la alteración de ecosistemas ya vulnerables y poner aún más en peligro a las sociedades que dependen de ellos.
«[Frenar el cambio climático] tiene un efecto muy profundo en las tasas de extinción, pero incluso en el mejor de los casos seguimos ante cambios globales bastante importantes», explicó Anna Phillips, zoóloga investigadora y conservadora de la Colección Nacional de Parásitos de Estados Unidos, en un comunicado de prensa.
Con este estudio, los investigadores han logrado una imagen más clara de cómo podrían estar amenazados de extinción los parásitos en un futuro próximo. Sin embargo, no saben cómo conservarlos.
Los parásitos se encuentran entre los organismos menos estudiados del planeta y «requieren un enfoque de conservación especializado, adaptado a su ciclo de vida singular, su enorme diversidad y los complejos servicios ecosistémicos que proporcionan», según el estudio.
Con el fin de conseguir la ayuda de otras personas para esta ardua tarea de proteger a los parásitos, los investigadores han creado lo que consideran la primera base de datos del mundo sobre la conservación de parásitos, un portal en línea que comparte lo que han averiguado sobre las amenazas que enfrenta cada especie de parásito incluida en su estudio. Esperan que esta información ayude a otras personas en sus propios esfuerzos por proteger a estas valiosas especies.





