Pese a un entorno divergente, se prevé que la economía verde crezca de 5 billones de dólares actuales a 7 billones de dólares en 2030.
Los ingresos verdes crecen, de media, el doble de rápido que los ingresos convencionales, mientras que las empresas que participan en los mercados verdes suelen obtener capital más barato y, por lo general, disfrutan de primas de valoración.
Los CEO pueden aplicar estrategias para prosperar en los mercados verdes, entre ellas impulsar la madurez de costes y la eficiencia tecnológica, colaborar con otras partes interesadas y atraer diversas fuentes de inversión.
La economía verde global ya está aquí. Considerada en su día un nicho, se ha convertido en un mercado de 5 billones de dólares que da forma a las industrias, la innovación y los flujos de inversión en todo el mundo. En la última década, se ha convertido en el segundo sector de mayor crecimiento, solo superado por la tecnología.
Si bien la atención pública se ha desplazado en medio de la inflación, las perturbaciones comerciales y las tensiones geopolíticas, la dinámica subyacente no se ha frenado. El caso de negocio de las inversiones en clima y resiliencia es más sólido que nunca, a medida que los costes tecnológicos bajan y la demanda se expande.
No obstante, entrar y prosperar en los mercados verdes exige superar retos específicos: mejorar la madurez tecnológica y la eficiencia de costes de las soluciones incipientes, navegar por las regulaciones y las alianzas en nuevos mercados y asegurar el acceso al capital.
El informe anual de la Alianza de CEO Líderes en Clima, Ya un mercado de varios billones de dólares: guía para CEO sobre el crecimiento en la economía verde, realizado en colaboración con BCG, analiza los mercados verdes como un motor clave del crecimiento empresarial y la competitividad, y ofrece a los CEO un marco para liderar en la economía verde.
Estos son los puntos clave del informe:
1. Un mercado en crecimiento de varios billones de dólares

La economía verde ya es un mercado de 5 billones de dólares y se prevé que crezca un 6 % anual hasta superar un valor de 7 billones de dólares en 2030. Hasta ahora, las soluciones de mitigación para reducir las emisiones han impulsado este rápido crecimiento, y los segmentos de transporte y movilidad representan la mayor parte, un tercio del crecimiento total de los ingresos verdes en 2024.
Sin embargo, de cara a 2030, las soluciones innovadoras relacionadas con la gestión del carbono y el metano, la agricultura y el uso del suelo, y la circularidad y la gestión de residuos crecerán más rápido (más de un 10 % anual).
Hoy, gracias al crecimiento explosivo de la electrificación posibilitada por la energía solar fotovoltaica, la energía eólica y las baterías, más de la mitad de las reducciones totales de emisiones necesarias para descarbonizar podrían lograrse mediante soluciones ya competitivas en costes.
Un 20 % adicional podría proceder de soluciones con una ligera desventaja de costes, como las bombas de calor y la bioenergía, cuyo caso comercial podría mejorar notablemente en los próximos años gracias a la madurez tecnológica y a la reducción de costes.
No obstante, las tecnologías de «descarbonización profunda», más inmaduras, fundamentales para la industria pesada, el transporte de larga distancia y la agricultura, presentan importantes desventajas de costes. Alcanzar la escala dependerá del apoyo gubernamental que haga estas soluciones más competitivas en costes.
Paralelamente, a medida que los fenómenos climáticos extremos se vuelven más frecuentes e intensos, la demanda de soluciones de resiliencia, como materiales de construcción a prueba del clima, tecnologías de refrigeración y servicios incipientes como la analítica climática especializada, seguirá creciendo más allá del billón de dólares que representan hoy, y adquirirá cada vez más peso más allá del Sur Global.
El crecimiento futuro de la economía verde será desigual y estará determinado por las dinámicas regionales. Los países que apuesten fuertemente por la economía verde verán una mayor proporción de oportunidades de crecimiento en los próximos años. El crecimiento verde está cada vez más liderado por China, que invierte más, innova más rápido y opera a una escala mayor que sus homólogos mundiales, especialmente en tecnologías de energía limpia. El centro de gravedad se desplaza cada vez más de Occidente a Oriente.
2. Un motor de crecimiento empresarial y competitividad

Las soluciones verdes son un motor de crecimiento empresarial y competitividad. Para muchas empresas líderes, la acción climática ha pasado de ser un ejercicio de cumplimiento normativo a convertirse en un motor central de crecimiento y competitividad, impulsado por la demanda del mercado.
El análisis de miles de empresas globales cotizadas realizado por el London Stock Exchange Group (LSEG) reveló que, de media, los ingresos verdes crecieron dos veces más rápido que los ingresos convencionales (12 % frente a 6 %) entre 2020 y 2024.
El análisis del informe también muestra que las empresas con ingresos verdes suelen obtener un coste de capital más bajo que las que no los tienen.
Además, las empresas con más de un 50 % de ingresos verdes suelen atraer valoraciones un 12-15 % superiores a las de sus competidores no verdes, lo que refleja la confianza de los inversores.
Pese al persistente mito de la disyuntiva entre sostenibilidad y beneficios, el mensaje es claro: invertir en la economía verde no lastra el balance, sino que puede ser un motor de valor probado.
3. Marco para CEO: prosperar en la economía verde

Dada la escala y la amplitud de la economía verde, el reto de los CEO no es si participar, sino cómo ganar.
Este informe recopila 14 estudios de caso y «lecciones aprendidas» de directivos destacados de la Alianza de CEO Líderes en Clima que ya han logrado expandirse con éxito gracias al crecimiento verde.
Según ellos, los CEO exitosos anclan sus estrategias en un propósito, tratando la sostenibilidad no como una iniciativa secundaria, sino como un motor central de la competitividad a largo plazo.
Después, garantizan una propuesta de valor atractiva para los clientes. Las empresas más exitosas satisficieron necesidades genuinas de los clientes con productos que no solo son sostenibles, sino también superiores en precio o calidad. Fueron más allá de «lo verde por lo verde» para ofrecer soluciones con sentido empresarial.
En lo relativo a la escalabilidad, los CEO exitosos alinearon sus organizaciones en torno a la rapidez y la rendición de cuentas, fomentando culturas ágiles, aprovechando la tecnología existente y reforzando las cadenas de suministro para resistir las perturbaciones.
Más allá de dominar los fundamentos, los estudios de caso muestran que los líderes ganadores tienden a aprovechar tres aceleradores clave del crecimiento:
Impulsan sin descanso la madurez tecnológica y la eficiencia de costes para que los productos verdes sean competitivos a escala.
Trabajaron con gobiernos, pares y socios de la cadena de valor no solo para desenvolverse, sino también para dar forma a los ecosistemas y a la regulación.
Dado que escalar negocios verdes requiere grandes inversiones, los mejores resultados han atraído diversas fuentes de capital inteligente, desde subvenciones públicas tradicionales y mixtas hasta fondos de inversión verde, bancos de desarrollo y otros.
Durante mucho tiempo se ha debatido si la economía verde puede generar rendimientos financieros reales. Este informe demuestra que ya no es una promesa lejana; los mercados verdes están aquí y crecen. Para quienes estén listos para captar valor en uno de los mercados de mayor crecimiento del mundo, el informe ofrece una guía práctica.



