En un mundo cada vez más frágil, la acción colectiva entre los líderes es la clave para implementar iniciativas eficaces de resiliencia climática.
En el centro de una acción colectiva eficaz se encuentra la capacidad de crear ecosistemas que trascienden los límites tradicionales.
Un ámbito en el que la acción colectiva demuestra su importancia crítica es la revitalización de la cuenca del río Yamuna, en la India.
Antes de la Reunión Anual del Foro Económico Mundial de 2024, escribí sobre la importancia de ecosistemas impulsados por la innovación para la transformación empresarial. Compartí mi experiencia en la construcción de estructuras para fomentar una cultura de colaboración para una transformación digital eficaz. Este año, me siento esperanzado y animado, ya que estas estructuras de colaboración entre instituciones se han traducido en mejoras sobre el terreno en un ámbito de especial interés para HCLTech: la gestión responsable del agua.
Estos primeros brotes verdes han reforzado mi convicción en el enfoque de crear ecosistemas colaborativos a través de los cuales las organizaciones pueden alcanzar sus objetivos más ambiciosos en materia de gestión ambiental y resiliencia climática.
Adoptar la acción colectiva para afrontar los desafíos climáticos
En una era marcada por el aumento de los desafíos climáticos, no se puede subestimar la importancia de la acción colectiva. Desde la mitigación de los efectos del calentamiento global hasta la lucha contra la escasez de recursos, ninguna entidad por sí sola –gubernamental, empresarial o sin ánimo de lucro– puede abordar estos apremiantes problemas en solitario. Lograr un impacto significativo y duradero requiere una acción colectiva que reúna diversas perspectivas, recursos y conocimientos especializados.
La acción colectiva no se limita a las alianzas; se trata de fomentar una mentalidad que prioriza un propósito compartido por encima de las agendas individuales. En todos los sectores y regiones, las organizaciones han demostrado que unir esfuerzos puede acelerar el progreso hacia objetivos ambiciosos. Ya sea desarrollando soluciones escalables para cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU o abordando problemas localizados como la escasez de agua, la acción colectiva convierte los desafíos complejos en oportunidades para la innovación y el fortalecimiento de la resiliencia.
En el centro de una acción colectiva eficaz se encuentra la capacidad de crear ecosistemas que trascienden los límites tradicionales. Estos ecosistemas se nutren de la confianza, el conocimiento compartido y el compromiso con la consecución de resultados a largo plazo. Las iniciativas más exitosas suelen surgir cuando las partes interesadas coinciden en objetivos comunes, implementan mecanismos para compartir recursos y fomentan un entorno de responsabilidad mutua.
Un ámbito crítico en el que la acción colectiva resulta indispensable es la lucha contra la crisis hídrica mundial. La escasez de agua, agravada por el cambio climático, amenaza a los ecosistemas, las economías y el bienestar humano en todo el mundo. Para 2030, se prevé que la demanda de agua supere la oferta en un 40 %, según la Organización de las Naciones Unidas. Esto subraya la urgente necesidad de una acción colectiva para mejorar la resiliencia hídrica.
En este contexto, nuestra propia experiencia en la consecución de resultados medibles en ámbitos críticos como la sostenibilidad ambiental, el empoderamiento de las comunidades y la gestión responsable del agua ha reforzado el valor de la acción colectiva. Mediante la creación de coaliciones centradas en fomentar el compromiso emocional con las comunidades afectadas, el diseño de metodologías escalables que otras organizaciones puedan replicar y la garantía de que las soluciones sean adaptables a distintos contextos, hemos sido testigos del potencial transformador de unir esfuerzos en torno a una visión compartida.
Esto se refleja en nuestra misión de mejorar la resiliencia hídrica en la cuenca del río Yamuna.
La acción colectiva de la cuenca del río Yamuna para la resiliencia hídrica
Una de nuestras iniciativas más ambiciosas es la restauración de la cuenca del río Yamuna, en la India. El Yamuna, el mayor afluente del río Ganges (también conocido como Ganga), es vital para millones de personas, ya que sustenta la agricultura, proporciona agua potable y preserva la biodiversidad. Sin embargo, la cuenca fluvial está sometida a una presión inmensa debido a la contaminación, el cambio climático y la sobreexplotación, lo que exige una intervención inmediata y coordinada para revitalizar y preservar este recurso hídrico esencial.
Según el propio análisis de HCLTech con las agencias gubernamentales locales, se han perdido el 99 % de los manantiales naturales del Yamuna en el Himalaya inferior, indispensables para el consumo y el riego. Mientras tanto, Delhi contribuye de forma significativa a la degradación de la cuenca, ya que el 80 % de sus residuos, junto con vertidos industriales adicionales, llega al río y contribuye a su deterioro ecológico.
HCLTech, a través de la HCLFoundation, ha asumido un papel de liderazgo para atender esta urgente necesidad, colaborando con una amplia red de custodios del agua, que incluye organizaciones sin ánimo de lucro, agencias gubernamentales y socios del sector privado. El colectivo que trabaja en la cuenca del río Yamuna ya ha revitalizado más de 140 estructuras hídricas, ha captado más de 34 000 millones de litros de agua en los últimos cinco años y ha plantado más de 600 000 árboles autóctonos para restaurar la biodiversidad de la región. También hemos plantado especies autóctonas en la zona alta del río y hemos logrado con éxito una tasa de supervivencia superior al 90 % de estas especies vegetales indígenas.
Nuestro objetivo es unir a diversos grupos de partes interesadas en una iniciativa que estamos formalizando como la Acción Colectiva de la Cuenca del Río Yamuna.
Esta iniciativa se basa en nuestra colaboración con el CEO Water Mandate, una iniciativa establecida por el Pacto Mundial de las Naciones Unidas (UNGC, por sus siglas en inglés) en colaboración con el Pacific Institute. El Mandato ofrece a las empresas la oportunidad de afrontar los retos hídricos mediante la creación de un foro que comparte las mejores prácticas y facilita las alianzas.
Mediante esta acción colectiva, estamos sentando las bases de estrategias de gestión del agua que favorezcan tanto la sostenibilidad ecológica como el bienestar de las comunidades que dependen del río Yamuna.
Un llamamiento a la acción colectiva por la resiliencia climática
Los desafíos ambientales a los que nos enfrentamos hoy –especialmente en ámbitos como la gestión responsable del agua– son sencillamente demasiado vastos para que cualquier entidad por sí sola pueda abordarlos. Construir resiliencia climática exige un enfoque colectivo, por lo que insto a mis colegas directores ejecutivos y líderes empresariales a unirse a nosotros en la Acción Colectiva de la Cuenca del Río Yamuna.
Mientras nos preparamos para la Reunión Anual 2025 del Foro en Davos, es evidente que el futuro de la economía inteligente depende en gran medida de un clima y unas comunidades resilientes. Al trabajar juntos para compartir recursos, aprovechar los datos y desarrollar una gobernanza adaptable, una acción colectiva puede lograr mucho más (y mucho antes) que cualquier entidad por sí sola. Le animo a invertir sus recursos en impulsar acciones colectivas que sean relevantes para usted y a compartir las lecciones aprendidas con el resto del mundo.



