Los ingenieros han inventado un fluido de alta densidad que genera dos veces y media más potencia y energía que el agua cuando se libera cuesta abajo.
Esto significa que podrían aprovecharse colinas de 200 metros —en lugar de montañas y presas— para generar energía hidroeléctrica.
Según la empresa RheEnergise, miles de colinas del Reino Unido, África y Europa son potencialmente aptas.
El mercado mundial del almacenamiento de energía debe multiplicar por 100 su tamaño actual para hacer frente al aumento de la demanda.
Según una empresa británica de energía renovable, las laderas son fuentes ocultas de energía que solo esperan ser aprovechadas.
RheEnergise ha desarrollado una forma de usar las colinas como «baterías» que generan y almacenan electricidad para cuando se necesite.
En lugar de usar agua, RheEnergise ha inventado un fluido dos veces y media más denso. Esto significa que puede proporcionar dos veces y media más potencia y energía cuando se libera cuesta abajo.
«A diferencia de los sistemas convencionales de almacenamiento de energía hidroeléctrica por bombeo, un sistema RheEnergise High-Density Hydro puede funcionar bajo colinas pequeñas en lugar de montañas», afirma la empresa en su sitio web.
Esto, a su vez, abre la posibilidad de que muchos más emplazamientos sean aptos para este tipo de sistema hidroeléctrico. Además, estos sistemas serían más rápidos y baratos de construir que las presas hidroeléctricas tradicionales, y también más sostenibles.
Según la empresa, unas 160.000 colinas de África, 80.000 de Europa y 9.500 del Reino Unido podrían aprovechar el nuevo sistema hidroeléctrico.
Cómo funciona
El fluido de alta densidad se bombea cuesta arriba cuando la demanda de energía es baja y se almacena en un depósito subterráneo. Cuando se necesita electricidad adicional, el fluido se libera cuesta abajo y pasa por turbinas generadoras. De este modo, la energía utilizada para bombear el agua cuesta arriba se devuelve a la red.
Los llamados sistemas de «bombeo hidroeléctrico», como estos, son una de las formas más antiguas de almacenamiento de energía y, tradicionalmente, utilizan embalses y presas para almacenar y liberar agua.
Ayudan a cubrir posibles déficits en el suministro eléctrico cuando la demanda es alta o disminuye la producción de la red eléctrica. También ayudan a compensar la estacionalidad de las energías renovables variables, como la eólica y la solar.
Un futuro renovable
Aunque la pandemia sin duda ha ralentizado el crecimiento mundial de las energías renovables, las tecnologías de generación de electricidad han demostrado ser bastante resilientes, según el informe Renewables 2020 de la Agencia Internacional de la Energía.
Según Bloomberg New Energy Finance, el mercado mundial del almacenamiento de energía debe multiplicar por 100 su tamaño actual, y se estima que superará los 620.000 millones de dólares en 2040.
La energía hidroeléctrica por bombeo representa alrededor del 96% de la capacidad mundial de almacenamiento de energía. Pero, a medida que sigue creciendo la demanda mundial de energía, también aumenta la necesidad de más proyectos de almacenamiento.
Y estos proyectos están surgiendo en todo tipo de formas y tamaños. Un proyecto con sede en Suiza utiliza bloques de hormigón para almacenar energía.
RheEnergise afirma que su sistema puede funcionar en colinas de 200 metros de altura y que aspira a poner en funcionamiento su primer sistema comercial en 2024, así como otros 100 sistemas durante la década siguiente.





