Los estados costeros como Florida sufren más los efectos de los huracanes que otros estados y, por tanto, experimentan las mayores perturbaciones del mercado laboral a causa de estos desastres.
Un estudio reciente analiza el efecto de los huracanes en el empleo y el crecimiento salarial en estos condados.
Los resultados muestran que el efecto de los huracanes en el crecimiento del empleo se percibe principalmente en la caída del crecimiento del empleo durante el trimestre posterior a un huracán.
La costa sureste de Estados Unidos está amenazada cada año por huracanes, algunos de los cuales reciben más cobertura mediática y recursos que otros. Los estados costeros como Florida sufren más los efectos de los huracanes impactos que otros estados y, por tanto, experimentan las mayores perturbaciones del mercado laboral a causa de estos desastres. Mi reciente estudio analiza el efecto de los huracanes en el empleo y el crecimiento salarial en los condados de Florida. El estudio también demuestra la importancia de utilizar medidas de la intensidad de los huracanes. Los resultados muestran que el efecto de los huracanes en el crecimiento del empleo se percibe principalmente en la caída del crecimiento del empleo durante el trimestre posterior a un huracán. Los huracanes intensos causan daños tanto a empleadores como a empleados, pero sus consecuencias son mayores para los empleados debido al desplazamiento laboral, que puede ser temporal o permanente. El traslado temporal a zonas no afectadas por los huracanes impide que los trabajadores accedan al empleo y los ingresos que necesitan para hacer frente a problemas posteriores al huracán, como conseguir una vivienda segura. Cuando el traslado es permanente, los trabajadores se enfrentan al reto de buscar nuevos empleos. El proceso de reasentamiento puede provocar desempleo de larga duración, nuevos episodios de pérdida de empleo y salarios más bajos.
Los huracanes más intensos perjudican tanto a trabajadores como a empleadores, pero afectan más a los trabajadores
Todos los huracanes, independientemente de su intensidad, reducirán el crecimiento del empleo en los condados afectados. Esta reducción puede atribuirse a los efectos de los huracanes tanto en los trabajadores como en los empleadores. En el caso de los trabajadores, puede que no puedan volver al trabajo mientras afrontan las consecuencias de un huracán, que quizá haya causado lesiones, muertes o el traslado a una vivienda segura debido a los daños materiales. En algunos casos, las circunstancias de vivienda posteriores al huracán obligan a los trabajadores a residir demasiado lejos de sus empleadores, lo que les lleva a buscar un nuevo empleo en otro lugar. Estas posibilidades reducen la cantidad de trabajadores disponibles para que los empleadores vuelvan a abrir. Para algunos, también existe el beneficio a corto plazo de un mayor crecimiento salarial en las zonas afectadas debido a la competencia por la mano de obra disponible. La duración de este proceso depende del grado de los daños causados por el huracán. Los huracanes más intensos (categorías 4 y 5) tuvieron el mayor impacto, pues afectaron tanto al empleo como al crecimiento salarial, mientras que se demostró que los huracanes menos intensos (categorías 1 a 3) afectaban principalmente al crecimiento del empleo.
La reducción del crecimiento del empleo se debe a los daños físicos a las empresas y a los servicios necesarios para su funcionamiento (por ejemplo, electricidad, agua y redes de transporte). Las tormentas también reducen temporalmente la demanda de algunos bienes y servicios, como los artículos de lujo y el turismo. El turismo es especialmente importante para los condados costeros. Presentar reclamaciones al seguro y solicitar ayuda financiera resulta difícil, sobre todo para las pequeñas empresas, que se caracterizan por tener menos ingresos y empleados. Estos retrasos en las operaciones provocan el cierre de muchas pequeñas empresas.
Los efectos de los huracanes en el mercado laboral son mayores en Florida que en otros estados del sureste
En vez de basarse en el supuesto de que los mercados laborales de los distintos condados de Florida son lo bastante similares como para comparar los condados afectados y no afectados dentro del estado, se utilizaron datos de condados de otros estados costeros como unidades de comparación. Estos condados mostraban tendencias del mercado laboral similares a las de los condados afectados de Florida. Para esta parte del estudio se utilizaron condados de otros seis estados del sureste (Alabama, Georgia, Luisiana, Misisipi, Carolina del Norte y Carolina del Sur). La figura 1 (a continuación) muestra la probabilidad de que los condados de los siete estados hayan sufrido huracanes. Estas probabilidades sirvieron para orientar la selección de los condados más similares a los condados afectados de Florida en cuanto a su historial de huracanes. Los hallazgos respaldaron la conclusión general del estudio: los huracanes reducen el crecimiento del empleo. Tanto en el caso de los huracanes intensos como en el de los menos intensos, también se observó un menor crecimiento salarial en los condados afectados de Florida. Esto demuestra que los huracanes reducen el crecimiento del empleo y que, en los puestos de trabajo que se crean, el crecimiento de la remuneración es menor que en condados similares de otros estados del sureste.
Mejorar la medición de los huracanes para facilitar mejores decisiones políticas
Para realizar el análisis presentado en el estudio, se aplicó una técnica de medición mejorada que estima qué condados sufrieron vientos con fuerza de huracán en cada episodio. La figura 2 (a continuación) muestra el huracán Charley y los condados que sufrieron vientos con fuerza de huracán cuando pasó. La técnica de medición destaca el amplio impacto de los huracanes, incluso cuando no atraviesan directamente un condado. Este enfoque ofrece mayor precisión que los métodos de medición basados en la trayectoria del centro del huracán. La figura 2 muestra que los condados del noreste de Florida experimentaron vientos menos intensos del huracán. Esta información no podría obtenerse simplemente observando la trayectoria de la tormenta. Debe tenerse en cuenta la intensidad del huracán en todos los puntos de su trayectoria.
La figura 3 (a continuación) destaca la utilidad de medir la intensidad de los huracanes. A partir de las declaraciones de zonas de desastre para el huracán Andrew de la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), el panel (A) muestra los condados designados como zonas de desastre. El panel (B) presenta un diagrama similar que muestra los condados que experimentaron las velocidades del viento más intensas, según la técnica de medición utilizada en el estudio. La figura incluye un círculo rosa trazado sobre la trayectoria del huracán en el panel (B), con un radio de 30 kilómetros. Según el método de medición presentado en la literatura económica anterior, solo se clasificarían como afectados los condados situados dentro del círculo rosa. Así vemos que este método clasificaría como no afectados algunos condados que sufrieron daños, lo que daría lugar a un error de medición.
La planificación estatal y local ante desastres debe priorizar el mantenimiento de las infraestructuras y la distribución equitativa de la ayuda para desastres
Las políticas destinadas a garantizar la viabilidad de las pequeñas empresas después de los huracanes serán muy beneficiosas para los empleadores afectados y sus empleados. Muchas pequeñas empresas que operan en zonas propensas a los huracanes funcionan con un flujo de caja. Esto facilita que estos empleadores cierren cuando se producen retrasos prolongados en los servicios esenciales y se paralizan las actividades comerciales. Facilitar el acceso de las pequeñas empresas a fondos para recuperarse tras los huracanes es una forma eficaz de ayudarlas a reanudar sus actividades. Los empleadores tienen distintas necesidades de servicios esenciales, como electricidad, teléfono, agua y alcantarillado, y gas natural. Es difícil prever los efectos de los huracanes en estos servicios. Las autoridades de los condados y los estados propensos a los huracanes deben hacer un inventario adecuado de las infraestructuras críticas para garantizar su integridad en caso de huracán.
El desplazamiento de la población también es una consecuencia de los huracanes. Para que los trabajadores puedan volver al trabajo de forma efectiva, es necesario atender sus necesidades de vivienda. Los hogares de bajos ingresos, especialmente los inquilinos con bajos ingresos, son especialmente vulnerables. Las pruebas muestran que es más probable que se deniegue la ayuda financiera de FEMA a los inquilinos con bajos ingresos que a los propietarios de viviendas. Atender las consecuencias inmediatas de los huracanes en materia de vivienda, especialmente en las comunidades económicamente vulnerables, permitirá que los trabajadores vuelvan antes al trabajo. También aliviará la carga de buscar empleo y las posibles dificultades que podrían surgir en otro lugar, si no es viable desplazarse hasta el antiguo lugar de trabajo.
Las autoridades públicas necesitan conocer mejor los efectos de los huracanes en empleadores y empleados, y los investigadores deben utilizar medidas cuidadosamente diseñadas para respaldar las decisiones de las autoridades.



