Sabemos que ninguna otra especie ha tenido un impacto tan grande en el planeta como nosotros. Lo que no sabíamos —hasta ahora— era cómo cuantificar ese impacto. Sin embargo, gracias a las estimaciones de un nuevo informe, ahora podemos calcular que la producción material total de la humanidad en la Tierra supera los 30 billones de toneladas.
¿Quién llegó a esa cifra?
La investigación se publicó en la revista Anthropocene Review, una revista científica que reúne artículos revisados por pares sobre la naturaleza de la época geológica actual, definida por la presencia del ser humano.
Mientras que la biosfera engloba la masa total de todos los seres vivos de la Tierra, la tecnosfera incluye la suma de la producción material de la humanidad. Eso es lo que la investigación pretende calcular.

Los mayores aportes materiales
El informe desglosa el impacto humano según distintos ámbitos de actividad. Estos son los 10 principales, representados en el gráfico de Statista de arriba. Las zonas urbanas tienen, con diferencia, el mayor impacto (11,1 billones de toneladas), seguidas por las viviendas rurales, con 6,3 billones. Los autores señalan que, aunque estas cifras son difíciles de garantizar con precisión, su orden de magnitud es correcto.
Una cuestión de peso
En la actualidad, la biomasa de toda la humanidad equivale aproximadamente a 300 millones de toneladas. Esto es más del doble que la de todos los grandes vertebrados terrestres que vivieron en la Tierra antes de la civilización humana, y un orden de magnitud superior a la de todos los vertebrados que viven actualmente en estado salvaje.
Con 30,11 billones de toneladas, el tamaño de la tecnosfera es cinco órdenes de magnitud mayor incluso que eso. Equivale a cubrir cada metro cuadrado de la superficie terrestre con casi 50 kg de materia.
El dióxido de carbono atmosférico representa solo una pequeña parte de la tecnosfera, y nuestra producción de este gas nocivo asciende actualmente a 1 billón de toneladas. Aunque eso solo contribuye a un tercio del total, basta para igualar el peso de 150.000 pirámides egipcias. También bastaría para formar una capa de aproximadamente 1 metro de espesor sobre todo el planeta, que aumenta su grosor un milímetro cada quince días. Y eso sin contar la cuarta parte de nuestras emisiones de dióxido de carbono que se hunde en los océanos.




