En los últimos meses, las olas de calor han causado estragos en Europa, provocando incendios forestales, sequías y muertes.
A los expertos les preocupa que estas olas de calor se conviertan en la nueva normalidad de la región.
Aquí tienes 5 aspectos clave que debes conocer sobre el clima extremo del verano en Europa.
Durante los últimos meses, la abrasadora ola de calor en Europa ha causado estragos en toda la región, provocando incendios forestales devastadores, sequías graves y miles de muertes.
Las temperaturas récord de la UE acaparan titulares en todo el mundo, mientras los expertos temen que estas olas de calor extremas se conviertan en la nueva normalidad.
Las olas de calor en Europa
Dada la gran cantidad de cobertura sobre el tema, revisamos decenas de artículos e hilos de Twitter (para que no tengas que hacerlo tú) y elaboramos una lista de los cinco aspectos principales que debes conocer sobre la sofocante ola de calor en Europa.
1. Las altas temperaturas están batiendo récords
Las temperaturas han alcanzado máximos históricos en toda la región.
El lunes 18 de julio, decenas de localidades de Francia registraron temperaturas récord de hasta 42 °C (107,6 °F). Esa misma semana, el Reino Unido vivió el día más caluroso jamás registrado, con 40,3 °C (104,5 °F), y superó el récord anterior de Gran Bretaña, de 38,7 °C (101,7 °F), establecido en 2019.
El calor en Londres no tenía precedentes, por lo que el servicio ferroviario nacional de la ciudad emitió una alerta pública e instó a los pasajeros a quedarse en casa y viajar solo si era necesario. Algunas de las principales líneas ferroviarias incluso cerraron durante parte del martes 19 de julio.
2. Europa sufre los estragos de la ola de calor
El calor abrasador está alimentando incendios forestales devastadores en todo el continente. Al 20 de julio, se estima que 1.977 incendios forestales habían arrasado la región en 2022: casi 3 veces la cantidad promedio, según datos históricos del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales.
Los países mediterráneos han sido especialmente afectados, y miles de personas en Portugal, España y Francia han evacuado sus hogares.
3. Aguas (muy) bajas
Además de los devastadores incendios forestales, la ola de calor en Europa también está causando una serie de sequías en toda la región.
Aunque la mayoría de las ciudades europeas tienen al menos un río o lago que atraviesa su paisaje urbano, estos ríos y cuerpos de agua corren el riesgo de secarse. Por ejemplo, a principios de julio, el río Po de Italia sufría una sequía tan grave que el Gobierno del país declaró el estado de emergencia en cinco regiones diferentes.
4. La demanda de energía está creando una situación incómoda
El año pasado, Europa fijó objetivos ambiciosos para reducir 55 % de sus emisiones de gases de efecto invernadero para 2030.
Sin embargo, tras una crisis energética mundial, muchos países europeos han puesto en pausa sus planes de transición ecológica y recurren a combustibles «más sucios», como el carbón, para mantener sus economías en funcionamiento como de costumbre. El momento resulta un tanto incómodo, dado que la región está ahora envuelta en temperaturas récord que, según los expertos, tienen origen humano.
El mencionado «bajo caudal» de muchos ríos europeos también está afectando a la generación hidroeléctrica e incluso a la nuclear, ya que no hay suficiente agua disponible para la refrigeración.
En el lado positivo, al menos Alemania ha avanzado en materia de energía renovable: el 17 de julio, el país generó una cantidad récord de electricidad a partir de paneles solares.
5. El cambio climático es un factor, pero las olas de calor son complejas
Los expertos afirman que el cambio climático influye en estas olas de calor récord. En todo el mundo, las temperaturas de la superficie terrestre han aumentado alrededor de 1,0 °C (1,8 °F) desde la década de 1850, y los científicos sostienen que este aumento de temperatura se ha visto influido de manera indiscutible por la actividad humana.
Sin embargo, puede que haya otros factores que influyan en estas olas de calor extremas. Aunque es difícil precisar los detalles debido a la variabilidad del clima, un estudio reciente publicado en Nature Communications concluyó que el agravamiento de las olas de calor en Europa podría atribuirse en parte a cambios en las corrientes de aire, que llevan aire caliente del norte de África a Europa.
En resumen
Al menos 1.500 personas han muerto hasta ahora durante esta ola de calor récord. Y como se espera que las temperaturas sigan siendo altas en toda la región durante al menos otra semana, es probable que esta cifra aumente.
Por lo general, las viviendas europeas no están bien preparadas para temperaturas excepcionalmente altas y, dado que el continente tiene la edad mediana más alta de todas las regiones, su población es especialmente vulnerable a los efectos negativos del clima extremo.
El clima extremo también está afectando los medios de vida. Las temperaturas están secando el suelo, lo que crea condiciones de cultivo desfavorables para los agricultores de maíz de Francia, Rumanía y España, los principales productores de maíz de la región.
En pocas palabras, la ola de calor en Europa está teniendo efectos devastadores en su economía y sus infraestructuras, así como en el bienestar general de la población de la región.





