Así es como las olas de calor pueden afectar a las economías, así como a las personas y la fauna

Two cargo ships on water during daytime. Between 1980 and 2000, heat waves in 32 European countries cost up to $71 billion.
Between 1980 and 2000, heat waves in 32 European countries cost up to $71 billion.Image: Unsplash/William william
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  • Países de todo el mundo registraron temperaturas máximas récord en 2022.

  • Los científicos del clima esperan que continúen las olas de calor sin precedentes.

  • Entre 1998 y 2017, más de 166.000 personas murieron a causa de las olas de calor.

  • Pero el calor extremo también afecta a las economías: entre 1980 y 2000, las olas de calor en 32 países europeos costaron hasta 71.000 millones de dólares.

  • Es vital acelerar la transición a fuentes de energía limpia, afirman los científicos.

«Estamos viviendo un infierno». Así describió una persona la reciente ola de calor sin precedentes en Pakistán.

A principios de este año, Australia registró su día más caluroso, con una temperatura de 50,7 °C en su costa occidental, mientras que Delhi, en India, registró en mayo su temperatura más alta hasta la fecha: 49 °C. Mientras tanto, en los últimos días y semanas se han registrado temperaturas que baten récords en Europa y el norte de África, y vastas zonas del centro de Estados Unidos siguen soportando un calor abrasador.

Europa occidental sufrió olas de calor extremo en julio de 2022. Image: OMM

El impacto mortal de las olas de calor

Las olas de calor pueden ser mortales; las personas mayores corren un riesgo especial de agotamiento por calor y golpe de calor. Según la Organización Mundial de la Salud, entre 1998 y 2017, murieron más de 166.000 personas a causa de las olas de calor. Solo en el Reino Unido, las temperaturas sofocantes se cobraron más de 2.500 vidas en el verano de 2020.

Los expertos predicen que el cambio climático aumentará la frecuencia y la intensidad del calor extremo. Los científicos del clima esperan que las olas de calor se conviertan en la «nueva normalidad», y World Weather Attribution afirmó recientemente que el cambio climático hizo que el calor prolongado y devastador de principios de este año en India y Pakistán fuera 30 veces más probable.

Además de generar condiciones peligrosas para la salud, las olas de calor aumentan la probabilidad de sequías y alimentan los incendios forestales, que afectan tanto a los animales como a las personas, señala NBC News.

Las olas de calor pueden afectar a las economías, así como a las personas y la fauna

Además de la amenaza inmediata para la vida, las temperaturas extremas también pueden afectar a las economías.

«Los períodos prolongados de calor intenso pueden provocar más visitas al hospital, una fuerte caída de la productividad en la construcción y la agricultura, menores rendimientos agrícolas e incluso daños directos a las infraestructuras», señala Phys.org.

Según The Conversation, los empleados son menos productivos cuando hace calor, incluso si trabajan en interiores, mientras que a los niños les cuesta aprender con calor extremo, lo que se traduce en menores ingresos a lo largo de su vida y, a su vez, perjudica el crecimiento económico futuro. De hecho, un estudio de 2018 concluyó que las economías de los estados de EE. UU. tienden a crecer a un ritmo más lento durante los veranos calurosos. «Los datos muestran que el crecimiento anual disminuye entre 0,15 y 0,25 puntos porcentuales por cada grado Fahrenheit que la temperatura media estival de un estado supera lo normal».

Y no es que el aire acondicionado sea una solución sencilla. Para algunas personas, esta tecnología no es práctica (quienes trabajan al aire libre) o resulta económicamente inaccesible. Y allí donde el aire acondicionado sí es una opción, tiene consecuencias a largo plazo. Un estudio prevé que, para 2100, un mayor uso del aire acondicionado podría aumentar un 83 % el consumo de energía residencial en todo el mundo. Y, como señala The Conversation, «si esa energía procede de combustibles fósiles, podría acabar intensificando las olas de calor que provocaron el aumento de la demanda en primer lugar».

El costo económico de las olas de calor

Un examen más detallado de los efectos del calor extremo en las economías revela estadísticas muy preocupantes. Por ejemplo, la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) estima que, entre 1980 y 2000, las olas de calor en 32 países europeos costaron hasta 71.000 millones de dólares; y eso sin tener en cuenta las olas de calor mortales de las últimas dos décadas.

Mientras tanto, la Organización Internacional del Trabajo (OIT) prevé que, para 2030, las olas de calor podrían reducir en más del 2 % el número de horas trabajadas en todo el mundo. Esto equivale a 80 millones de empleos a tiempo completo y a un costo de 2,4 billones de dólares, casi 10 veces la cifra de 1995, señala Phys.org.

¿Qué ocurrirá ahora?

Según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), los efectos negativos del cambio climático están aumentando mucho más rápido de lo que los científicos preveían hace menos de una década. Las advertencias son alarmantes, en particular la conclusión del grupo de que un aumento de la temperatura mundial de más de 1,5 °C con respecto a los niveles preindustriales podría provocar cambios permanentes y potencialmente catastróficos en nuestro mundo.

Acelerar la transición a fuentes de energía limpia es vital, afirman los científicos.

Mientras tanto, los expertos afirman que esposible prepararse para las olas de calor, tanto física como económicamente. Amar Rahman, de Zurich Insurance Group, cree que la clave es la «adaptación». Entre sus recomendaciones, incluye algunas dirigidas a las empresas que, según afirma, «deben adaptar sus edificios, infraestructuras y horarios de trabajo a las temperaturas más altas».

También hay beneficios en la llamada «ecologización urbana», que consiste en plantar más árboles y otra vegetación para ayudar a refrescar las ciudades y los pueblos.

A nivel individual, es importante mantener la circulación del aire en las habitaciones y los edificios, así como mantenerse hidratado.

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