La concentración de dióxido de carbono en la atmósfera pasó de 405,5 partes por millón en 2017 a 407,8 ppm en 2018
La Organización Meteorológica Mundial constató que el aumento anual de otro gas de efecto invernadero, el metano, fue el más alto desde 1998
Las cifras se dan a conocer antes de la cumbre de la ONU sobre el cambio climático que se celebrará en Madrid la próxima semana
Los gases de efecto invernadero en la atmósfera alcanzaron un nuevo récord en 2018, superando el aumento anual medio de la última década y reforzando patrones meteorológicos cada vez más perjudiciales, según declaró el lunes la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
El Boletín sobre Gases de Efecto Invernadero de la agencia de la ONU forma parte de una serie de estudios que se publicarán antes de la cumbre de la ONU sobre el cambio climático que se celebrará en Madrid la próxima semana, y se espera que oriente los debates que allí tengan lugar. Mide la concentración atmosférica de los gases responsables del calentamiento global, y no las emisiones.
«No hay señales de desaceleración, y mucho menos de descenso, en la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera, pese a todos los compromisos asumidos en virtud del Acuerdo de París sobre el Cambio Climático», declaró el secretario general de la OMM, Petteri Taalas.
«Esta tendencia continua a largo plazo significa que las generaciones futuras se enfrentarán a repercusiones del cambio climático cada vez más graves, entre ellas el aumento de las temperaturas, fenómenos meteorológicos más extremos, estrés hídrico, subida del nivel del mar y alteraciones de los ecosistemas marinos y terrestres», indicaba un resumen del informe.
La concentración de dióxido de carbono, producto de la quema de combustibles fósiles y principal factor que contribuye al calentamiento global, aumentó de 405,5 partes por millón en 2017 a 407,8 ppm en 2018, superando el aumento anual medio de 2,06 ppm registrado entre 2005 y 2015, según indica el informe de la OMM.
Independientemente de las políticas futuras, el dióxido de carbono permanece en la atmósfera durante siglos, lo que mantiene las tendencias de calentamiento.
«Cabe recordar que la última vez que la Tierra experimentó una concentración comparable de CO2 fue hace entre 3 y 5 millones de años», declaró Taalas.
«Más esperanzado de lo que solía estar»
El aumento anual del metano, un gas de efecto invernadero más potente que el CO2 pero que se disipa más rápidamente, fue el más alto desde 1998, según indica el informe, que incluye datos de decenas de lugares, así como mediciones navales y aéreas.
En el caso del óxido nitroso, que contribuye al deterioro de la capa de ozono de la atmósfera y expone a los seres humanos a rayos ultravioleta nocivos, fue el mayor aumento jamás registrado.
Preguntado por las conversaciones de Madrid, que comienzan el 2 de diciembre, Taalas afirmó que existen razones para el optimismo.

«Lo positivo es que la visibilidad de estas cuestiones es mayor que nunca», dijo a los periodistas. «Personalmente, estoy más esperanzado que hace 10 años, pero, por supuesto, tenemos que acelerar el proceso».
El informe anual «brecha de emisiones» del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), que se publicará el martes, evalúa si las políticas de reducción de emisiones de los países son suficientes para alcanzar los objetivos acordados de limitar el calentamiento global a entre 1,5 y 2 grados Celsius (entre 2,7 y 3,6 grados Fahrenheit).

La semana pasada, un informe coescrito por el PNUMA reveló que los principales productores de combustibles fósiles están a punto de incumplir los objetivos ambientales mundiales con su extracción de carbón, petróleo y gas en la próxima década.
Más tarde, el lunes, una mayoría de los eurodiputados de la Unión Europea pretendía declarar simbólicamente una «emergencia climática» durante un debate sobre la conferencia de Madrid, con el fin de aumentar la presión sobre el próximo ejecutivo de la UE para que asuma un papel de liderazgo más firme en la lucha contra el cambio climático.






