Estas son las 7 medidas que debemos adoptar para volver al buen camino y limitar el calentamiento global a 1,5 °C

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The importance of limiting global warming to 1.5°C is widely recognized.Image: Unsplash/ Li-An Lim
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  • Un nuevo informe mide nuestros avances hacia el cambio sistémico necesario para cumplir los objetivos climáticos, y concluye que nos quedamos muy lejos.

  • El aumento del uso del gas para la generación de energía, las mayores emisiones de la producción de acero y la continua destrucción de los manglares se encuentran entre los problemas más preocupantes.

  • El World Resources Institute identifica siete áreas clave que deben abordarse si queremos alcanzar los objetivos de reducción de emisiones para 2030.

La importancia de limitar el calentamiento global a 1,5 °C está ampliamente reconocida, pero también lo está el hecho de que el cambio sistémico necesario no se está produciendo ni de lejos con la rapidez suficiente.

Muchos de los objetivos fijados para 2030 no se cumplirán y las emisiones siguen aumentando. Aunque hay señales de avance, sin una acción significativamente acelerada, la ventana para limitar el calentamiento global a niveles “aceptables” se cerrará.

Un nuevo informe de Systems Change Lab, una coalición de organismos que impulsan una acción climática positiva, examina los avances en 40 indicadores de cambio y destaca dónde están surgiendo brechas. Estos indicadores sirven como medidas clave del cambio sistémico necesario para reducir a la mitad las emisiones mundiales para 2030, con el fin de preservar el límite de calentamiento global de 1,5 °C.

La electricidad y el calor siguen siendo la mayor fuente individual de emisiones.Image: State of Climate Action 2022.

Avances, pero no lo suficientemente rápidos

De las 40 áreas evaluadas, se avanza, pero de forma insuficientemente rápida en seis áreas y muy por debajo del ritmo necesario en 21. Nos dirigimos en la dirección equivocada en cinco áreas, y no hay datos suficientes para evaluar las ocho restantes.

Especialmente preocupante es el aumento del uso del gas para la producción de electricidad, pese a los objetivos de priorizar la energía verde, y el aumento continuo de las emisiones de la producción de acero. El uso de vehículos de pasajeros sigue aumentando, al igual que las emisiones de la agricultura. Y los esfuerzos por fomentar los manglares, cruciales – un sumidero natural de carbono excepcional – también están fracasando estrepitosamente.

El consumo de carbón se ha recuperado con fuerza a medida que la pandemia ha ido cediendo.Image: State of Climate Action 2022.

Sin embargo, hay algunos aspectos positivos. La proporción de electricidad generada por energías renovables ha aumentado del 20 % en 1990 al 29 % en 2020. Los precios de las baterías han bajado significativamente, lo que hace que los nuevos vehículos eléctricos (VE) tengan un precio comparable al de las alternativas de combustibles fósiles. Y, de la mano de esto, las ventas de VE están aumentando, y muchos países han fijado una fecha límite para eliminar gradualmente la venta de automóviles nuevos de gasolina y diésel.

Como señalan los autores del informe, estos cambios no se produjeron por sí solos. Demuestran lo que se puede lograr con esfuerzos coordinados y concertados por parte de los responsables políticos y la industria, con políticas e inversiones de apoyo.

La Conferencia anual de las Partes (COP), que reúne a líderes políticos y empresariales junto con expertos y defensores del clima, es una de esas oportunidades para impulsar la acción. Uno de los mayores logros de la COP27 este año fue un acuerdo para proporcionar pagos por pérdidas y daños a los países vulnerables afectados por el cambio climático.

La producción de cemento es uno de los procesos industriales con mayor intensidad de carbono.Image: State of Climate Action 2022.

Ani Dasgupta, directora ejecutiva del World Resources Institute (WRI), una de las organizaciones responsables del informe, declaró a The Guardian: “El mundo ha visto la devastación provocada por solo 1,1 °C de calentamiento. Cada fracción de grado importa en la lucha por proteger a las personas y al planeta. Estamos viendo avances importantes en la lucha contra el cambio climático, pero todavía no estamos ganando en ningún sector.”

Teniendo esto en cuenta, estas son las siete medidas que el WRI identifica como necesarias si queremos alcanzar todavía nuestro límite de 1,5 °C.

1. Eliminar la generación de energía a partir del carbón seis veces más rápido. Esto equivale a retirar 925 centrales de carbón de tamaño medio al año. Una fuerte caída del consumo de carbón durante la pandemia redujo la intensidad de carbono de la producción de electricidad, pero se espera que se recupere con fuerza.

2. Mejorar la intensidad energética de las operaciones de los edificios cinco veces más rápido en los edificios comerciales y siete veces más rápido en los residenciales. La intensidad energética de los edificios disminuyó en la década de 2000 y a principios de la de 2010, pero esta tendencia se ha ido estancando desde entonces.

3. Reducir la cantidad de dióxido de carbono emitida por tonelada de cemento producida más de 10 veces más rápido. La producción de cemento es un proceso especialmente intensivo en carbono, aunque están empezando a surgir tecnologías que reciclan el cemento, además de utilizarlo como almacén de carbono.

4. Ampliar los sistemas de transporte público, incluidos los metros, los trenes ligeros y las redes de autobuses de tránsito rápido, en las ciudades con mayores emisiones del mundo, seis veces más rápido. El informe señala que los políticos de todo el mundo siguen destinando muy pocos fondos al transporte público y a facilitar la marcha a pie y en bicicleta. Los nuevos desarrollos priorizan con demasiada frecuencia los desplazamientos en automóvil frente a alternativas asequibles y eficientes en el uso de recursos.

5. Reducir la tasa anual de deforestación dos veces y media más rápido, lo que equivale a evitar la deforestación en una superficie aproximadamente igual a toda la tierra cultivable de Suiza. Detener la deforestación, la degradación de las turberas y la pérdida de manglares es fundamental para alcanzar los objetivos de carbono a corto plazo y para la mitigación.

6. Avanzar hacia dietas más saludables y sostenibles cinco veces más rápido, reduciendo el consumo per cápita de carne de rumiantes hasta equivaler a dos hamburguesas por semana en Europa, las Américas y Oceanía. Los gobiernos y las empresas deben promover cambios en la dieta con bajas emisiones de carbono.

7. Eliminar la financiación pública de los combustibles fósiles cinco veces más rápido, lo que equivale a reducir las subvenciones en un promedio de 69 000 millones de dólares al año. La relajación de las restricciones de confinamiento y la guerra en Ucrania han impulsado las subvenciones al alza. Y, aunque aún no se dispone de datos completos para 2021 o 2022, las subvenciones a la producción y al consumo en 51 economías principales, que cubren el 85 % del suministro energético mundial, casi se duplicaron con respecto a los niveles de 2020 hasta alcanzar los 697 000 millones de dólares en 2022, según el informe.

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