La quema de combustibles fósiles causa casi una de cada cinco muertes en todo el mundo.
Un nuevo estudio concluyó que la cifra de muertes es casi el doble de lo que se creía hasta ahora.
Las iniciativas de China para mejorar la calidad del aire han salvado 1,5 millones de vidas, pero el país sigue registrando la cifra de muertes más alta.
Los investigadores instan a los responsables de formular políticas a dar el paso hacia las energías limpias.
La contaminación por combustibles fósiles fue responsable de casi una de cada cinco muertes en 2018, según un nuevo estudio que ha impulsado llamamientos para que los gobiernos y las empresas hagan más por avanzar hacia las energías limpias.
Más de ocho millones de personas murieron por inhalar partículas diminutas procedentes de la quema de combustibles fósiles en 2018, según una investigación de la Universidad de Harvard, en colaboración con la Universidad de Birmingham, la Universidad de Leicester y el University College de Londres.
Descubrieron que la contaminación por partículas fue responsable del 18% de las muertes en 2018, casi el doble del nivelestimado hasta entonces. En 2016, la Organización Mundial de la Salud (OMS) situó la cifra mundial de muertes por contaminación atmosférica en 4,2 millones.
Ya sabemos que más de nueve de cada diez personas viven en zonas donde la contaminación atmosférica supera los niveles de seguridad de la OMS. Entonces, ¿cómo llegaron los investigadores a estas cifras tan alarmantes de muertes relacionadas con los combustibles fósiles?
El estudio adoptó un nuevo enfoque: utilizó una herramienta de modelización atmosférica en 3D para localizar las mayores concentraciones de contaminación por partículas finas (PM2,5) en todo el mundo y combinó esos datos con mediciones más precisas de sus efectos.
La cifra de muertes, subestimada
Además de confirmar que las regiones con mayor contaminación atmosférica tienen las tasas de mortalidad más altas, el estudio, publicado en la revista Environmental Research, concluyó que se había subestimado el número de muertes en esas regiones.
Aunque China ha logrado una drástica reducción de la contaminación por partículas —las cifras casi se redujeron a la mitad entre 2012 y 2018—, el país sigue registrando la cifra de muertes más alta (3,9 millones), seguido de India (2,5 millones).
El estudio concluyó que, sin sus iniciativas para mejorar la calidad del aire, la cifra de muertes en China habría sido aún mayor. Además de salvar 1,5 millones de vidas en China, las medidas también redujeron en casi un millón las muertes por contaminación por partículas fuera del país.
También se demostró que en América del Norte, Europa y Asia se producían más muertes por partículas de lo que se creía. En general, el estudio observó tasas de mortalidad más altas entre las personas expuestas durante mucho tiempo a las emisiones de combustibles fósiles, incluso en niveles relativamente bajos.
Transición a las energías limpias
«Nuestro estudio se suma a las crecientes pruebas de que la contaminación atmosférica provocada por la dependencia continuada de los combustibles fósiles perjudica la salud mundial», afirmó la profesora Eloise Marais del University College de Londres, una de las autoras del informe.
«No podemos, en conciencia, seguir dependiendo de los combustibles fósiles sabiendo que tienen efectos tan graves para la salud y que existen alternativas viables y más limpias», añadió.
El profesor de Harvard Joel Schwartz, otro de los autores del informe, afirmó que a menudo los debates sobre los efectos nocivos de la quema de combustibles fósiles se centraban en las emisiones de CO2 y el cambio climático, y pasaban por alto el daño a la salud causado por los contaminantes emitidos junto con los gases de efecto invernadero.
«Esperamos que, al cuantificar las consecuencias de la combustión de combustibles fósiles para la salud, podamos transmitir un mensaje claro a los responsables de formular políticas y a las partes interesadas sobre los beneficios de la transición a fuentes de energía alternativas», afirmó.
Los líderes mundiales encuestados para el informe sobre riesgos globales de 2021 del Foro Económico Mundialclasificaron los daños ambientales causados por el ser humano, como la contaminación atmosférica, entre los diez principales peligros inmediatos que afronta el planeta. También lo situaron como el tercer riesgo con más probabilidades de materializarse en 2021.

