Entre 1998 y 2017, más de medio millón de personas perdieron la vida a causa de fenómenos meteorológicos extremos, mientras que las pérdidas ascendieron a 3,47 billones de dólares (en PPA)
Entre 1998 y 2017, Myanmar registró 7.000 muertes por fenómenos meteorológicos extremos, con diferencia la cifra más alta de cualquier país
Los fenómenos meteorológicos extremos son cada vez más frecuentes e intensos como resultado del cambio climático. Ya son una dura realidad para comunidades de todo el mundo y, entre 1998 y 2017, 526.000 personas perdieron la vida a causa de ellos, mientras que las pérdidas económicas ascendieron a 3,47 billones de dólares (en PPA).
Índice de Riesgo Climático Global
Las cifras anteriores corresponden al Índice de Riesgo Climático Global, publicado por la organización medioambiental y de desarrollo Germanwatch. El informe concluyó que el año anterior Puerto Rico, Sri Lanka y Dominica sufrieron el mayor impacto de los fenómenos meteorológicos extremos vinculados al cambio climático. El huracán María causó enormes daños en Puerto Rico y Dominica en septiembre de 2017; en el primero hubo 2.975 víctimas mortales, además de daños considerables en su infraestructura y red eléctrica.
En el período comprendido entre 1998 y 2017, Puerto Rico también sufrió el mayor impacto general de los fenómenos meteorológicos extremos: 4.000 de sus habitantes perdieron la vida y los daños equivalieron al 4 % de su PIB. En cuanto a las víctimas mortales, Myanmar aventaja ampliamente a todos los demás países, con un promedio de 7.000 muertes al año durante el período mencionado. En cuanto al promedio anual de víctimas mortales por cada 100.000 habitantes, Myanmar también registró 14,39, muy por delante de Dominica, en segundo lugar, con 4,72. Estados Unidos ocupó el puesto 80, con 0,15 muertes por cada 100.000 habitantes atribuibles a fenómenos meteorológicos extremos.
¿Cómo afrontan las catástrofes meteorológicas extremas los países más pobres?
En términos relativos, los países en desarrollo más pobres sufren un impacto mucho mayor a causa de estos desastres naturales, y el informe ha destacado su vulnerabilidad ante el clima cambiante del planeta. Esto es especialmente cierto en el caso de Myanmar, devastado por el ciclón Nargis en 2008, que causó 140.000 muertes y desplazó a otros 2,4 millones de personas. La situación también afectó a países desarrollados, y Francia es un ejemplo destacado, con casi 20.000 muertes relacionadas con tormentas y, en particular, olas de calor durante las últimas dos décadas.





