Los legisladores de la Unión Europea declararon el jueves una «emergencia climática» en una votación simbólica que aumenta la presión para actuar contra el calentamiento global en una próxima cumbre.
Ante la creciente vinculación entre fenómenos meteorológicos cada vez más erráticos —desde los incendios forestales en Australia hasta las inundaciones en Europa— y el cambio climático, los gobiernos están bajo escrutinio y deben encontrar soluciones urgentes en la cumbre de las Naciones Unidas en España, del 2 al 13 de diciembre.
Tras un debate el lunes por la noche, la cámara legislativa de la Unión Europea (UE) votó a favor de la declaración: 429 eurodiputados a favor, 225 en contra y 19 abstenciones.
«No se trata de política, sino de una cuestión de responsabilidad compartida», dijo Pascal Canfin, presidente de la comisión de Medio Ambiente del Parlamento y miembro del grupo Renew Europe.
Quienes discreparon objetaron el uso de la palabra «emergencia», al considerar que era demasiado drástica y que bastaría con «urgencia».
Científicos y activistas frustrados advierten que, pese a este tipo de declaraciones, las medidas siguen siendo insuficientes para alcanzar el objetivo del Acuerdo de París de reducir las emisiones lo suficiente como para limitar el aumento de la temperatura a entre 1,5 y 2 grados Celsius respecto de los niveles preindustriales.
Sin embargo, la votación del Parlamento de la UE debería contribuir a orientar las políticas de la próxima presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, que asumirá el cargo el 1 de diciembre.
La UE, integrada por 28 países, es el primer bloque multilateral en declarar una emergencia climática, y se suma a numerosos países y ciudades, desde Argentina y Canadá hasta Nueva York y Sídney.
Los grupos de presión se mostraron satisfechos, pero querían más medidas.
«Hace cinco años, nadie habría esperado que el Parlamento Europeo declarara una emergencia climática, así que ha habido cierto progreso», dijo Sebastian Mang, representante de Greenpeace ante la UE, y añadió que deben seguirle «recortes drásticos» de las emisiones.
Está previsto que von der Leyen hable el primer día de la cumbre de Madrid. Quiere que se inviertan miles de millones de euros para que Europa sea el primer continente «climáticamente neutro» —sin añadir más gases de efecto invernadero de los que se pueden absorber— para 2050.




