Así es como las ciudades europeas están plantando cara a las olas de calor

Two young men play football on the dried up ground on West Common in Gerrard's Cross, southern England, July 26, 2006. Britain is currently experiencing a summer heatwave with record temperatures for July recently set and many water-use restrictions in place. REUTERS/Toby Melville (BRITAIN) - GM1DTDDPSQAA
Last year was Europe's warmest year on record, while 11 of the continent's 12 warmest years have occurred since 2000.Image: REUTERS/Toby Melville
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  • Desde 2000, 140 000 personas en Europa han muerto a causa del calor.

  • 11 de los 12 años más calurosos de Europa se han producido en ese periodo.

  • Desde plantar árboles hasta rociadores de alta tecnología, las ciudades intentan ahora mantenerse frescas.

En un continente que no suele asociarse con fenómenos meteorológicos extremos, las olas de calor son los desastres climáticos más mortíferos de Europa. Desde 2000, unas 140 000 personas han muerto en Europa debido a temperaturas excesivamente altas, según el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, y sus ciudades suelen ser las más afectadas.

El ajetreo de la vida urbana genera, por supuesto, su propio calor: los motores de los vehículos y sus gases de escape, los equipos industriales y los sistemas de refrigeración por aire contribuyen a ello. Además, las superficies duras, como el hormigón y el asfalto, absorben el calor del sol, caldeando los espacios que las rodean y manteniendo las temperaturas elevadas tras la puesta de sol.

El año pasado fue el año más cálido jamás registrado en Europa, mientras que 11 de los 12 años más cálidos del continente se han producido desde 2000, según el Informe sobre el Estado del Clima en Europa de Copernicus.

En este contexto, y ante la probabilidad de olas de calor más intensas y frecuentes, muchas ciudades europeas están plantando cara al problema, buscando formas de reducir las temperaturas y hacer la vida más llevadera para sus habitantes.

Al alza: las olas de calor elevan las temperaturas en Europa Image: Agencia Europea de Medio Ambiente

Espacios verdes

La sombra de los árboles ayuda a mitigar parte de la absorción de calor por parte de carreteras y zonas pavimentadas. Además, los árboles liberan pequeñas cantidades de vapor de agua a través de sus hojas, lo que ayuda a enfriar el aire que los rodea.

Barcelona cuenta con unos 1,4 millones de árboles, más que cualquier otra ciudad europea. Como parte de un plan de 20 años, también está plantando más. La ciudad italiana de Milán tiene como objetivo plantar tres millones de nuevos árboles para 2030, como parte de su iniciativa ForestaMi. Espera que con ello se reduzca el «efecto isla de calor» de las zonas urbanas. Y en Alemania, Fráncfort está creando una serie de salones verdes, para proporcionar más sombra urbana.

En 2017, había 1,5 millones de metros cuadrados de cubiertas verdes en el Gran Londres. Se trata de jardines creados en las azoteas de muchos de los edificios de la ciudad, una fuente vital de posibles nuevos espacios verdes en zonas por lo demás muy congestionadas.

Mientras tanto, en París, cualquiera puede solicitar un permiso para comenzar a plantar jardines en zonas pavimentadas y terrenos públicos, según la BBC, con el fin de aumentar la huella verde de la ciudad.

Lugares frescos

La capital austriaca, Viena, está creando una red de «cool straßen» (calles frescas) libres de coches por segundo verano consecutivo, informa la BBC. Además de prohibir los automóviles, los barrios de las cool straßen ofrecerán zonas de asientos al aire libre y pulverizadores de niebla refrescante que liberan finas nubes de vapor que pueden reducir la temperatura ambiente varios grados.

En Niza, en la Costa Azul francesa, el agua desempeña un papel clave para mantener a la gente fresca. Hay numerosas fuentes, lagos y ríos, sin contar el mar. Pero ahora también se utilizan sistemas de humidificación de pavimentos. Funcionan como un sistema de aspersión, pero también como una serie de losas porosas que absorben agua por su parte inferior, y están diseñados para literalmente extraer el calor de la ciudad.

En París, por su parte, hay disponible una aplicación que ayuda a las personas a encontrar un lugar a la sombra.

Extrema recopila datos meteorológicos para identificar posibles episodios de calor extremo en algunas de las principales ciudades europeas, incluida la capital francesa. También ofrece una útil lista de lugares a los que acudir para refrescarse —entre ellos, las orillas de los ríos, los parques y sitios culturales como los museos—. También está disponible en Atenas, Róterdam, Milán y Mallorca.

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